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Del pueblo y para el pueblo

En la carpeta están creadas las condiciones para la correcta atención a las personas que allí acuden. Foto: Agustín Borrego
En la carpeta están creadas las condiciones para la correcta atención a las personas que allí acuden. Foto: Agustín Borrego

Cada día de su vida,   Adisleidys Despaigne   Hernández corrobora   que no se equivocó cuando   siendo aún pequeña le dijo a   su mamá que quería ser policía:   “Todos los niños aspiran   a ser el héroe de la familia”,   expresó la joven subteniente,   quien hoy se desempeña   como instructora penal en la   estación de Policía de Centro   Habana.

“Ahí me he vuelto grande”,   manifestó. Su sueño se   materializó cuando concluyó   duodécimo grado y matriculó   en la Academia de Policía, en   Barbosa, La Habana. Natural   del barrio de Los Sitios,   no le fue ajeno el entorno.   “Soy nacida y criada aquí y   muchos me conocen, pero lo   mal hecho no se puede tapar   y yo elegí ser policía, ingresé   en las filas del MININT, y   por eso me debo a la institución”,   afirmó.

Para ella, madre de una   niña de dos años, ha sido difícil   enfrentarse a situaciones   complejas que depara el   oficio. “Soy especialista en   exploración de menores —a   ellos no se interrogan, y hay   que actuar de una manera   diferente—, nos encontramos   con casos que te desgarran   el alma, mas, ante ello se   impone la profesionalidad y   humanidad del trabajo que   realizamos”, apuntó.

Otras de las que ahí permanece   es la primer teniente   Daisy Villegas Rosell, jefa   de Oficial de Carpeta. Durante   sus 25 años de servicio,   muchas son las historias que   ha tenido que escuchar, centenares   las personas con las   que ha interactuado, algunas   incluso, que han reincidido.

El primer teniente Yosvany   González Hernández,   jefe de grupo de Investigación,   es parte de ese colectivo.   El camagüeyano, que se   inició como agente de orden   público, ha pasado diferentes   cursos de superación para   poder ocupar la responsabilidad   que ahora tiene. “El   trabajo investigativo es uno   de los eslabones fundamentales   de la unidad, porque de   ahí depende la respuesta a   la población y lograr que las   personas se sientan satisfechas”,   expresó.

“Si no hay juventud, ¿quién va a seguir los pasos de los que están?”, aseguró la subteniente Adisleidys Despaigne Hernández. Foto: Agustín Borrego

Ellos corroboran los   cambios introducidos en la   unidad en los últimos tiempos.   Por ejemplo, el cuarto   de la guardia está preparado   para que los oficiales tengan   condiciones confortables.   Son muchas las personas   que viven albergadas y a veces   aquí tienen que bañarse   y dormir cuando terminan   tarde un trabajo. “Es una   unidad diferente, pintada,   dan ganas de llegar, de quedarse,   de trabajar”, exclamó   Adisleidys.

Salvar, prevenir

El mayor Idelier Bombino   Bravo no tiene dudas de que   el jefe de sector es uno de los   cargos básicos en el trabajo   de la Policía Nacional Revolucionaria   (PNR) y en especial   con la comunidad. El   actual jefe de la estación de   Centro Habana, de 35 años   de edad, lo dice con la certeza   de quien en otra etapa   de su vida ejerció ese cargo.

“Eso marcó mi vida   como policía, a partir de ahí   uno se enfrenta a la verdad,   las cosas reales que surgen   en el barrio”, declaró   teniendo en cuenta sus vivencias   como policía desde   1997. Para este villaclareño,   la prueba de fuego se inició   en el municipio de La Habana   del Este, territorio en   el cual permaneció durante   15 años, y en cuya estación   llegó a ocupar el cargo de   segundo jefe.

“La labor del jefe de   sector en función de la prevención   es fundamental:   debe conocer casa por casa,   familia por familia, muchacho   por muchacho; aplicar   la medida al que se la merece,   reprimir la conducta mal   hecha, trabajar con un menor,   detectar a un joven que   no quiere ir al escuela o una   persona mayor que precisa   atención social…”

Por ello, entre las proyecciones   para el 2015 tienen,   entre otras, que el jefe   de sector centre su atención   en la actividad comunitaria,   que en el barrio se identifique   con todas las personas.   “Sea capaz de aglutinar todos   los factores existentes   ahí —CDR, FMC, núcleo zonal,   Asociación de Combatientes   de la Revolución Cubana,   en plena coordinación   con el delegado de circunscripción.

El mayor Idelier Bombino (de pie) y el teniente Yosvany González. Foto: Agustín Borrego

“Eso le da un equipo de   trabajo que le permite actuar   de manera más integral   y con eficacia. Tenemos   que ser capaces de llevar el   mensaje para salvar, que es   lo más importante. No ganamos   con jóvenes en las   prisiones; la idea es salvar,   prevenir y a tiempo eso puede   lograrse”—alego.

Una de las quejas más   reiteradamente planteadas   por la población es la respuesta   tardía a los hechos.   Según el mayor, aunque aún   insuficientes, se han dado   avances en relación con el   esclarecimiento de los sucesos.   “Hemos adoptado medidas   para que las fuerzas   nuestras lleguen rápido al   lugar y que el jefe de sector   visite a la víctima, brinde   información sobre el seguimiento  del caso y demos la   respuesta que nuestro pueblo   necesita”.

Retos de un nuevo año

A los 56 años de creada, la   PNR mantiene su misión   fundacional: garantizar la   seguridad ciudadana y el   orden interior en el país.   Según el coronel Idael Fumero   Valdés, jefe del departamento   de Información   y Análisis de la Policía   Técnica de Investigación,   de la Dirección General de   la Policía (DGPNR) esa es   la función básica del sistema   de la Policía y se ajusta   al Lineamiento 140 de la   Política Económica y Social   del Partido y la Revolución.

“El sistema tiene como   tarea principal el cumplimiento   de las orientaciones   del General de Ejército Raúl   Castro Ruz en su discurso   del 7 de julio del 2013,   cuando llamó a fortalecer el   enfrentamiento al delito, la   ilegalidad y la indisciplina   social, desde todos los ámbitos   y variantes de la sociedad”,   apuntó.

Dijo que entre los retos   que tiene la institución está   el lograr una mayor vinculación   de la población y de   los factores en la comunidad   para este combate.

El enfrentamiento al delito, la ilegalidad y la indisciplina social están entre las tareas principales de la PNR, dijo el coronel Idael Fumero Valdés. Foto: Agustín Borrego

“Estamos desarrollando   este enfrentamiento en un   contexto caracterizado por   las complejidades propias de   la actividad delictiva, que   tiene como matices principales   la persistencia de hechos   de violencia, la situación   asociada a los delitos patrimoniales   que tanto afectan   e irritan a la población; los   hechos relacionados con las   drogas, los fenómenos que   se dan en la economía, entre   otros.

“También debemos lograr   un mayor rechazo y enfrentamiento   a las ilegalidades   e indisciplinas sociales.

“Los desafíos fundamentales   están dados en   tener capacidad de poder   enfrentarlos y minimizar   los daños en cualesquiera   de esos frentes. Tenemos   que revisar con sentido de   urgencia las insuficiencias   que puedan limitar la efectividad   de nuestro trabajo,   en función de generar un   impacto superior en la prevención   y enfrentamiento a   estas conductas”.

La policía tiene además   los retos de superarse a sí   misma, dijo. “Hay un grupo   de programas que van dirigidos   precisamente a marcarle   una cualidad superior   en las misiones que cumple,   y que parte, ante todo del   desarrollo profesional de sus   fuerzas y el reforzamiento   de sus valores.

“Esto debe conducir   a que nos convirtamos en la mejor policía del mundo,   como nos pidiera el   Comandante en Jefe Fidel   Castro Ruz en su discurso   del aniversario 40 de la   PNR, en 1999. Estamos en   ese camino.

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