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Para representar mejor

El objetivo de trabajo número 21, aprobado en el XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, (CTC) subraya la significación especial que tiene la capacitación y preparación de los cuadros sindicales, como formas primordiales para garantizar un adecuado funcionamiento.

Sobre ese tema , Neala Santana Betancourt, jefa del Departamento de Organización de la CTC, hizo una definición medular recientemente: “Solo los conocimientos que tengan los cuadros les permitirá representar mejor a los trabajadores”. Y esa asunto, junto con el de organizarlos, debe caracterizar hoy la labor sindical.

El informe presentado en la comisión número 1 del XX Congreso, la que evaluó el funcionamiento, expresa que se deben centrar los esfuerzos en la capacitación de los secretarios generales de burós y secciones sindicales y de los miembros del secretariado ejecutivo, con prioridad en los dirigentes de nueva promoción.

Y agrega que la mayor deficiencia en ese empeño “está localizada en la instancia municipal de los sindicatos, donde no existe plena conciencia de lo relevante de la tarea, y por tanto, no logran convertirla en una prioridad, denotando falta de planificación y poca objetividad”.

La CTC ha definido las líneas principales para garantizar la adecuada preparación de los cuadros, a través de todas las vías posibles. Lo primero debe ser determinar las necesidades de superación de cada dirigente y encaminar entonces la labor sobre ese diagnóstico. Los sindicatos , como se ha definido, deben darle la mayor atención a esa tarea.

Como se señaló en el análisis al cual ya hice referencia, debe aprovecharse cada momento para elevar el nivel de conocimientos de los dirigentes sindicales. Por ejemplo, en las reuniones periódicas las que por cierto son bastante frecuentes— puede abordarse un asunto que contribuya a la preparación, ya sea el estudio de un documento importante, la impartición de una conferencia o el debate de un tema de actualidad. El tiempo que se dedique a ese propósito nunca será demasiado.

Hay ejemplos positivos en ese sentido. Uno de ellos lo encontramos en el Sindicato de Trabajadores de la Salud de la provincia de Cienfuegos. En los encuentros mensuales de secretarios generales abordan cuestiones de carácter político o económico, en aras de favorecer la superación. Por decisiones adoptadas recientemente, ya no existe el sistema de escuelas de la CTC, lo que no significa que la capacitación haya perdido preponderancia. Solo se trata de una adecuación que demanda más utilización de cuanta posibilidad resulte factible.

Por otra parte, ninguna acción sustituirá la imprescindible autopreparación. Solo el interés personal les permitirá a los dirigentes sindicales de cualquier nivel adquirir los sabores indispensables y dominar los elementos esenciales para desarrollar una mejor labor y, como se afirmó, representar de manera más eficaz a los trabajadores.

Difícil es de imaginar cómo guiar una sección sindical, sin que los Estatutos de la CTC, el Código de Trabajo, el convenio colectivo y otras regulaciones y documentos normativos constituyan herramientas que se conocen y utilizan adecuadamente, a las que se suma el dominio de temas generales que forman parte del bagaje informativo imprescindible. Y para ello no es mprescindible asistir a un aula.

Ahora bien, la autopreparación no debe dejarse solo a la espontaneidad y al interés de cada quien. Resulta preciso motivarla y de alguna manera guiarla hacia los aspectos de mayor interés y significación. Se hace imprescindible establecer mecanismos de evaluación que permitan determinar lo que se ha avanzado y cuáles son aún las insuficiencias.

La ampliación del trabajo no estatal y el empeño imprescindible de afiliar a los cuentapropistas precisan  de que la capacitación de los dirigentes sindicales de ese sector tenga que ser diferenciada y personalizada. En ese propósito todavía queda mucho camino por recorrer.

En las conclusiones del XX Congreso de la CTC, el General de Ejército Raúl Castro Ruz afirmó: “También es imprescindible asegurar la permanente capacitación y superación de los cuadros sindicales en cuanto al contenido y alcance de las políticas y medidas que se van aprobando en el marco del proceso de implementación de los Lineamientos, dominar la nueva legislación, de modo que cuenten con la información requerida para esclarecer dudas, supervisar su cumplimiento, alertar oportunamente sobre cualquier desviación y sumar a los colectivos laborales a su materialización práctica”.

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