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Un granito de arena con Buena Fe

Yoel Martínez, guitarra acústica y segunda voz del Dúo Buena Fe, durante el concierto realizado como parte de la Campaña por los 15 años del injusto encarcelamiento de Los Cinco Héroes Cubanos, y dedicado a los jóvenes que recién iniciaron el nuevo curso escolar del año académico.AIN FOTO: Omara García Mederos
Yoel Martínez, guitarra acústica y segunda voz del Dúo Buena Fe, durante el concierto realizado como parte de la Campaña por los 15 años del injusto encarcelamiento de Los Cinco Héroes Cubanos, y dedicado a los jóvenes que recién iniciaron el nuevo curso escolar del año académico.AIN FOTO: Omara García Mederos

Minutos antes de comenzar la música con la que Buena Fe se sumó este 6 de septiembre  a la campaña por la liberación de los Cinco Héroes, uno de sus fundadores, el arreglista y guitarrista Yoel Martínez, accedió a contestar algunas preguntas.

¿Qué razones les llevaron a escoger la Plaza Roja para este concierto?

Diez de Octubre es uno de los municipios más poblados de Cuba, pero  no se hacen presentaciones multitudinarias como esta y nos parece justo venir a donde tenemos seguidores  que no siempre pueden vernos en otros espacios. Algunos opinaron que este no es nuestro público habitual pero hemos hecho conciertos en La Tropical y en otros lugares de ese tipo y al final el público es el mismo para Carlos Varela, Polito Ibáñez, Buena Fe,  Descemer, Kelvis o el que sea…

Los conciertos de ustedes en el Karl Marx, y en otros teatros, suelen ser de los más caros, y a la par gustan de este tipo de presentaciones en espacios abiertos. ¿Cómo funciona esto desde el punto de vista económico para la banda?

Muchísimas veces hemos explicado que nosotros no ponemos precios a los espacios. Una vez pasó en el Morro-Cabaña y dejamos de tocar por eso. Son los directivos de los locales. Nosotros cobramos por nuestras actuaciones lo que cualquier otra banda de primer nivel y es un precio aprobado por el Ministerio de Cultura. El Karl Marx, por ejemplo, cobra lo mismo por Buena Fe que por cualquier otra banda de reconocimiento, pero nunca hemos organizado un concierto en ese lugar sin prever también uno en La Tropical, en el Morro, o en un lugar donde quepa la misma cantidad de gente, y más, que se quedó fuera del teatro.

Es cierto que hay otras presentaciones que son más caras, pero esas son las que nos permiten comprar las cuerdas, los instrumentos musicales, los equipos… Aquí no verás a nadie con cadenas de oro ni relojes de marca, pero sí puedo decirte que los platillos del baterista, por ejemplo, costaron 4 mil dólares, y que yo tengo varias guitarras y la más barata ronda los 2 mil.

Ustedes tienen dos temas dedicados a los Cinco…

, La sombra que me sostiene, está incluido en una compilación dedicada a los Cinco que fue realizada por la Egrem y saldrá próximamente. El otro es  De proa a popa, un tema compuesto por Israel inspirado en el amor a distancia, específicamente en la historia de Adriana y Gerardo.

Se podría decir entonces que esta es la tercera vez que se acercan ustedes a los Cinco a través de su obra…

El propósito de este concierto fue sumarnos a la campaña por  la liberación de los Cinco pero creo que el acercamiento a una obra puede verse de distintas maneras, por ejemplo a través de una persona que esté sensibilizada con el caso y a la vez tenga algún tema nuestro como la banda sonora de su vida. No creo que para que una canción sea parte de un fenómeno o movimiento, tenga que estar explícitamente relacionado con él.

Desde el punto de vista personal, ¿qué te hizo sumarte?

Yo me siento totalmente identificado con esta causa y es duro cuando la gente comienza a verla como algo manido, como de todos los días. Por eso no podemos cansarnos. Es preciso presentarla  de forma diferente. Mientras no se consiga la liberación hay que luchar por ella todos los días  y reinventarnos conciertos, poesías, libros, cualquier cosa que sensibilice a las personas que toman las decisiones en un caso como este.  Por suerte no somos  los únicos, hay muchísimas personas que están directamente vinculados a la campaña por la liberación y lo hacen día tras día, de manera incansable, así que lo nuestro es apenas un granito de arena.

¿Han preparado un repertorio específico? ¿Cómo lo trabajan habitualmente?

Muchas veces está en función del público. Llevamos una propuesta pero podemos cambiarla en dependencia de cómo vaya funcionando la comunicación. Es complicado porque uno piensa una cosa y de pronto nos damos cuenta de que la gente tiene un espíritu diferente. O alguien te pide una canción que hace mil años no cantas y entonces descubres  que ese no es el público para lo que habías preparado. Es por eso que preferimos que  nuestros conciertos fluyan solos sobre la escena, en diálogo con la gente.

¿Cuáles son los planes inmediatos de Buena Fe?

Hemos estado produciendo un video clip con el tema Se bota a matar, del CD Dial. Dentro de tres días tenemos un concierto en la Cujae por el inicio del curso escolar y luego, el 11 de septiembre, estaremos saliendo para Venezuela donde haremos una gira de 15 conciertos. Al regreso,  seguiremos trabajando.  Casi listo está un disco dedicado a Martí. Aún no tiene nombre porque,  en el caso de nosotros,  el título se nos revela casi al final.

Ni bandera ni líderes, así se han definido más de una vez pero en el 2011 dedicaron una gira a Martí y ahora se suman a la campaña por la liberación de los Cinco. ¿Qué hechos les hacen asumir ese liderazgo que otras veces rechazan?

Somos parte de una generación y nos toca asumir cierta responsabilidad, pero no es justo creernos líderes ni abanderados porque compartimos el espacio y la profesión con gente que tiene una obra increíble y que ni siquiera se conoce. Sabemos de trovadores del calibre de Leonardo García, por ejemplo, quien vino a tener un disco el otro día, no sale en la radio ni en la televisión, apenas tiene un video clip y en cambio tiene una obra que nos duele que no se conozca. Es por eso que rechazamos que nos llamen líderes aunque sí nos sentimos parte de Cuba, de esta isla, con un profundo sentido de pertenencia a lo que sufre y goza cada cubano. Queremos seguir siendo eso y que las personas que disfruten de nuestros conciertos también vayan a los de otros creadores. Sería injusto, egoísta,  pensarlo de otra manera. Y poco saludable. No nos gusta el fanatismo, preferimos un club de amigos a un club de fans.

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