ONU: El mundo sigue desviado en lucha contra cambio climático

ONU: El mundo sigue desviado en lucha contra cambio climático

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“Nuestro mundo sigue desviado muy lejos del rumbo para cumplir el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius (°C)” con respecto a los niveles preindustriales, afirmó el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

 

En el informe se destacan los crecientes e irreversibles impactos del cambio climático que afectan a los glaciares, los océanos, la naturaleza, las economías y las condiciones de vida de la población. Foto:tomada de Global Climate Change

 

El titular de la ONU formuló la declaración durante la presentación este miércoles del estudio científico United in Science (Unidos en la Ciencia), realizado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Panel Intergubernamental de Expertos del Cambio Climático, la UNESCO y otras organizaciones internacionales.

“Si las cosas siguieran como están, subiríamos de 3 a 5 °C  por encima del nivel preindustrial”, advirtió Guterres.

La investigación adelanta como muy probable que el quinquenio 2016-2020 será el más cálido jamás registrado, una tendencia que se mantendrá en los años venideros, donde incluso en alguno de los comprendidos hasta el 2024 pudieran superarse los 1.5 °C.

Según el informe, se encuentran en niveles récord y continúan aumentado las concentraciones en la atmósfera de gases de efecto invernadero (GEI), causantes del calentamiento global); y las emisiones de esos gases, que se redujeron en alguna medida a causa de la COVID-19, ya están regresando a los niveles previos a la pandemia.

El calentamiento global está afectando sistemas esenciales para la vida, desde las cimas de las montañas hasta las profundidades de los océanos. Esto entraña una sucesión de efectos en cadena perjudiciales para los ecosistemas del planeta, la rica biodiversidad de plantas y animales que los habita, la economía de los países y la seguridad de las personas.

De tal modo, pierden masa los glaciares y mantos de hielo de todo el orbe; se elevan la altura media y la acidificación de los océanos; las olas de calor marinas incrementan su frecuencia, duración, intensidad y extensión; aumentan los incendios forestales y muchas especies acuáticas y terrestres disminuyen su población, transitan por procesos de extinción o se desplazan de hábitats, entre otros nefastos efectos.

Las consecuencias del cambio climático que se sienten de manera más fuerte y contrastante son las modificaciones de las condiciones hidrológicas. De tal modo, mientras que la cantidad de personas en riesgo por desbordamientos de ríos y lagos glaciares aumenta y llegará a mil 600 millones en el 2050, para ese año crecerán a otros 3 mil millones las que vivirán en zonas potencialmente sujetas a una grave carestía de agua.

“…Y estos desafíos solo van a empeorar”, alertó Guterres.

“Las concentraciones de gases de efecto invernadero —cuyo nivel es ya el más elevado en tres millones de años— no han dejado de aumentar”, asegura en el informe el secretario general de la OMM, Petteri Taalas; y agrega: “Este informe evidencia que, aunque muchos aspectos de nuestras vidas se han visto alterados en 2020, el cambio climático avanza de manera implacable”.

De acuerdo con el reporte, la emisión de GEI alcanzó cifra récord en el 2019, cuando se registraron 36,7 gigatoneladas, un 62 % más que las emitidas tres décadas antes, cuando en 1990 la comunidad internacional comenzó las negociaciones sobre el cambio climático.

 

Se calcula que durante el apogeo del confinamiento por la COVID-19, en abril, la emisión de GEI se redujo un 17 %, algo sin precedentes. Aun así, persistieron niveles semejantes a los del año 2006, evidencia del drástico incremento experimentado en los últimos 15 años y de la permanente dependencia de los combustibles fósiles. Foto: tomada de Prensa Latina

 

La última vez que los niveles de concentración de GEI fueron tan altos como en 2019, fue hace entre 2,6 y 5,3 millones de años, en la era del Plioceno, cuando había árboles en el Polo Sur y el nivel del mar era unos 20 metros más alto, afirman los científicos.

Vale recordar que, en el 2019, el PNUMA señaló que entre 2020 y 2030 las emisiones mundiales deberían reducirse cada año cerca de un 3 % para evitar que el calentamiento global supere los 2 °C; y para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de mantener el calentamiento global en 1,5 °C, la reducción media anual debía superar el 7 por ciento.

Más allá del horizonte del 2030, se necesitan nuevas soluciones tecnológicas y un cambio gradual en los modelos de consumo a todos los niveles; pero cabe destacar que ya existen soluciones viables desde el punto de vista técnico y económico, según los expertos.

“Ya sea que estemos abordando una pandemia o la crisis climática, está claro que necesitamos ciencia, solidaridad y soluciones decisivas. Tenemos una opción: seguir como siempre, lo que conduce a más calamidades; o podemos utilizar la recuperación de la COVID-19 para brindar una oportunidad real de poner al mundo en un camino sostenible”, enfatizó el Secretario General de Naciones Unidas.

 

(Con información de los sitios web Noticias ONU, de la OMM y del PNUMA)

Para ampliar sobre el tema:

El cambio climático no se ha frenado por la COVID-19, según el informe United in Scienc

Reporte Unidos en la Ciencia: el cambio climático no se ha detenido por la COVID-19

 

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