16/05/2008 04:52
Los Brindis de Salas, celebridades de la música cubana
Brindis de Salas se presentó en las principales ciudades europeas, conquistó públicos disímiles y recibió varios honores y títulos.
Claudio y Claudio José Domingo Brindis de Salas fueron celebridades de las cuerdas cubanas
Claudio Brindis de Salas fue un insigne violinista, contrabajista y director de orquesta de bailes, nacido en La Habana de 1800 el 30 de octubre. Este talentoso músico formó una orquesta llamada La Concha de Oro, orquesta típica o de viento que fue la más popular en los salones de baile habaneros en los comienzos del siglo XIX. Fueron muy solicitadas sus presentaciones en bailes populares y en salones de alcurnia, donde ejecutaban contradanzas, rigodones, minuets y otros géneros de ese tiempo.
Su padre, Luis Brindis, era sargento primero del Real Cuerpo de Artillería. Desde muy niño Claudio obtuvo la ayuda de las personas influyentes y adineradas de la época, que lo apoyaron y estimularon en sus estudios de música. Fue discípulo del maestro Ignacio Calvo.
Creó danzas de una marcada esencia criolla, dedicadas en su mayoría, casi siempre, a distintos personajes de la aristocracia cubana de la época.
Brindis de Salas también fue autor de una opereta de gran sabor criollo titulada Congojas matrimoniales.
El relevante músico alcanzó el grado de teniente del Batallón de Morenos Leales. Pero en el año 1844 su vida y su carrera musical tuvieron una grave situación cuando se vio complicado en la famosa Conspiración de la Escalera, organizada por personas de raza negra como él, contra la política esclavista del régimen colonial español.
Muchos negros, algunos de fama y cierta posición, sufrieron cárcel o muerte por esta causa. En determinados casos ni tan siquiera tenían conocimiento de la existencia de esta conspiración; pero sufrieron sus rigores de igual modo.
Brindis de Salas fue desterrado de la Isla por el gobierno del Capitán General O'Donnell. En 1848 osó regresar y fue encarcelado por incumplimiento de la condena que le había sido impuesta por el tribunal colonial. Pero dos años después le fue devuelta la libertad.
En el año 1864 recorrió la Isla, con sus dos hijos, también muy talentosos, ofreciendo una gira de conciertos que les proporcionó fama en todo el país. Se conoce, además de la opereta ya mencionada, una melodía suya dedicada al general Concha, la cual fue impresa en el año1854. Se sabe que escribió también algunos versos.
Su hijo, Claudio José Domingo Brindis de Salas, fue un genial violinista, de renombre mundial identificado como el rey de las Octavas o El Paganini Negro, al comparársele con el italiano de técnica prodigiosa.
Este inició sus estudios de violín con su padre y ya a los diez años logró realizar su primera presentación en público en el Liceo de La Habana.
Luego obtuvo una beca para continuar sus estudios en París, donde alcanzó el primer premio en el conservatorio de la capital francesa.
Claudio José Domingo Brindis de Salas se presentó en las principales ciudades europeas y conquistó el aplauso de públicos disímiles así como recibió varios honores y títulos, durante su carrera artística. Fue violinista de cámara del emperador de Alemania. En París también fue condecorado con la Cruz del Águila Negra y Caballero de la Legión de Honor. Tras haber llevado una vida excepcionalmente triunfal murió el primero de junio de 1911 en la Argentina, pobre y olvidado en una modesta posada. Fue enterrado en una fosa común. En 1917 el diario argentino La Razón comenzó una colecta para dar sepultura digna al músico.
En mayo de 1930 sus restos fueron traídos a Cuba y sepultados en el panteón de la Solidaridad Musical de La Habana.
Su padre, el célebre músico de quien bebió sabiduría y talento, había fallecido el 17 de diciembre de 1872 tras haber arribado a la ancianidad ciego, pobre y abandonado. (edigital@trabaja.cip.cu)
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