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Aplican terapias continuas para detener la Retinosis pigmentaria

Alrededor de 300 pacientes han sido tratados en Sancti Spíritus por un equipo multidisciplinario. Foto: Vicente Brito

La Retinosis pigmentaria deviene causa principal de ceguera de origen genético en la adultez a nivel global. El padecimiento responde a un conjunto de enfermedades que degeneran progresivamente la estructura ocular más susceptible a la luz: la retina.

Aunque en el ámbito médico aún desconocen un antídoto certero que contrarreste la también conocida como Retinitis, Cuba desarrolla un programa para su tratamiento, sobresaliente por su capacidad de detener el avance de la afección.

Sancti Spíritus posee, hace más de 15 años, el Centro Provincial de Retinosis Pigmentaria. Desde allí, los especialistas realizan investigaciones, pesquisas masivas y dan seguimiento a pacientes y familiares debido al carácter hereditario de la enfermedad.

Alrededor de 300 espirituanos diagnosticados con Retinosis han pasado por las manos dedicadas de un equipo multidisciplinario que incluye genetistas, psicólogos, otorrinolaringólogos, pediatras y clínicos. La calidad de vida de los afectados mejora sobremanera con las atenciones de estos profesionales, quienes emplean terapias como el ozono y el magneto para detener la brusca pérdida visual que sufren los pacientes.

Yenisleidys Díaz Rodríguez-Gallo, especialista de primer grado en Oftalmología y jefa de los servicios en la mencionada institución, informó a la prensa que gracias al papel de los médicos de la familia pueden detectar casos desde el nivel de atención primaria, lo cual ofrece mayores posibilidades a la persona afectada. La doctora explicó además que la patología puede aparecer en niños menores de 10 años, en los cuales resulta común la preferencia por juegos pasivos, la falta de visión nocturna y los trastornos visuales ante una iluminación cambiante.

El Programa Nacional de Atención a la Retinosis Pigmentaria permite la identificación precoz y el tratamiento constante de la enfermedad que vulnera la capacidad visual de quien la padece. En Cuba, la atención se hace extensiva gracias a una red distribuida por cada rincón del país, gracias a un sistema de salud que, sin duda, no tiene igual en ningún otro lugar del planeta.

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