Mario Carreño, 1913-1999. Obras Selectas 1936-1957

Fuente imprescindible de información y consulta

Con prólogo del crítico y periodista Fernando Rodríguez Sosa, Premio Nacional de  Periodismo Cultural, el catálogo contiene otras piezas de importantes colecciones, entre ellas las del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA)

“Una de las características más importantes de este libro es que en él también participan prestigiosos críticos y especialistas en arte cubano radicados en la isla, algunos de ellos curadores del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, lo cual permite una visión más sólida sobre los más de 20 años en que Mario Carreño produjo su obra en esta tierra que lo vio nacer y, también, trascender como el gran genio del arte que es”.

Tal aseveración fue hecha por el joven coleccionista y curador de arte cubano Jesús  Fernández- Torna, autor del libro-catálogo Mario Carreño, 1913-1999. Obras Selectas 1936-1957 (Mario Carreño, 1913-1999. Selected Works 1936-1957), edición bilingüe, uno de los documentos más completos, hasta ahora publicados, sobre la vida y la obra del conocido maestro de la plástica Mario Carreño Morales (La Habana, 1913-Santiago de Chile, 1999), volumen realizado con el auspicio de la galería Torna & Prado Fine Art Collection, que él preside en la Florida, Estados Unidos, con la colaboración del Museo  Nacional de Bellas Artes (MNBA) de La Habana y su homólogo en Montreal, Canadá —de  cuyas colecciones de arte cubano de lavanguardia se reproducen varias obras de  Carreño— y el apoyo del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, del Ministerio de Cultura.

Con prólogo del crítico y periodista Fernando Rodríguez Sosa, Premio Nacional de  Periodismo Cultural, el catálogo igualmente contiene otras piezas de importantes colecciones, entre ellas las del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), que accedió a publicar los cuadros titulados Vase of flowers y Sugar cane Cutters (ambos de 1943) y  Tornado (1941); y de Smithsonian American Art Museum, de Washington DC —museo y complejo de investigación más grande del mundo, con 18 museos y 142 millones de obras de arte— del cual reproduce el cuadro Cuba Libre (1954).

Según el reconocido especialista en arte cubano de la segunda vanguardia, su obra conducirá al lector a través de la vida y la obra de Carreño mediante varios trabajos de investigación y crítica, entre los que se encuentran la reproducción de la Autobiografía —Libro de Mario Carreño— publicada en 1991 por Ediciones del Pacífico, en Santiago de Chile; sí como un ensayo, también de su autoría, sobre ese mismo texto y la prosa poética y los dibujos recopilados por Carreño en su antológico libro titulado Antillanas.

Fernández-Torna se encuentra en La Habana para precisar detalles con nuestras instituciones sobre la próxima presentación de su obra aquí, la cual posee además tres valiosos escritos sobre el período cubano del pintor, a cargo del reconocido curador de arte cubano de la vanguardia, Roberto Cobas Amate, de Elsa Vega, también especialista en este tema, ambos del MNBA, y de Manuel López Oliva, connotado creador de la plástica y crítico de arte en la isla; además de otros valiosos textos, como un examen sobre la proyección del arte concreto en Cuba, contenido en un segmento dedicado a la obra fundacional abstraccionista de Carreño.

Una argumentada cronología de la vida y la obra del pintor; así como varios apuntes —a modo de referencias— publicados en diferentes países, desde los años 20 hasta la entrada del nuevo milenio, sobre su obra, también se incluyen entre los materiales especialmente concebidos para este libro, que recoge también anécdotas y características relacionadas con el desarrollo del artista y sus vínculos con grandes figuras del arte y la cultura universal.

Fernández-Torna, en las Palabras del autor, expresa que su obra “tiene como objetivo  fundamental divulgar las distintas etapas creativas —según nuestra apreciación, todas importantes— en las que se puede subdividir la obra pictórica de este gran creador durante los años cubanos, es decir, de 1928 hasta 1957”.

Concebido esencialmente como catálogo —con más de 100 fotos representativas de todas las etapas creativas de Carreño—, para la portada su autor concibió la reproducción de El Nacimiento de las Naciones Americanas, pintada en Nueva York en 1940; “espléndido cuadro de grandes dimensiones donde se aprecia ya en el artífice un extraordinario dominio de la técnica y claras referencias al arte renacentista  de Botticelli o Mantegna, por  los que sentía profunda admiración”, subrayó Fernández- Torna.

Estamos en presencia de “un volumen que, desde ahora,  será fuente imprescindible de información y consulta sobre una figura esencial del arte cubano y latinoamericano de la pasada centuria”, afirma Fernando Rodríguez Sosa en el prólogo del libro.

(Tomado de la Edición impresa, página 11)

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