¿La Vuelta se va a bolina?

Este 2012 no habrá Vuelta Ciclística a Cuba. Para que “no se vaya a bolina” muchas ideas tendrán que florecer desde ahora  en función no solo de recobrar el espectáculo de esta caravana, sino de hacerlo con el menor gasto posible y la mayor calidad

Este 2012 no habrá Vuelta Ciclística a Cuba por segundo año consecutivo. Y la noticia volvió a sacudir a la familia de la disciplina, que desde el retorno del clásico en el 2000 había estabilizado sus andanzas de febrero con un certamen trascendente más allá de lo deportivo, pues, sin discusión, es una de las fiestas socioculturales más esperadas en toda la nación.

De lo que se trata no es de cuestionar los reales argumentos que han cancelado la justa de las bielas y los pedales. Primero, se expuso el reordenamiento en el plan de competencias nacional e internacional del INDER; y ahora, la no inclusión en el presupuesto del organismo debido a fuertes limitaciones económicas. La pregunta concreta apunta aún: ¿La Vuelta se va a bolina?

La incertidumbre sobre el futuro del giro renace, pero muy diferente a cuando se interrumpió en 1970, 1975 y 1982. En esos años se decidió posponerla, primero por la zafra de los 10 millones y luego por su celebración tardía en octubre de 1974 y la asistencia a los Juegos Panamericanos en México. Por los Juegos Centroamericanos y del Caribe de La Habana 1982 se canceló la justa de ese año.

Más tarde, con la llegada del período especial hubo un receso obligado y prologando (1991-1999), en el que dolorosamente se perdió una generación completa de ciclistas, que apenas pudieron asistir a varias Vueltas en América por invitación. El área de ruta tuvo un franco retroceso, mientras la pista, con las bondades del velódromo Reinaldo Paseiro, creció hasta alcanzar monarcas mundiales juveniles y de mayores, decenas de medallas panamericanas y hasta una presea olímpica en Beijing 2008.

Un notable esfuerzo e impulso llegó con el nuevo siglo. Apoyo coordinado de todas las provincias, en especial de los gobiernos locales, así como mucha entrega de la familia del ciclismo y la dirección nacional del INDER permitieron recuperar la Vuelta a Cuba por once años consecutivos, en los que los nombres de Pedro Pablo Pérez, Damián Martínez, Arnold Alcolea —monarcas cubanos en estas ediciones— se hicieron cotidianos y famosos para miles de cubanos.

Para que “no se vaya a bolina”, como diría un refrán popular, muchas ideas tendrán que florecer desde ahora —no esperar a febrero del 2013—, en función no solo de recobrar el espectáculo de esta caravana, sino de hacerlo con el menor gasto posible y la mayor calidad. Evidentemente no podrán ser casi 200 personas de provincia en provincia hasta llegar a la capital tras 13 días de intenso pedaleo.

¿No será posible buscar alianzas con las principales empresas de cada provincia y el país para auspiciar el certamen, a partir de lo que representa para el pueblo? ¿Alguien puede olvidar que organizar este tipo de evento sin accidentes y que llegó a estar entre los 10 mejores del mundo demuestra un país maduro, preparado y listo para empeños mayores? ¿Por qué no dejar en 8-9 días el periplo, aunque algunas provincias dejen de recibir la Vuelta un año para acogerla al siguiente?

Las tendencias mundiales en este tipo de evento son desarrollarlos en poco tiempo y cada vez con una mayor calidad y organización. Recuperar nuestro giro debe pasar por esos conceptos, incluso con la ventaja de que los ciclistas foráneos siempre han pagado sus boletos, algo inusual en el ciclismo, y solo hospedaje y alimentación corren por el evento.

Aunque ha surgido una variante local para suplir la falta de la Vuelta —tres carreras de etapas en Cienfuegos, Santiago de Cuba y La Habana—, lo cierto es que el incentivo competitivo es muy bajo, no hay presencia internacional e incluso el pueblo, ese que esperaba al borde de la carretera, en el portal de su casa o en la guardarraya la caravana multicolor, no siente como suya esas lides.

Lo alcanzado en esta última década por el ciclismo cubano: campeones mundiales y la primera presea olímpica, entre otros resultados relevantes, son también frutos de la Vuelta Ciclística a Cuba, esa que nació en 1964 y no debemos dejar morir, por la felicidad de millones de personas, quienes ahora mismo acompañan su dolor con propuestas concretas para revitalizarla.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd> <br> <style> <table> <img>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Enter the characters shown in the image.