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Manchas blancas en la piel: ¿vitíligo?

El vitíligo se localiza fundamentalmente en el rostro, las extremidades y los genitales. Fotos: René Pérez Massola
El vitíligo se localiza fundamentalmente en el rostro, las extremidades y los genitales. Fotos: René Pérez Massola

Una de las enfermedades con la cual me he relacionado más, aún sin saber que era tal, es el vitíligo –también conocido como vitiligo–. De pequeña pensaba que eran normales aquellas manchas blancas que resaltaban en las manos, los codos, las piernas y los pies de mi tía Crecencia. Ella no tenía limitaciones respecto al resto de las mujeres ni complejos por aquellas marcas distintivas. Vivíamos en el campo; estaba casada y había formado una familia numerosa.

Sin embargo, con el tiempo supe que este mal sí afecta la autoestima de los pacientes y es una causa común de aislamiento de quienes la padecen; conozco incluso de algunas personas que han sentido hasta el rechazo de otros.

Indagando sobre el tema recurrí a los especialistas del Centro de Histoterapia Placentaria, de La Habana, quienes expusieron en un evento internacional realizado en el 2013, infinidad de trabajos científicos sobre las causas que lo provocan, el tratamiento y control del vitíligo.

La doctora Marilyn Fleites la presenta como un trastorno genético complejo o una enfermedad autoinmune, no contagiosa, que destruye los melanocitos epidérmicos y foliares. Los pacientes que la tienen muy avanzada presentan frecuentemente otros padecimientos similares como afecciones en las tiroides, artritis reumatoide o lupus eritematoso sistémico. Existen múltiples tratamientos, pero ninguno logra el 100 % de efectividad, aclaró.

El vitíligo tiene una prevalencia de entre el uno y el 2 % de la población y en alrededor de la mitad de los casos aparece en menores de 30 años. La predisposición genética se relaciona con el proceso de despigmentación y entre el 30 y 40 % de quienes la padecen presenta antecedentes familiares. Se manifiesta clínicamente por la aparición progresiva de máculas acrómicas en la piel (despigmentación cutánea), localizadas fundamentalmente en el rostro, las extremidades y los genitales. Tiene gran repercusión estética y provoca afectación de la autoestima, explicó la doctora Yaíma Zúñiga.

Se ha comprobado que el uso de la Melagenina plus es eficaz y no provoca reacciones adversas.

Las experiencias del Centro de Histoterapia Placentaria en el tratamiento de este mal con la aplicación de la Melagenina primero, y luego con la Melagenina plus, evidencian una eficacia terapéutica del 86 % sin presentar reacciones secundarias, explicó el doctor Ernesto Miyares, director de la institución.

La ventaja de la segunda formulación es que la Melagenina requería de tres aplicaciones por vía tópica cada ocho horas, una de las cuales debía ser acompañada por los rayos solares o infrarrojos, mientras la Melagenina plus se emplea una vez al día sin las mencionadas radiaciones.

Estudios realizados en personas con diferentes niveles de afectación del vitíligo demuestran la mejoría del tratamiento desde los primeros seis meses hasta los cuatro años.

Varios de los pacientes con los cuales he conversado refieren la ocurrencia de algún evento estresante o traumático ante la aparición del vitíligo. Y efectivamente, están comprobados los elementos del entorno que provocan respuestas de estrés predominantemente en los casos estudiados por especialistas del centro.

Para algunos autores los factores precipitantes de la enfermedad guardan relación, además, con deficiencias nutricionales, traumas, drogas, productos químicos, exposición al sol y causas infecciosas o psicológicas.

Aunque el vitíligo se adquiere generalmente alrededor de los 20 años, su incidencia tiende a disminuir según avanza la edad; no tiene fórmulas para la prevención, pero hay que atender los antecedentes familiares y los factores desencadenantes. Si se manifiesta, lo más aconsejable es acudir de inmediato a un especialista para tratar la dolencia, quien los podrá remitir a otros galenos, con el fin de evaluar e incidir sobre otras enfermedades concomitantes.

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