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Escuela provincial de la CTC: En refugio seguro la capacitación

La interactividad distingue el proceso docente educativo,  Cortesía de la escuela
La interactividad distingue el proceso docente educativo. Foto: Cortesía de la escuela

El sistema de escuelas   de la Central de Trabajadores de Cuba, en el país, tiene actualmente entre sus prioridades la capacitación de los dirigentes sindicales seleccionados durante el proceso orgánico previo al XX Congreso de la organización, previsto para el primer trimestre del próximo año.

“En Las Tunas hay tres mil 198 secretarios generales de secciones sindicales, de los cuales mil 64 asumen por primera vez esta responsabilidad y a su preparación le estamos dedicando nuestros principales esfuerzos”, asegura la MsC Miriam Fonseca Rodríguez, directora de la escuela provincial Lázaro Peña, ubicada a la vera de la Carretera Central, a más de siete kilómetros de la ciudad capital.

Y la confianza de esta avezada educadora –hace 19 años que dirige la institución- en el éxito de la misión asignada tiene de sustento los 25 años de labor ininterrumpida del centro fundado el 14 de junio del año 1988.

“En estos cinco lustros, dice  Miriam, hemos graduado en cursos regulares a 5 mil  203 cuadros profesionales, a razón de unos 208 por años, y 150 técnicos de nivel medio en Derecho Laboral.”

“Pero eso son solamente dos ejemplos, pues en el transcurso de todos esos años la sistematización  ha distinguido el quehacer colectivo, signado por acciones sistemáticas encaminadas a dotar a los estudiantes de herramientas actualizadas y de mucha importancia para el buen funcionamiento de las organizaciones sindicales, desde la base hasta el nivel provincial”, asegura Miriam.

En ese universo se incluyen las aulas elementales y otros tipos de cursos con matrículas dirigidas a secretarios de buroes en centros de trabajo y de UBPC, a encargados  del control de afiliación, reservas de cuadro con entrenamiento incluido y algunos especializados en  cuestiones económicas y en diferentes materias vinculadas con la actividad sindical.

De la fundación a la actualidad…

“Aquí todo era rústico. Había  11 trabajadores. Las aulas funcionaban en dos naves sin paredes y techadas de guano, cocinábamos con leña, no teníamos comedor y utilizábamos una mesa y cuatro sillas de trabajo  para atender a veces hasta 120 alumnos. La  capacidad era de 12 internos, quienes dormían en literas.”

Así recuerda Esperanza Vázquez Cárdenas, actualmente encargada de asuntos administrativos, el panorama de ese agreste paraje a su llegada el 13 de abril de 1988, cuando daban los primeros pasos en estos senderos del saber guiados por Eliseo Mendoza, el primer director y Gladys Vidabur, entonces secretaria general de la sección sindical: “Ellos nos inculcaron el amor a lo que hacíamos y sus enseñanzas tienen continuidad ahora mismo”, confirma.

“Hoy la plantilla es de 28 trabajadores, 11 docentes y el resto de apoyo. El claustro cuenta con seis másteres en Ciencias de la Educación y dos profesores por asignatura. La infraestructura es sólida: tres aulas,   biblioteca, teatro, ocho confortables cabañas que hospedan a 40 estudiantes, cocina-comedor y edificio socio-administrativo”, explica Miriam.

Los profesores MsC Alfonso Espinosa y Jorge Luís Sotomayor, secretario de la sección sindical, atribuyen el éxito y los reconocimientos alcanzados al sentido de pertenencia imperante: “Somos docentes, pero chapeamos, pintamos, construimos, atendemos el comedor… Todos hacemos de todo”, enfatizan y la impronta del desempeño unido lo exhibe el inmueble en cada una de sus conservadas instalaciones.

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