Icono del sitio Trabajadores

Trinidad: ¿Sin Valle de los Ingenios? (+Fotos)

Miles de turistas llegan diariamente a disfrutar el paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad en 1988.
Miles de turistas llegan diariamente a disfrutar el paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad en 1988.

No importa cuántas veces vuelvas la vista; el Valle de los Ingenios sigue pareciendo una postal desde cualquier perspectiva. Pero, la imagen creada con tanto esmero por la Naturaleza y declarada Patrimonio de la Humanidad en 1988, estuvo a punto de perder su esplendor ante un mar de marabú que amenazó con desaparecer las riquezas del paisaje responsable de la prosperidad y decadencia de la Trinidad, hace siglos atrás.

Una villa urdida entre las bondades de la sacarocracia, marcada por las esencias de la caña de azúcar, vio languidecer a ese cultivo tan emblemático ante la aparición de la planta invasora. Y aunque varias veces se materializaron tentativas para devolver al Valle la categoría de antaño, solo hasta el primer semestre del 2013 comenzó un renacimiento perceptible ante los ojos de personas llegadas diariamente desde diferentes lugares del mundo.

“El rescate se ha concentrado en el área visible desde el Mirador del Valle de San Luis, una locación visitada por miles de turistas y que posee alrededor de 300 hectáreas (ha). La idea era fomentar tanto la agricultura, como la ganadería; y ya un 80 %  del terreno está usándose”, confirmó Sergio Hernández  Reyes, subdelegado de la Agricultura en Sancti Spíritus.

La propia fuente argumentó que la siembra de caña abarcará 130 ha, frutales interpuestos ocuparán unas 120, convertirán una pequeña parte en cafetalera y el resto se destinará a la ganadería. “Diferentes entidades confluyen en la tarea, entre ellas, Flora y Fauna y la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) MICONS, perteneciente a la empresa agropecuaria FNTA. Con una fuerza de trabajo permanente (cerca de 100 hombres) el paraje va dejando atrás la improductividad de antaño.

Mantener la plantación de la gramínea en Guarico, principal asentamiento en el Valle de San Luis, tributar cerca de 6 mil toneladas al central Melanio Hernández de Taguasco para la zafra del 2015-2016  y poblar las tierras aun baldías devienen proyecciones de una iniciativa que, en su despegue, se ha respaldado con una inversión de 2 millones de pesos.

Norberto Carpio, director de la Oficina del Conservador de Trinidad y el Valle de los Ingenios, puntualizó: “Las intenciones trascienden el interés del rescate agrícola y la reanimación del paisaje. Pretendemos revitalizar senderos distintivos como el camino Real para facilitar el flujo de excursionistas y de personas asentadas en la zona; además, queremos lanzar al Valle como producto turístico de Naturaleza, especializado e interactivo”.

Otros aires señorean actualmente en un escenario que, por encantador y significante, jamás deberá perderse. Sería como quitarle a la tercera villa fundada por Diego Velázquez una parte de sí misma, de su historia. ¿O acaso la Trinidad que conocemos sería igual sin la torre de los Iznaga y sin su Valle de los Ingenios?

Los pastos están listos para recibir el ganado.
Riego de herbicidas en terrenos de caña recién sembrada, al costado de Guarico.
El Mirador, un pasaje que nos traslada al boom azucarero tras el que floreció Trinidad.

 

Compartir...
Salir de la versión móvil