07/02/2010 16:03
La crónica de Piki
¿Le toca ganar a un cubano?
Vaticinios de los ganadores de la Vuelta a Cuba
Baracoa.— Esta ciudad es fascinante y constituye un sello para la Vuelta CiclÃstica a Cuba. Desde que llegamos aquà sufrimos una transformación feliz todos, pobladores y ciclistas, periodistas e invitados. El nacimiento de la caravana desde el mismo lugar que naciera la primera Villa de nuestra Isla va más allá de un propósito geográfico. Es cultura, identidad, pasión.
“Piki, pero hasta cuándo vas a pedalear”, me dijo uno de los más viejos conocedores de ciclismo de esta región al enterarse de mi inscripción oficial como ciclista-periodista y viceversa, quien de paso me animó a dar algunas predicciones o pronósticos, esas que tanto gustan y uno hace a riesgo de equivocaciones y criterios encontrados.
Como esta es una edición de aniversario cerrado me animé a buscar las tendencias sobre lo sucedido en la V, X, XV, XX, XXV y XXX, lo cual nos animarÃa a todos a continuar esa senda en algunos casos o evitar la repetición mecánica en otros. Comencemos por la clasificación general. De los 18 ciclistas que han podido ganar la Vuelta —qué sana envidia les tengo, sana de compañero— siete son corredores foráneos.
Sin embargo, lo más distintivo es que ninguno de ellos lo ha podido lograr en cumpleaños como los descritos. Ahà siempre dominamos nosotros. ¿Podrá ser esta vez la excepción? No lo creo, mi amigo y monarca vigente, Arnold Alcolea, tiene preparación y motivación para volver a subir lo más alto del podio, aunque el asedio del venezolano Manuel Medina, el canadiense Francois Parisien, los españoles JoaquÃn Sobrino y David Belda, y el costarricense Paulo Vargas, por solo citar algunos, no será juego de niños esta ocasión.
No sucede asà con el posible mejor escalador del giro. Históricamente, en fechas como esta, los trepadores visitantes se coronan y solo han logrado burlar este dominio Alfredo Santana y Ricardo Salazar en 1975 y 1986, respectivamente. Por cierto, entonces sà subÃamos a la Gran Piedra, que aprovecho una vez más para desear su retorno en el 2011, sin desconocer las dificultades económicas para el arreglo de la carretera que nos conduce hasta el paradisÃaco lugar.
En cuanto a la también peleada clasificación por puntos o regularidad —no puedo dejar de recordarle que Joel Mariño regresó a las carreteras y es otra vez candidato uno para imponerse— el balance está de nuestro lado, aunque debemos esperar una reñida lucha por esa camiseta, de la que no me excluya nadie, pues el propio Mariño me confesó que aspira a romper el empate a cinco triunfos en ese apartado que tiene con otro grande del ciclismo, Antonio Quintero.
¿Que puedo haberme equivocado en estos vaticinios? ¿Que los ciclistas extranjeros de este 2010 tienen más calidad y nos intentarán encerrar en algunas “trampitas o mañas” de estas carreras? ¿Que estoy más parcializado por Cuba que en otras ocasiones? Quizás, pero estas cosas son las que más preguntan desde que llegué a esta ciudad.
“Piki, y cuándo te veremos ganar una etapa, una clasificación”, insistió uno de los veteranos de aquella primera locura de 1964, cuando nos iniciamos 72 valientes escuderos sobre el asfalto. No te preocupes tanto por esos sueños, le dije, lo más importante es la salud del ciclismo nacional, en especial de la modalidad de ruta.
¡Y la Vuelta es el empeño mayor! Sigamos con atención cada pedalazo que el pastel final lo picamos todos juntos el 21 en el Capitolio de La Habana.
“Piki, pero hasta cuándo vas a pedalear”, me dijo uno de los más viejos conocedores de ciclismo de esta región al enterarse de mi inscripción oficial como ciclista-periodista y viceversa, quien de paso me animó a dar algunas predicciones o pronósticos, esas que tanto gustan y uno hace a riesgo de equivocaciones y criterios encontrados.
Como esta es una edición de aniversario cerrado me animé a buscar las tendencias sobre lo sucedido en la V, X, XV, XX, XXV y XXX, lo cual nos animarÃa a todos a continuar esa senda en algunos casos o evitar la repetición mecánica en otros. Comencemos por la clasificación general. De los 18 ciclistas que han podido ganar la Vuelta —qué sana envidia les tengo, sana de compañero— siete son corredores foráneos.
Sin embargo, lo más distintivo es que ninguno de ellos lo ha podido lograr en cumpleaños como los descritos. Ahà siempre dominamos nosotros. ¿Podrá ser esta vez la excepción? No lo creo, mi amigo y monarca vigente, Arnold Alcolea, tiene preparación y motivación para volver a subir lo más alto del podio, aunque el asedio del venezolano Manuel Medina, el canadiense Francois Parisien, los españoles JoaquÃn Sobrino y David Belda, y el costarricense Paulo Vargas, por solo citar algunos, no será juego de niños esta ocasión.
No sucede asà con el posible mejor escalador del giro. Históricamente, en fechas como esta, los trepadores visitantes se coronan y solo han logrado burlar este dominio Alfredo Santana y Ricardo Salazar en 1975 y 1986, respectivamente. Por cierto, entonces sà subÃamos a la Gran Piedra, que aprovecho una vez más para desear su retorno en el 2011, sin desconocer las dificultades económicas para el arreglo de la carretera que nos conduce hasta el paradisÃaco lugar.
En cuanto a la también peleada clasificación por puntos o regularidad —no puedo dejar de recordarle que Joel Mariño regresó a las carreteras y es otra vez candidato uno para imponerse— el balance está de nuestro lado, aunque debemos esperar una reñida lucha por esa camiseta, de la que no me excluya nadie, pues el propio Mariño me confesó que aspira a romper el empate a cinco triunfos en ese apartado que tiene con otro grande del ciclismo, Antonio Quintero.
¿Que puedo haberme equivocado en estos vaticinios? ¿Que los ciclistas extranjeros de este 2010 tienen más calidad y nos intentarán encerrar en algunas “trampitas o mañas” de estas carreras? ¿Que estoy más parcializado por Cuba que en otras ocasiones? Quizás, pero estas cosas son las que más preguntan desde que llegué a esta ciudad.
“Piki, y cuándo te veremos ganar una etapa, una clasificación”, insistió uno de los veteranos de aquella primera locura de 1964, cuando nos iniciamos 72 valientes escuderos sobre el asfalto. No te preocupes tanto por esos sueños, le dije, lo más importante es la salud del ciclismo nacional, en especial de la modalidad de ruta.
¡Y la Vuelta es el empeño mayor! Sigamos con atención cada pedalazo que el pastel final lo picamos todos juntos el 21 en el Capitolio de La Habana.
Imprima
esta página.
Recomiende
este artÃculo.
EnvÃenos
su opinion.