Un canto de amor a la vida en la Amazonía venezolana

Un canto de amor a la vida en la Amazonía venezolana

La apertura, no hace mucho, de un hospital materno infantil en la Amazonía venezolana es un canto de amor a la vida que desafía las constantes agresiones del imperialismo y el cruel e inhumano bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por su actual Administración a la hermana nación sudamericana.

Por la seguridad de la niñez. Foto: Jorge Pérez Cruz
Por la seguridad de la niñez. Foto: Elvis Gil Domínguez

Oscar Paredes, el director; un venezolano que agradece, como la población misma, la cooperación cubana en el empeño de materializar este viejo anhelo, y significa: “Ha sido de mucha utilidad para nosotros poder arrancar con las actividades, pues tenemos un déficit muy importante de médicos y de no ser por su colaboración estuviéramos esperando todavía para poder iniciarlas”.

Explica que la importancia de esta instalación trasciende, porque es un materno infantil que beneficia a toda la población vecina, e incluye a vecinos de Colombia, Brasil y parte de otros estados de Venezuela, que hasta ahora adolecían de estos servicios.

El galeno abunda que hay otro hospital, el José Gregorio Hernández, cuyos servicios fueron trasladados a este inmueble mejor dotado, “pero apenas con un obstetra y un anestesiólogo, ahorita tenemos tres cubanos y deben incorporarse cuatro venezolanos para completar el rol mínimo y garantizarle una atención buena a la población”.

Explica que están iniciando con las prestaciones de maternidad y de recién nacidos y esperan la llegada de otros médicos venezolanos que se van a integrar.  “Estamos muy agradecidos, reitera, de que ustedes formen parte de este programa y tengamos ese vínculo de hermandad, que se suma a los esfuerzos por tratar de resolver los problemas de salud en este Estado”, enfatiza.

Los programas sociales contra viento y marea

El centro es una muestra tangible del positivo impacto de la cooperación entre dos naciones unidas por la historia y la voluntad política de sus Gobiernos de continuar impulsando la realización de programas sociales que dan prioridad a las personas más vulnerables, en franco desafío a las medidas coercitivas del Gobierno estadounidense que violan el derecho internacional y tratan de asfixiar sus economías para generar el caos interno, la desesperación del pueblo y destruir ambos procesos revolucionarios.

A mucha gente puede parecerle casi un acto de magia que dos naciones víctimas del bloqueo de la primera potencia económica y militar del mundo puedan materializar proyectos de esta naturaleza, y la fórmula del éxito está en la complementariedad y la decisión de resistencia que anima a ambos pueblos y su espíritu de lucha por conservar la soberanía nacional.

Esos atributos son y seguirán siendo muros que se levantan infranqueables ante la arremetida imperial de la actual Administración estadounidense y sus lacayos, cuyo afán hegemónico pretende recolonizar al mundo e imponer designios a escala global.

Cubanos en la Amazonía

La diversidad cultural del Estado venezolano de Amazonas es considerada la más grande y rica del país, matizada por cerca de 21 diferentes pueblos indígenas, con lengua y costumbres propias; y sus exuberantes flora y fauna, sus mitos, sus leyendas tienen expresión consolidada en carteles que dan la bienvenida al visitante y anuncian su llegada a tierra mágica.

De la parte cubana

Doctora Miladis Revilla. Foto: Elvis Gil Domínguez

La doctora Miladis Revilla Barrientos, especialista en Medicina General Integral y santiaguera para más señas, está al frente de la brigada médica cubana que comparte sueños y esfuerzos con sus colegas venezolanos para llevar seguridad y sosiego a esos segmentos poblacionales olvidados en otras épocas y que ahora disponen de cuidados especiales por obra y gracia de la Revolución Bolivariana, que no renuncia al bienestar de los más vulnerables en cualquier punto de su extensa geografía.

Dice Miladis que la avanzada cubana, llegarán otros, la integran tres ginecobstetras, tres enfermeras obstétricas y tres pediatras, de las provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo y Camagüey; y, que tanto en la parte de neonatología como en la de obstetricia laboran en conjunto, el médico y enfermeras de la parte venezolana. Refiere que al hospital se han incorporado muchos médicos, obstetras y pediatras de Venezuela, y remarca: “Nuestro objetivo es tratar de elevar la salud del pueblo, brindar un servicio de mayor calidad y tratar de bajar el índice de mortalidad infantil que aquí está en 40 por cada mil nacidos vivos”.

Los colaboradores cubanos no desconocen las muchas barreras que enfrentan en la cotidianidad, asociadas, fundamentalmente, al indigenismo de su población que, según cifras del XIV Censo de Población y Vivienda del año 2011, rondaba el 53,7 %; y las de tipo idiomáticas, pues en Amazonas se hablan lenguas indígenas provenientes de los troncos lingüísticos arawak, caribe, yanomami, y otros, considerados idiomas aislados sin ninguna relación conocida, de acuerdo con estudios etnográficos consultados.

Ella y los miembros del colectivo que dirige reconocen las complejidades de la misión encomendada, “pero, reafirma, es algo maravilloso tener la oportunidad de servir aquí, en las condiciones en que se encuentra este país, como nosotros, bajo agresión permanente del imperialismo. Todos los colaboradores sabemos a lo que estamos expuestos, y es nuestro objetivo que ellos se sientan un poquito mejor y los vamos a seguir acompañando”.

Fieles a los principios fundacionales de estas misiones, enunciados por el inolvidable Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en lo referido al encargo de preparar el relevo, “también les estamos dando docencia a los residentes y promoviendo la formación profesional de ellos”.

Por amor al prójimo

La doctora Miladis admite que asumir la tarea les resultó un poco difícil, “estábamos ubicados en otros sitios, de más fácil acceso, con más facilidades de comunicación con nuestra gente en Cuba; no obstante, todos dimos el paso al frente y perseveramos por el amor a la vida, propia y de los demás, a la familia y a la profesión que, bien asumida, es garante de seguridad”.

Así, con absoluta decisión e inmaculada sencillez, nuestros colaboradores en Venezuela, y en otros países del mundo, fundan amor y enaltecen el legado del inolvidable Comandante en Jefe, a quien nunca le fue ajena ninguna causa justa y actos de esta naturaleza son el mejor regalo en vísperas de su cumpleaños 93, este 13 de agosto.

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