Una mano lava la otra y las dos hacen economía

Una mano lava la otra y las dos hacen economía

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A inicios de septiembre la cooperativa no agropecuaria (CNA) La Concordia, de Matanzas, logró concretar una primera exportación de servicios constructivos sin salir de Cuba, al realizar labores de ingeniería para una firma extranjera encargada de fabricar parte de la carpintería de aluminio del hotel Oasis, en Varadero.

 

Los trabajos de medición en el hotel Oasis fueron concluidos en cuatro jornadas, por lo cual la CNA La Concordia recibió un agradecimiento de la firma extranjera. Foto: Humberto Peña Pérez
Los trabajos de medición en el hotel Oasis fueron concluidos en cuatro jornadas, por lo cual la CNA La Concordia recibió un agradecimiento de la firma extranjera. Foto: Humberto Peña Pérez

 

Habían transcurrido apenas unos 20 días de la entrada en vigor en agosto pasado de las  normas jurídicas que permiten a las formas de gestión no estatales exportar e importar a través de 37 empresas cubanas seleccionadas para ejercer  la actividad de comercio exterior.

“Fue un trabajo muy rápido que satisfizo mucho al cliente extranjero”, valoró Maritza Collazo Shueg, especialista en gestión económica de Dinvai Construcciones S.A., entidad que desarrolla infraestructuras y provee servicios técnicos con fuerza calificada, la cual subcontrató y certificó la calidad de lo hecho por La Concordia.

“Nos pasaron las características del trabajo, solicitaron la  oferta, participamos en el proceso de licitación y fuimos los escogidos”, explicó Nelson Corbacho Aguilarte, presidente de la CNA.

El ingeniero civil Maikel Martínez Madrigal, vicepresidente de la CNA organizó el proceso. “Comenzamos los trabajos de medición en el Oasis el 9 de septiembre y en cuatro jornadas lo concluimos todo, gracias también a la colaboración del personal de esa inversión”.

Según refirieron los cooperativistas, el presidente de la compañía extranjera hasta les envió un video de agradecimiento: “El resultado de la convivencia entre nuestros técnicos y los cubanos ha sido perfecto”.

Esta es solo una de las primeras historias felices en una prometedora alianza que ahora empieza entre empresas estatales cubanas especializadas en exportar e importar, y cooperativas, trabajadores por cuenta propia y otros productores privados.

No obstante, también ha habido algunas dificultades iniciales, así como inquietudes y dudas sobre la implementación y alcance de las nuevas normativas, sobre las cuales Trabajadores indagó.

Cuentas para la arrancada

La apertura de las cuentas corrientes en moneda libremente convertible (MLC) y en pesos cubanos convertibles (CUC)  que exige la Resolución 112 del Banco Central de Cuba fue el paso inicial con mayores dificultades, según refieren varios testimonios.

“Con el Banco tuvimos algunos enredos, porque no sabían, les faltaba información, pero se resolvieron los problemas y por fin pude abrirlas”, narró Lázaro Rafael Fundora Hernández, productor agrícola del municipio de Madruga, en Mayabeque, quien ya exportó lima persa y aguacates a Europa a través de la empresa Frutas Selectas.

La propia CNA La Concordia tuvo que esperar a una consulta de su Banco Comercial con la oficina central, pues la norma plantea como requisito para abrir la cuenta en MLC, en el caso de las personas jurídicas, un depósito inicial mediante transferencia bancaria equivalente a 100 dólares estadounidenses. “Eso es imposible, porque si la cuenta no está creada, cómo hacer el depósito”, explicó Corbacho Aguilarte, al indicar que al final les autorizaron a abrirla con saldo cero.

Similar preocupación sobre las dificultades para la apertura de la cuenta en MLC y sobre la transferencia bancaria como único instrumento de pago autorizado para ingresar en ella, la planteó Osmani Jesús Batista Díaz, presidente de la CNA habanera AutoCHAPT, que está en fase de contratación con la Empresa Exportadora e Importadora de la Construcción (Imeco), para adquirir en el exterior los insumos de sus servicios de mecánica, electricidad, chapistería, pintura, tapicería, auxilio y remolque de vehículos.

“Creemos que en la medida en que comiencen las operaciones se irán modificando procedimientos y normas para optimizar la gestión y minimizar trámites; así como la incorporación de productos que requerimos y hoy no están incluidos en los nomencladores de compra de la importadora, la cual tiene entonces que solicitar una autorización excepcional al Ministerio de Comercio Exterior (Mincex)”, apuntó.

Saber vender y comprar fuera

Y precisamente en Imeco sus directivos nos hablaron sobre el aprendizaje recíproco que requieren ambas partes. Más de 65 solicitudes de información tenían ya en el mes transcurrido, entre ellas de medio centenar de trabajadores por cuenta propia y una docena de CNA, 10 formas de gestión no estatal con la intención de contratar importaciones y tres con propuestas para exportar.

“Hay quienes vienen con la idea de hacer compras muy pequeñas y eventuales o a preguntar por precios de productos específicos, cuando eso depende de los términos de la futura importación”, manifestó Armando Dávila González, director de Desarrollo y Mercado de esa entidad, quien apuntó que aún falta conocimiento en las formas no estatales sobre las reglas del comercio exterior.

No obstante, el director general de Imeco, Pedro Hernández Achong, evaluó como positivo el proceso, incluida la capacitación de las estructuras empresariales y de esos actores económicos. Su entidad, afirmó, está lista para hacer viable esa nueva oportunidad al poseer ya la cuenta bancaria certificada y hasta el terminal o pos para cobrar esos servicios. Reconoce, sin embargo, que en el camino podrían surgir aspectos no previstos, como pueden ser la extracción de mercancías del puerto por formas de gestión no estatal o la solicitud de importación de materiales de la construcción que el país produce.

La empresa de soluciones informáticas Softel, del sector de las Comunicaciones, también ultima detalles para exportar servicios de formas de gestión no estatal. Según explicó Ailenis Macías Hernández, directora de Comercialización, ya tienen  experiencia con el grupo  de  trabajadores  por cuenta propia Gemus, en la venta y postventa en frontera de su sistema de administración Diriger, por lo cual ahora ambas partes desean fomentar su venta internacional.

También sostuvieron encuentros con el grupo Ingenius, que se les acercó para formalizar relaciones, posibles proyectos conjuntos y los términos y condiciones de una eventual contratación. “La efectividad de una exportación parte de la confianza y la transparencia con que se realice el proceso de negociación y contratación, así como la conformación de la oferta comercial y la identificación de mercados, clientes y proveedores extranjeros”, aseguró la directiva.

Bernardo Romero González, líder de los jóvenes ingenieros que conforman Ingenius, para la programación de software, destacó la reacción más rápida de Softel entre las tres empresas del sector que pueden brindar el servicio de exportación para las formas de gestión no estatal. “Ya tenemos una propuesta del contrato marco, aún con algunos puntos por definir, ha sido interesante”, dijo, al resaltar que los tiempos de ese tipo de emprendimiento no resisten un mes o más para concretar acuerdos “porque no hay cliente que lo aguante”.

Por su parte, Jorge Luis Fáez Rivalta, director de Negocios de Dinvai Construcciones, resaltó la participación de la CNA La Concordia junto con ellos, en la negociación con la firma extranjera que les contrató. “Somos sus representantes, y hay que actuar de modo transparente”.

Fundora Hernández, el exportador individual de Madruga, declaró al respecto cómo la empresa Frutas Selectas le propuso a varios posibles clientes, incluso llevaron a uno de los compradores extranjeros a la finca, quien la recorrió y escogió las frutas que quería.

“Allí tienen condiciones para ese trabajo, porque exportan productos de entidades estatales, tienen experiencia y un equipo muy bien preparado”, dijo el campesino, al ponderar lo provechoso del vínculo.

 

Se hace camino al comerciar

“Con estas disposiciones del Mincex y otros organismos globales se viene a resolver un problema que desde el año 2016 estábamos demandando. Lo habíamos pedido en varios escenarios, hasta en las reuniones sindicales. Es un paso sustancial y saludable para la economía individual y del país”, valoró Orelvis Bormey Torres, trabajador no estatal que liderea en Villa Clara el Maní Bormey.

Este emprendedor ingeniero industrial expresó que ya tiene como adelanto, con vistas a exportar, el cumplimiento de las sugerencias realizadas por entidades reguladoras, posee licencia sanitaria, varios de sus renglones están codificados por la Cámara de Comercio y están en vía de avalar y certificar su sistema de gestión de la calidad.

Sugirió, no obstante, la creación de un grupo de trabajo con autoridad para coordinar y decidir las acciones que cada proyecto requiere para conseguir exportar o importar. “Ello evitaría la dispersión de los asuntos, daría agilidad a la concreción de cada etapa y apoyaría la coherencia de las acciones, de manera que se pueda coordinar y planificar la producción, las necesidades de materias primas e insumos, la concesión de créditos bancarios para inversiones y capital de trabajo, o el arrendamiento de locales por los gobiernos”, explicó.

Corbacho Aguilarte, de La Concordia matancera, alertó que, según lo establecido, las CNA solo pueden trabajar en la provincia donde radican. “Si a partir de nuestra positiva labor nos solicitan un encargo similar en Sancti Spíritus, por ejemplo, estaríamos imposibilitados de hacerlo”, adujo.

Otro asunto que no pudimos esclarecer fue la presunta restricción, posterior a la salida de las recientes normas que no dicen nada al respecto, de que las formas de gestión no estatal no podrían salir al exterior a brindar sus servicios a través de las empresas autorizadas, las cuales solo gestionarían exportaciones en frontera, una limitante que ya genera inquietudes de ambas partes.

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