El fracaso de la protesta 15N de Archipiélago: ¿Represión, supresión, intimidación, detención – o revolución? (II)

El fracaso de la protesta 15N de Archipiélago: ¿Represión, supresión, intimidación, detención – o revolución? (II)

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Parte I. La “Cumbre por la Democracia” de Biden en diciembre: ¿Mensaje ominoso para Cuba?

Parte II. Fabricación de una disidencia

Parte III. Represión, supresión, intimidación y detención: ¿Valores universales?

Parte IV. Si “represión” no pega, ¿qué tal “revolución”?

Parte V. Conversaciones con cubanos: ¿Por qué fracasó el 15N?

Parte VI. La Coordinadora canadiense-cubana del grupo Archipiélago confiesa: Revolución y no represión

 

Fabricación de una disidencia (II Parte)

El 14 y 15 de noviembre, tan pronto como fue evidente que la marcha iba a ser un fracaso monumental, ya que nadie se presentaría, el gobierno de los Estados Unidos y los principales medios de comunicación internacionales proporcionaron las palabras de moda para justificar el fracaso: represión, supresión, intimidación y detención.

Yunior García Aguilera junto al agente Fernando en el taller sobre “El papel de las fuerzas armadas en un proceso de transición”, auspiciado por la universidad norteamericana Saint Louis, en su filial en Madrid.

Estados Unidos marcó la pauta fabricando la narrativa. Por ejemplo, tenemos la Declaración del Asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, sobre las protestas del 15 de noviembre de 2021 en Cuba sobre la intimidación y la detención. También tenemos al Jefe de América Latina en el Departamento de Estado de los Estados Unidos, Brian Nichols, hablando el 16 de noviembre y enunciando palabras clave como supresión, detención e intimidación. El Secretario de Estado Antony J. Blinken, el 14 de noviembre, habló de  intimidación y la represión. El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, el 16 de noviembre, también se refirió en su declaración a la intimidación, la represión y la detención.

Todos estos funcionarios estadounidenses cantan al unísono la misma canción.

Esta narrativa fue adoptada por los principales medios de comunicación. La prensa de la derecha en Madrid y la CNN en español lideraron la carga enfocando sus mensajes en los escuchas de las comunidades latinas de España, Estados Unidos y América. En inglés, estaba, por supuesto, el Miami Herald. Sin embargo, en cuanto a la lengua inglesa, el más eficaz fue el corresponsal de la CNN en La Habana, Patrick Oppmann. Su papel era (y es) dar cuerpo a las palabras clave «represión, supresión, intimidación, detención» “informando” desde el centro de la acción. Cada palabra que escribía estaba impregnada de estas acusaciones. Algunos ejemplos de sus posts son:

“… a diferencia del 11 de julio, las autoridades están preparadas hoy. Cualquier pequeño grupo de manifestantes será a lo mejor arrestado muy rápidamente.”

“La calle donde vive Yúnior García Aguilera ha sido cerrada. La policía cubana ha rodeado su bloque y un grupo de hombres acaba de colgar una gran bandera sobre su ventana. Antes dijo que hoy marcharía solo, pero no está claro si se le permitirá salir.”

Oppmann publicó la posición de las autoridades locales en español, en lugar de exponer en inglés la base constitucional y legal de la negativa a participar en la marcha, como he hecho aquí (versión en español) sobre la decisión de las autoridades cubanas de prohibir las marchas. No es un detalle insignificante si tomamos en cuenta que el revuelo internacional que condujo al 15 de noviembre se basó en esta negativa.

Interesante fue también su post del 29 de julio, que, al momento de escribir este artículo (3 de enero del 2022), permanecía fijo en la parte superior de su feed de Twitter: “Tras históricas protestas, cubanos desafiantes se enfrentan a juicios masivos”. Oppmann ni siquiera lo desancló luego de su propio post del 17 de noviembre, en el que confirmaba que, lejos de estar reprimido y preso en su propia casa, “Yúnior García Aguilera y su esposa han llegado a España después de que el gobierno cubano frustrara su intento de celebrar protestas en toda la isla.”

La CNN y los medios del conglomerado ignoran todas las pruebas de la implicación directa de los Estados Unidos a través de sus agentes. Este compromiso subversivo de Washington ha sido señalado por muchos comentaristas en Occidente, como en mi artículo “En las entrañas de ‘Archipiélago’, grupo de Facebook de los disidentes cubanos detrás del complot del 15 de noviembre.”, y en el de Alan MacLeod, de US Mint Press:  “EE. UU. prepara ofensiva golpista contra Cuba.”

 

Acerca del autor

Arnold August, periodista y conferencista canadiense, es el autor de los libros Democracy in Cuba and the 1997–98 Elections (1999), Cuba y sus vecinos: Democracia en movimiento (2014) y Relaciones Cuba-EE.UU: ¿Qué ha cambiado? (2018). Es un colaborador de Trabajadores. Twitter: @Arnold_August FaceBook: Arnold August

Un comentario en El fracaso de la protesta 15N de Archipiélago: ¿Represión, supresión, intimidación, detención – o revolución? (II)

  1. Importante estos artículos por venir de un periodista canadiense, con una visión muy clara del papel de los EEUU en todo este montaje subversivo, cosa que los cubanos conocemos bien

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