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Ahora sí creo en los CDR

El joven dirigente de los CDR dice que no descuida su misión como trabajador de la Empresa de  Perforación y Reparación Capital de Pozos. Foto: Noryis
El joven dirigente de los CDR dice que no descuida su misión como trabajador de la Empresa de Perforación y Reparación Capital de Pozos. Foto: Noryis

A sus 23 años, Oscar Orisol Barroso Martínez vive la satisfacción de ser el delegado más joven de los 30 que representarán a la provincia de Matanzas en las sesiones finales del  VIII Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

Dice, sin ambages, que el honor le llegó por azar. “Estoy seguro que existen personas con mayores aportes que yo, pero coincidió con el hecho de que el Congreso esté dedicado también  a los jóvenes, algo que constituye un verdadero compromiso para quienes nos toca asegurar el futuro y parte del presente”.

Fue la renuncia de  la presidenta lo que lo llevó a un cargo que aceptó cuando su deber como militante de la Unión de Jóvenes Comunistas  no le dejó otra opción. En febrero del 2013, dos años después, lo promueven a coordinador de la zona 98, en la ciudad de Cárdenas, y también a miembro no profesional de la dirección de los CDR en ese municipio.

“Antes me unía a los comentarios de que la organización solo se ocupaba de cobrar la cuota y el tributo a las Milicias de Tropas Territoriales, ahora no, ahora sé la gran misión que sigue teniendo en la Cuba de hoy. Ahora sí creo en los CDR”.

Las características de un municipio como el de Cárdenas, entre los de mayor poder adquisitivo del país y donde las autoridades están llamadas a eliminar las indisciplinas sociales que lo han hecho notar a ámbito nacional, plantean complejidades esenciales para el desempeño de los dirigentes de base, no importa si se es de los CDR o el delegado del Poder Popular.

“Por eso mismo aquí el  trabajo puede ser más complicado…; sin embargo, no se puede culpar a la gente de apatía si no somos capaces de movilizarlas. En mi zona, por ejemplo, la reacción ha sido fabulosa, luego de que  analizáramos Sin tregua contra las indisciplinas sociales, material indicado por la dirección de los CDR.

“La gente debe saber el costo que implica que nos roben en la bodega o en cualquier otro objetivo económico, lo que eso representa a la comunidad, a la provincia, al país. Solo no se puede, se necesita que todas las organizaciones tiren para un solo lado y tiren juntas.

“Siempre he dicho que la vigilancia se asegura creando condiciones para que la guardia cumpla su objetivo sin lesionar la vida de las personas… Nosotros logramos que se iluminaran las áreas y contamos con el apoyo de la Policía Nacional Revolucionaria. ¿Resultado?, los cederistas  responden.

“Por suerte, en mi área de acción no ha habido nada grave, pero se trata de inculcar los perjuicios que para la cuadra, la comunidad,  traen aparejadas conductas inadecuadas y la necesidad de eliminarlas de inmediato si aparecieran”.

Oscar Orisol asegura que gracias al concurso de la gente logran el entendimiento sobre lo perentorio de la constante higienización en un territorio como Cárdenas, afectado por algunos problemas higiénico-sanitarios. “·Un lugar sin basura, sin este tipo de indisciplina, depende de nosotros mismos, nadie vendrá de afuera a arreglar nuestros problemas”, estima.

El graduado del politécnico Primitivo Filgueiras en la especialidad de Mecánica Industrial  suma a su ya bien responsable vida como coordinador de  zona de los CDR la de trabajador de la Empresa de  Perforación y Reparación Capital de Pozos, vital en la eficiente actividad petrolera de la provincia de Matanzas.

A juicio de este joven, las sesiones previas al VIII Congreso se han encargado de mostrar la nueva cara de los CDR, que desde un cambio de estructura intentan fortalecer cada eslabón de un sistema que reconoce a la cuadra como el principal núcleo de cualquier trabajo.

“Ahí se decide el juego, por decirlo al estilo deportivo, porque ahí está la familia cubana y el papel que de ella también espera la Revolución, como también lo espera de jóvenes como los de mi generación, convertidos en el relevo necesario. Ahora nos toca a nosotros, es nuestro tiempo”.

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