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«Quería la de oro para mi Cuba»

Foto: Mónica Ramírez, enviada especial de JIT

Foto: Mónica Ramírez, enviada especial de JIT
Foto: Mónica Ramírez, enviada especial de JIT

Por Lissette Ricardo, enviada especial de JIT

Toronto.- Casi gana oro en la ruta, en la que tributó otra plata para Cuba, luego de la que traía de la pista, y aún Marlies Mejías está inconforme con su extraordinario rendimiento en los Juegos Panamericanos.

«Estoy contenta, pero no satisfecha porque sabía la necesidad de mi país por esa victoria, ya que ayudaba más a la ubicación final por naciones», fueron sus primeras declaraciones cuando logramos que finalmente la trajeran a la zona mixta.

La subcampeona en velocidad por equipos junto a Lisandra Guerra, y bronce en el exigente evento del ómnium (seis pruebas en dos días), cumplió las orientaciones de su entrenador Leonel Álvarez de marcar la rueda de Jasmin Glaesser, finalmente la ganadora en un electrizante sprint.

Tal fue su marcaje que la canadiense no pudo escaparse sola y ambas se despegaron del lote principal cuando faltaban unos 30 kilómetros de los 82,5 que recorrieron en 2:07:17 horas, tiempo concedido a ambas al arribar pegaditas a la meta.

«Faltando una vuelta (16 km) empecé a sentir los calambres, respiré profundo y me dije, quiero ganar, mi Cuba lo necesita, pero cuando ya entramos a la recta final para el sprint y me paré en bielas, no podía darle más duro y me pasó ahí, arriba de la meta», relató llorosa como la niña que no recibió su juguete más preciado.

Bronce en Guadalajara´11 en el propio ómnium y en una fase este año de Copa del Mundo, quería mantener la hegemonía cubana en la ruta, en Santo Domingo 2003 por victoria de la subcampeona olímpica Yoanka González; en Río de Janeiro 2007, la otra González, Yumari, y cuatro años coparon el podio Arlenis Sierra, Yumari y Yudelmis Domínguez, en ese orden.

«Quería el triunfo, no se pudo, pero esta plata la dedico a todos los que me han apoyado, a mi entrenador que ha confiado y siempre me apoya incondicionalmente, a mi familia, fisioterapeutas y mis compañeras de equipo«, dijo un poco más animada en tanto abrazaba a su preparador.

«Cuando estábamos fugadas busqué cómo  adelantarme para llegar sola a la raya, pues ella no quería trabajar, pero Jasmin está muy bien preparada, no la pude zafar, sin embargo me queda el consuelo que a pesar de los momentos difíciles luché metro a metro por el triunfo», comentó.

«Pienso que la medalla de plata está bien, más las otras que gané, quiero ahora concentrarme más y tener la posibilidad de competir para buscar la clasificación olímpica, nuestro equipo merece estar en Río de Janeiro en el 2016», expresó ya más recuperada y finalmente con su carismática sonrisa.

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