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XVII Campeonato Mundial de Boxeo: La meta vuelve a ser dorada

Julio César La Cruz intentará borrar el mal momento de Londres 2012 con la conquista de su segundo título mundial. Foto: César A. Rodríguez
Julio César La Cruz intentará borrar el mal momento de Londres 2012 con la conquista de su segundo título mundial. Foto: César A. Rodríguez

Por primera vez en los últimos ocho años, el  boxeo cubano parece reunir condiciones para  encaramarse en la cumbre del campeonato  mundial y recuperar la supremacía que ha  disfrutado más veces (9) que cualquier otro  país del planeta.

La XVII versión de este clásico acontecerá  del 11 al 27 de octubre en la ciudad kazaja  de Almaty, con la distinción de inaugurar una  nueva era para el certamen más representativo  de la Asociación Internacional de Boxeo  (AIBA), estrenado en La Habana en 1974.

El retorno de las acciones sin cabecera,  la aplicación del sistema de votación de los  jueces por la fórmula de los diez puntos obligatorios,  y la diferenciación del peso de los  guantes (10 oz hasta los 64 kg y 12 oz entre  69 y +91 kg) resultan las innovaciones sustanciales  de la lid, cuyo formato incluye peleas  de tres asaltos de tres minutos cada uno y la  permanencia de las camisetas de color rojo y  azul.

Los entendidos avizoran un alto nivel  de participación y otro amplio reparto de las  preseas, por la pujanza de las potencias históricas  y la cristalización de individualidades  en varios países sin esa enorme tradición.

Cartas sobre la mesa

Este lunes la Federación Cubana de Boxeo  (FCB) dará a conocer la lista de los 10 púgiles  nominados para el principal compromiso  de la temporada. En algunas divisiones no  existe la menor discusión sobre la elección  de los técnicos, pero en otras abundan las  interrogantes y comentarios.

Yosbany Veitía (49 kg), Yasniel Toledo  (64), Julio César La Cruz (81) y Erislandy  Savón (91) parecen inamovibles por sus resultados  recientes y la experiencia acumulada.  Tampoco hay muchas dudas sobre la  asistencia de Robeisi Ramírez y Lázaro Álvarez  Estrada, campeón y tercero olímpicos  de Londres 2012, respectivamente, aunque  al menos hasta hoy aparecen ubicados en los  56 kg.

Lo más sensato al respecto es que alguna  estrategia garantice la presencia de ambos  en los cuadriláteros kazajos, apelando  quizás al ascenso de Álvarez a los 60 kg,  donde aparece en este momento Iván Oñate.  Sobre la pugna en la división supercompleta,  apuesto por un fallo favorable a José  Larduet, un fajador más curtido y de superior  masa corporal que el talentoso exjuvenil  Yoandy Toirac.

En los restantes pesos no solo es difícil  imaginar el elegido, sino que las posibilidades  de medallas son remotas. En la clase  mosca los candidatos principales son Gerardo  Cervantes y Jorge Luis Cordero. En  69 kg, tras la sanción de Roniel Iglesias, las  miradas vuelven a fijarse en Arinoides Despaigne,  mientras que en 75 kg se barajan los  nombres de Carlos Banteur, Yasiel Despaigne  y Ramón Luis, a quien le ha ido bien en  los 81 kg y pudiera rebajar a la división en  que fue campeón nacional en el 2011.

Un aparte con Acebal

El entrenador jefe del plantel cubano, Rolando  Acebal, explicó que el propósito competitivo  del equipo en Almaty es ganar tres  medallas de oro, una cifra que debe conducir  al liderato por países.

En diálogo reciente con Trabajadores,  el avezado profesor aseguró que sus mejores  hombres tienen grandes aspiraciones y  gozan de perfecto estado físico, psíquico y  técnico-táctico. Sobre el ajuste al combate  sin cabecera reconoció que restan algunos  aspectos por pulir, sobre todo vinculados a  la postura de la cabeza y el tronco, así como  a las acciones defensivas.

En cuanto a la supuesta ventaja de modificar  el tradicional estilo de pelea, en aras  de menguar el gasto físico y concentrar las  energías en pegar con mayor potencia, Acebal  afirmó que “la idiosincrasia de nuestro  boxeo no la podemos cambiar, se identifica  por su belleza, la coordinación y amplitud  de los movimientos, lo cual ha dado excelentes  resultados. Con el cambio de reglas  se impone un boxeo de fuerza, pero si esa  exigencia la unimos a nuestra tradición  tendremos pugilistas más completos”.

Robeisi Ramírez

 Robeisi Ramírez: “Luego de ganar el campeonato panamericano he  intensificado la preparación mucho más. Espero integrar  el equipo al Mundial y luego obtener una medalla. La  rivalidad en Almaty va a ser fuerte, aunque no conozco a  profundidad la división de los 56 kg. Hasta ahora me he  adaptado bien a este peso, solo que la operación impidió  tener más fogueo. Estoy en perfectas condiciones y  solo falta ir en busca del resultado deseado. Tengo los  títulos olímpico y panamericano, me falta solamente el  mundial y deseo conquistarlo en esta oportunidad”.

Lázaro Álvarez

Lázaro Álvarez: “Me siento tranquilo, he hecho una gran preparación  este año y solo espero mantener la forma para cumplir mi  sueño de volver a ser campeón mundial. Eso requiere una  fortaleza psicológica muy grande, dedicación, seriedad,  pero me esfuerzo por conseguirlo. Este Mundial será  sin cabecera y con un sistema de votación diferente,  ello exigirá inteligencia y concentración sobre el ring.  Estoy preparado para lo que venga, si me toca pelear  en 56 o 60 kg lo haré con deseos, porque en definitiva  mi idea es llegar a los Juegos Olímpicos de Río de  Janeiro 2016 como peso ligero. Asumiré lo que sea  con el compromiso de obtener un gran resultado”.

Julio César La Cruz

Julio César La Cruz: “He podido asimilar toda la preparación y estoy en buen  estado psíquico, técnico y táctico. El equipo también  está muy bien, sus principales figuras poseen una vasta  experiencia competitiva y reina un gran colectivismo.  Mi derrota en los Juegos Olímpicos de Londres 2012  ya no cuenta, fue un momento amargo que he querido  superar. Llevo más de un año invicto, con balance de  29-0, incluido el triunfo en el tope ante los Guerreros  de México. Conozco la tarea que me espera en Almaty,  llegaré como campeón mundial y con la voluntad de  triunfar nuevamente. Es cierto que los rivales me  han estudiado mucho, pero junto a mi entrenador he  preparado nuevas tácticas que están rindiendo frutos  en las peleas. No siento presión alguna y creo que Cuba  ganará el Mundial con un total de hasta seis medallas”.

Erislandy Savón

Erislandy Savón: “La preparación ha sido muy positiva, me siento fuerte y  pienso que la base de entrenamiento previa al Mundial  ayudará a alcanzar la forma óptima. Espero se cumpla  el propósito que llevo a la competencia: ganar esa  medalla de oro por la que tanto he luchado en todo  este tiempo. El cambio de división (de +91 a 91 kg) ha  sido beneficioso, volví a mi peso natural, en el cual  soy más rápido y potente. La experiencia acumulada  también vale mucho en este momento, estoy más  relajado y confiado de cara al compromiso contraído”.

Yosbany Veitía

Yosbany Veitía: “Los eventos internacionales anteriores fueron una  gran experiencia para mí. Me encuentro en forma para  alcanzar un buen resultado en Almaty. Mi división  siempre ha sido difícil, hay muchos boxeadores  de calidad y no me confío, porque encima del ring  nadie es débil. Estoy pegando cada vez más fuerte,  la adaptación al sistema sin cabecera marcha bien  y creo que llegó la hora de una medalla mundial”.

 

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