Del carbón y los carboneros (+ Fotos)

Del carbón y los carboneros (+ Fotos)

Cuando en el mundo el oficio de carbonero está en peligro de extinción, según reseñan algunos artículos y enciclopedias, en Cuba toma auge porque por un lado, se ha convertido en un importante rublo exportable y por otro, aporta buenos dividendos financieros a quienes lo producen, a las entidades a las cuales ellos pertenecen y a las comercializadoras.

Primero hay que cortar y trasladar la leña. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
Primero hay que cortar y trasladar la leña. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

Cierto es, como escuché decir hace poco, que “hacer carbón vegetal se las trae”, porque todas las faenas son duras. Primero hay que adentrarse en el monte para cortar la leña. Las plagas de mosquitos y otros insectos pican y pican sin parar. Hay quienes cuentan con motosierras, las que favorecen el trabajo, pero otros solo tienen hachas y deben que golpear una y otra vez, una y otra vez, sobre troncos y ramas. Y si se trata del marabú, el esfuerzo es aún mayor, por su dureza y las espinas.

“Pero alguien tiene que hacerlo”, me dijo Venancio, un viejo carbonero en el asentamiento de Simpatía, donde labora un colectivo sobresaliente, el cual pertenece a la Empresa Forestal de Cienfuegos.

El esfuerzo es notable. Todas las faenas son duras. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
El esfuerzo es notable. Todas las faenas son duras. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

Después hay que trasladar la madera, apilarla y comenzar a levantarla como en una especie de pirámide redondeada, de mayor a menor, hacia arriba. Una vez conformado el horno, como una verdadera obra de arte, se recubre con paja y tierra, porque en la quema no puede intervenir el aire. Por eso, quienes hacen carbón son insomnes vigilantes, pues al menor descuido, surge un boquete, una llama y todo “se vuela”.

Y en días de calor, como los actuales, el sudor, el polvo y el tizne crean un incómodo escozor en la piel.

En fin, ser carbonero se las trae.

Montar el horno es como hacer una obra de arte. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
Montar el horno es como hacer una obra de arte. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

“Pero cuando llega el día de la paga todo eso se olvida y vamos contentos para la casa, con una botellita de ron en la bolsa o la mochila para celebrar con el amigo, el hermano o la esposa. Y al otro día está uno ‘prendi’o’ de nuevo, porque el carbón hace falta para exportar y uno necesita esos pesitos para la familia”, dice Venancio Apesteguía, quien lleva más de 40 años en esas faenas.

El horno ya está montado, solo falta revestirlo para que no penetre el aire y se “vuele”. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
El horno ya está montado, solo falta revestirlo para que no penetre el aire y se “vuele”. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

¿Qué es el carbón y en qué se usa?

Según referencian materiales en Internet, es un material combustible sólido, frágil y poroso con un alto contenido en carbono (98 %). Se produce por el calentamiento de madera y residuos vegetales, hasta temperaturas que oscilan entre 400 y 700°C, en ausencia de aire. Tiene un alto poder calórico.

Su uso data probablemente desde el mismo momento en que se comenzó a utilizar el fuego, pues los trozos de madera carbonizada que quedaron en algunas hogueras pueden considerarse carbón vegetal rudimentario. De hecho, existen pruebas de que en muchas pinturas rupestres de hace más de 15 mil años el carbón vegetal se utilizaba para marcar el contorno de las figuras, además de usarse como pigmento de color negro cuando se mezclaba con grasa, sangre o cola de pescado.

Mayoritariamente es empleado como combustible, no solo de uso doméstico, sino también industrial.

También puede utilizarse en la fabricación de pólvora, la cual se compone de 75 % de salitre (nitrato de potasio), 12 % de azufre y 13 % de carbón vegetal. Estos ingredientes, al quemarse, producen un gas que tiende a ocupar un volumen 400 veces mayor que la mezcla original, originando una fuerte presión en las paredes del recipiente que lo contiene.

Como el carbón vegetal es un material poroso, otra de sus aplicaciones es como absorbente (capacidad de atrapar moléculas o iones). Es conocido que la madera carbonizada se usaba como absorbente médico en el antiguo Egipto y que en el año 400 a. C. Hipócrates recomendaba filtrar con carbón el agua para beber.

En muchos países hispanoparlantes, incluyendo por supuesto a Cuba, se ha usado durante siglos como combustible en los braseros, hornillos o anafres. En la actualidad es muy común también para asar carnes a la parrilla.

 

¡Al contenedor!

Cuenta Venancio que cuando que cuando se termina “la quema” y se saca el carbón, hay que ensacarlo y llevarlo a clasificar por el tamaño y el color, fundamentalmente, o sea, por la calidad. “Ahí es cuando de verdad el tizne hace de las suyas”, explica.

Hay que cuidar el horno las 24 horas del día. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
Hay que cuidar el horno las 24 horas del día. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

 

Después lo colocan en un contenedor que al llenarse es trasladado para exportarlo, sobre todo a países europeos. “O sea, que con el carbón que hacemos en Simpatía asan carnes allá fuera, lejos… ¿quién me lo iba a decir?”, afirma jocosamente y se ríe a carcajadas.

 

La producción terminada y ensacada. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
La producción terminada y ensacada. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

En la Empresa Forestal de Cienfuegos, hasta la fecha, han embarcado 60 contenedores con mil 294.9 toneladas. Y a esa actividad solo está vinculado el 25 % de los trabajadores.

Clasificar el carbón por la calidad es imprescindible. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN
Clasificar el carbón por la calidad es imprescindible. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN

“Ese renglón, que tratamos de consolidar, representó el 38 % de las ventas totales el pasado año. Vendimos 1 millón 498 mil 200 pesos, y de ellos, 707 mil 300 en moneda libremente convertible, lo que demuestra que continuamos atendiendo de forma priorizada ese programa”, señala Alberto Curbelo, director de esa entidad.

 

Hace muchos años el carbonero vendía barato, “a tres quilos el saco”, como reseña una popular canción. Pero para él esos malos tiempos quedaron definitivamente atrás. Cierto es que el esfuerzo sigue siendo grande y el trabajo, duro, pero ahora se les paga bien, acorde a los resultados y a la rudeza de la labor, y los más experimentados no quieren irse y muchos, incorporarse a los colectivos, aunque las noches sean largas y los mosquitos “acaben con uno”, como bien dice el viejo Venancio.

 

 

Listo para exportar. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.
Listo para exportar. / Foto: Modesto Gutiérrez, ACN.

Un comentario en Del carbón y los carboneros (+ Fotos)

  1. Cada dia y en especial en los paises del Baltico y Mediterraneo, se utiliza mayores cantidades de Carbon vegetal para hornear los alimentos.

    Cuba posee enormes extensions de terrenos cubiertos de marabu, pero en la mayoria de los casos, estos no se utilizan y los que se aprovechan, estan obligados a realizarlo en forma ancentral, a golpe de hacha y machete, porque algunas normativas absurdas de la Aduana de Cuba que son imposible de entender, no permiten el ingreso al pais de Moto Sierras de combustion interna, solo electricas, como si el Marabu se trasladara al lado del poste del alumbrado.

    De igual manera, su desarrollo esta estancado por la negativa oficial de pagar salarios decorosos a pesar que el valor del mismo ha aumentado extraordinariamente en el Mercado internacional.

    Paguese lo que corresponda por la elaboracion de Carbon Vegetal!

    Conviertase en potreros cada area despejada, mediante la entrega en usufructo a quien este dispuesto a explotar el area!

    Estimule a cada Cubano radicado en el exterior a convertirse en importador de Carbon Cubano!

    Dediquese 10% de esos ingresos a la repoblacion forestal de arboles maderables, frutales y de ornamentacion!

    Dequise 1% del mismo a la promocion del estudio de Botanica, Agronomia, Silvicultura y hacer realidad una maxima Martiana de “Querer a la Patria y Sembrar un Arbol!

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