01/02/2010 12:17
Sudán al filo de las urnas
Entrevista con Azhari Mahgoub Mohamed, representante en Cuba del Partido Comunista de ese paÃs
En menos de 12 meses el sur de Sudán decidirá la geografÃa polÃtica del paÃs, cuando elija entre convertirse en una nación independiente o compartir su destino con el resto de los Estados que integran este vasto territorio africano. Un poco antes, en abril del presente año, esta nación celebrará elecciones generales, postergadas ya en dos ocasiones.
No en balde el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, consideró que 2010 era un año clave para la historia de Sudán; y se referÃa en especial al Conflicto de Darfur, que desde 2003 ha cobrado miles de vidas y ha provocado el desplazamiento de millones de civiles.
Sin embargo, el silencio oficial y los intereses ocultos de algunas potencias mundiales se han vuelto cómplices no solo de la desinformación, sino también de ciertas hipótesis ingenuas acerca del futuro de Sudán.
Azhari Mahgoub Mohamed, representante en Cuba del Partido Comunista de ese paÃs, enfoca la realidad en el presente diálogo a través de su mirada de izquierda y en sintonÃa con su pueblo.
¿Cuáles son los antecedentes y el estado de las tensiones entre el sur y el norte de Sudán hoy?
“En 2005, el Movimiento para la Liberación de Sudán (MLS) firmó con el gobernante Partido del Congreso Nacional, dirigido por Al- Bashir, el Acuerdo de Naivasha, que puso fin a más de 20 años de guerra. Y con él decidieron que en 2011 la región del sur iba a elegir si querÃa convertirse en un paÃs independiente o no. El MLS exigÃa la participación del sur en el poder de Sudán
porque históricamente ha quedado en manos de los grupos del norte. Más adelante el resto de los partidos de la oposición aceptó el acuerdo. Y decidieron trabajar todos durante ese perÃodo por un clima favorable para la unión. Hasta ahora el MLS gobierna en el sur, y el presidente Omar al-Bashir en el norte”.
¿Las elecciones generales del próximo abril pudieran convertirse en un momento decisivo para la historia de Sudán?
“El presidente, por ejemplo, está utilizando a los medios de información para su campaña electoral. Pero los restantes partidos no tienen iguales oportunidades de dar a conocer sus programas polÃticos, como se acordó en Naivasha. Si los comicios se realizan a través de engaños, los grupos armados que existen en Sudán no lo van a aceptar”.
Y eso va a repercutir en el Referéndum para la autodeterminación de Sudán del Sur, ¿no?
“Todas las estadÃsticas anuncian que el sur va a votar por la separación. Y el Partido del Congreso Nacional, que se encuentra en estos momentos en el poder, es el mayor responsable”.
¿Esto afectarÃa también al gobierno de Al-Bashir?
“Muchos sudaneses dudan que esté a favor de la unión de Sudán. Hay varias razones, una de ellas es que a Al-Bashir le interesa esa separación para obtener el dominio absoluto del norte musulmán, sin la participación de otras fuerzas polÃticas”.
¿Qué consecuencias podrÃa traer la separación entre el sur y el norte?
“Nadie conoce la magnitud de lo que va a suceder. Por ejemplo, las zonas fronterizas entre Sudán del Norte y del Sur son regiones en conflicto. En ellas, además, existen yacimientos de petróleo. ¿Quién se va a quedar entonces con este recurso? Otro de los temas candentes es que existen grupos que por miles de años han convivido, pero la ley solo les permite estar en el sur o en el norte. Sudán es un paÃs de diferentes etnias, culturas, de diferentes religiones; y todo el esfuerzo que hizo, no en seis años, sino durante siglos para permanecer unido, será en vano. Si Sudán del Sur se separa del resto del paÃs, los grupos militares de Darfur o del este también van a exigir la autodeterminación. Por eso los conflictos de Sudán no se pueden ver como asuntos aislados”.
¿Qué relación existe entre el Conflicto de Darfur y los otros problemas de Sudán?
“No se puede mirar hacia Darfur sin mirar la crisis nacional de Sudán. Porque todas las regiones en conflicto, el oeste, el sur, el este y el norte, son zonas que abastecen de riquezas a Sudán, en cambio son muy pobres, no tienen servicios de salud ni de educación, porque las ganancias se quedan en el centro, que históricamente ha ejercido el poder. Y lo que están pidiendo esas zonas periféricas es disfrutar de sus riquezas y también tener participación polÃtica en el gobierno. El Conflicto de Darfur es un problema histórico que se inició entre agricultores y pastores, que después de 2003 tomó trascendencia internacional por el
número de muertos. Y aunque existe un acuerdo de alto al fuego firmado en Abuya (Nigeria) en 2006, todavÃa es un asunto vigente. Una de las cosas que piden los grupos armados de Darfur para llegar a una solución, es que el gobierno juzgue los crÃmenes cometidos en esta región”.
La repercusión mundial no ha sido poca. El 4 de marzo, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra el presidente Al-Bashir…
“Se esperaba, hasta el gobierno estaba esperando este fallo de la Corte Penal, porque la situación humana en Darfur es crÃtica, lo están diciendo las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria que están trabajando en la zona. Y Al-Bashir estaba negando su magnitud, tampoco ha hecho mucho para resolverla…”
…aunque en Doha, Qatar, se está celebrando ya una conferencia para solucionar el problema.
“SÃ, esta es la segunda ronda. Pero con eso se ignora a todas las fuerzas internas de los partidos polÃticos, de los grupossociales, de las personalidades de Sudán. El paÃs debe resolver sus problemas internos sin intervenciones extranjeras. Primero, porque el conflicto no va a encontrar una solución fuera de las fronteras de Sudán. Y segundo, porque toda la ayuda exterior viene con intereses. Por esta razón, la oposición está pidiendo que se realice una conferencia nacional, pero Omar al-Bashir
se ha negado. El gobierno defiende la soberanÃa; en cambio, permite que las fuerzas extranjeras medien en sus conflictos. En Darfur hay 20 mil soldados de la Unión Africana; y en el sur, unos 10 mil de Naciones Unidas para proteger el Acuerdo de Naivasha”.
Al-Bashir decidió expulsar de Sudán a las 13 organizaciones no gubernamentales que estaban prestando ayuda humanitaria, sobre todo en Darfur, y prometió reemplazarlas con fuerzas nacionales.
“El paÃs no está en condiciones de reemplazar a esas organizaciones humanitarias. Los pueblos de Darfur están en realidad viviendo de esa ayuda en materia de salud y alimentos. Además de que la medida va a agudizar más las tensiones entre el gobierno y la comunidad internacional, en un momento en el que Sudán necesita mantener la comunicación con el resto de las naciones, pero sin perder la soberanÃa”.
Algunos medios de prensa consideran que ciertas potencias occidentales pretenden convertir a Sudán en una especie de Somalia, desactivar su gobierno y desorganizar el paÃs.
“No niego esas hipótesis. La pregunta fundamental es qué hacemos nosotros para no dar la oportunidad de que nos intervengan. Les estamos abriendo las puertas del paÃs”.
Imprima
esta página.
Recomiende
este artÃculo.
EnvÃenos
su opinion.