RETRATOS: Siempre al lado de mis compañeros

RETRATOS: Siempre al lado de mis compañeros

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Si usted pregunta por Jesús Gibert Laurreiro muy pocos podrán decirle quién es. Pero si menciona a Titi, sus amigos y compañeros rápidamente responden. “Mi abuela materna, María Luisa, fue quien me puso ese apodo. Ella era muy cariñosa y decía: mi Titi”.

 

Foto: Agustín Borrego Torres.

Así fue creciendo en el barrio obrero de Coco Solo, en Sagua la Grande, cobijado por el amor de la familia que se afanaba en que el pequeño pudiera estudiar y llegara a ser alguien, no obstante, las limitaciones. “Mi abuelo, Juan Ricardo Gibert, trabajaba como pailero en una empresa de fundición, cuyos dueños eran americanos. Con su salario nos arreglábamos.

“Recuerdo que, en el barrio, había una casa en la que existía un televisor. Y ahí íbamos los niños. Pero, no dejaban entrar a los negros. Entonces mi abuelo se propuso reunir dinero y compró un televisor. A mi casa iban todos, sin distinción de raza”.

“En 1961, tenía quinto grado y once años, así fui a alfabetizar. Era de estatura baja y flaquito. Me dejaron en Corralillo, en una finca llamada La Corona. Ahí enseñé a escribir y a leer a Alfredo García Torres; a su hijo, Alfredito, un muchacho igual que yo y a una sobrina, Migdalia García. Fue una vivencia inolvidable. Por la mañana, iba al campo con ellos, y después nos empeñábamos en el aprendizaje. A partir de ahí, abracé totalmente las ideas de la Revolución”, agregó.

Luego de esa experiencia, Jesús vino para La Habana y se benefició con el plan de becas creado por el Comandante en Jefe Fidel Castro. “Al concluir la secundaria básica, matriculé en el Instituto Tecnológico Mártires de Girón y estudié técnico de nivel medio en Química”.

Después de graduarse, respondió al llamado para laborar en la fábrica de fertilizantes que habían inaugurado en la provincia de Cienfuegos. “Ahí estuve tres años y regresé a la capital. Empecé a trabajar en el Centro de Investigaciones Químicas y me encaminé el área de plaguicidas”.

La intensa vida de Gibert recoge también el cumplimiento de misión internacionalista en Angola. “En 1980 me presenté al Comité Militar y solicité ir al territorio angolano. Lo aceptaron y estuve en Quibala, hasta el 82, donde fungí como jefe del pelotón de defensa química de un regimiento. “Yo quería vivir esa experiencia, ser internacionalista y dar mi aporte”.

En 1985 fue seleccionado miembro del Sindicato Nacional Químico Minero Energético y ahí estuvo seis años atendiendo Ciencia y Técnica. “En 1998 nos fusionamos con el Centro de Proyectos de la Industria Química y se crea el Centro de Ingeniería e Investigaciones Químicas. De los 21 años de creados, en 13 ocasiones hemos sido seleccionados Colectivo Vanguardia Nacional por sus resultados.

Para el secretario general del buró sindical de esa entidad, cumplir el mandato de sus compañeros es una prueba de confianza y responsabilidad. “Aquí hay gran sentido de unidad, hermandad. El trabajo que hacemos es muy importante, no solo para nosotros, sino para el resto del país».

“Estamos integrados al Grupo Empresarial de la Industria Química y realizamos investigaciones sobre fertilizantes, plaguicidas, reactivos químicos y también estudios de factibilidad de la ingeniería para el área de la industria química, entre otros temas».

“En el 2019, por ejemplo, logramos un fertilizante líquido nombrado Sbfert. Es comercializado por el grupo GELMA, del ministerio de la Agricultura y ya está introducido en varias provincias del país. Con esto se sustituyen importaciones y nos ayuda además a seguir desarrollando el centro».

Según afirma, durante la pandemia, muchos de los trabajadores pudieron acogerse al teletrabajo o al trabajo a distancia, experiencia que les ha dado resultados, pues a demostrado que son productivos y eficientes. En relación con el cumplimiento de las medidas de protección, asegura que han sido muy exigentes, a fin de evitar contagios.

A sus 71 años, el Titi, como todos le dicen, ya está listo para que algún joven lo sustituya en su responsabilidad. “Siempre seguiré al lado de los compañeros nuevos, por si me necesitan. A mí el sindicato me ha fortalecido como persona y trabajador, y eso quiero para ellos.

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Acerca del autor

Graduada en Licenciatura en Periodismo en la Facultad de Filología, en la Universidad de La Habana en 1984. Edita la separata EconoMía y aborda además temas relacionados con la sociedad. Ha realizado Diplomados y Postgrados en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. En su blog Nieves.cu trata con regularidad asuntos vinculados a la familia y el medio ambiente.

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