Icono del sitio Trabajadores

Narciso y sus tres mujeres

Narciso junto  sus discípulas, tras la tercera medalla de oro en Veracruz 2014.
Narciso junto sus discípulas, tras la tercera medalla de oro en Veracruz 2014.

Javier Perera, estudiante de Periodismo

Yeney es la única hija de Narciso López. De la joven abogada ha aprendido el padre —entrenador del plantel femenino de pistola— las más variopintas características de una mujer veinteañera. Sus tres pupilas también oscilan en ese rango de edad y son blancos de la experiencia tanto deportiva como paterna del avezado preparador.

Opina que las féminas son más dificultosas de dirigir que los hombres, pues hay que aumentar el rigor y la disciplina, pero también son muy sacrificadas y sentimentales.

“Ronaldo Veitía lleva muchos años entrenando al equipo femenino de judo y sabe lo difícil que es esta función, hay que estar muy atentos siempre con ellas. Este trabajo es muy investigativo, cada día se aprende más sobre las características de la personalidad de cada atleta. Hay que tener una diferenciación en la manera de obrar con las muchachas y escoger la táctica adecuada para interiorizar con ellas y que ocurra un entendimiento entre ambas partes”, expresa.

En diciembre de 1997 comenzó sus funciones como entrenador del equipo nacional de tiro. Se mantuvo al frente de los varones desde aquella fecha y hasta hace aproximadamente dos años, cuando cumplía misión en Colombia y le propusieron incorporarse al conjunto femenil de pistola como preparador principal.

“Acepté y me integré casi dos años antes de los Juegos Centroamericanos de Veracruz 2014”, afirma y profundiza con satisfacción sobre el resultado laudable alcanzado en esa competencia, al conquistar tres medallas de oro y una de plata. Dicho rendimiento le favoreció fijar la mira en la venidera cita panamericana de Toronto, donde se concursará en individual nada más y en la que Cuba podrá contar con solo dos tiradoras en esta especialidad.

“Tenemos solo tres atletas en la preselección por problemas de recursos. A Toronto asistirán las dos que se encuentren en mejor forma”, explica casi convencido de que Laina Pérez, nuestra principal exponente, será medallista en los próximos Juegos Panamericanos, debido a la labor rigurosa que se está realizando para que gane la medalla de oro y así clasifique a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Según el entrenador habanero, Pérez tiene posibilidades en las dos modalidades, pero su mayor fuerza radica en la pistola a 25 metros.

A su llegada de tierras colombianas, Narciso recuerda que no existía prácticamente la segunda y tercera figura, por lo que hubo que desarrollarlas con paciencia y esmero. “En estos momentos son atletas que tienen nivel centroamericano, tanto Claudia Hernández como Sheyla González, y se está enfatizando las preparaciones para que aumenten su calidad en el área panamericana”, dice mientras señala hacia ambas, enfrascadas en una ordinaria jornada de entrenamientos.

“El domingo 15 de marzo salimos para El Salvador, a una competencia centroamericana donde el nivel de los rivales no es muy alto pero las condiciones son muy buenas. Este país se habilitó de máquinas electrónicas cuando realizaron los Juegos Centroamericanos de 2002 y es muy importante entrenar con ellas para acostumbrarse”, comenta López a la vez que muestra en el polígono una invención con un equipo de la extinta República Democrática Alemana (RDA), que ofrece los tiempos y cuenta con luces.

Junto a esa creatividad -premiada en la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR)- que les alivia la situación existente con las máquinas, el elenco femenino de pistola enfrenta el siempre recurrente déficit de municiones.

“Un entrenamiento en esta modalidad debe consumir alrededor de 100 tiros. Hoy la primera figura los tiene, pero las otras dos no. La alternativa que hago es darles 20 tiros, para que hagan uno con bala y cuatro sin balas, y de esta forma aumento la cantidad de ejercicios para cumplir el volumen de trabajo, pero el número de disparos es pequeño. Hay etapas en las que se puede hacer eso, pero hay otras en las que es necesario tirar, para determinar lo correcto y lo que se está haciendo mal”, asevera.

Sobre el futuro de esta especialidad y las estrategias utilizadas para alcanzar actuaciones notorias, concluye este hombre gustoso de su labor, “Veracruz fue un puntillazo de definiciones para este equipo, que le faltaban dos patas y ya las tiene. El año que viene vamos a crecer con otra atleta que la sacamos del Campeonato Nacional, pues la única fórmula es buscar talentos y aprovechar los pocos recursos que tenemos. Además, la justa distribución de los medios en correspondencia con la forma deportiva de cada atleta, propicia que se logren resultados destacados”.

Compartir...
Salir de la versión móvil