Adicción al alcohol: El peligro de quedar atrapados

Adicción al alcohol: El peligro de quedar atrapados

“Si usted se embriaga más de tres veces en el año; si consume en 24 horas más de tres latas de cerveza para sentirse bien, ya tiene un problema de alcoholismo”, aseguró la doctora Carmen Oliva Agüero, especialista en el tema

Las historias y anécdotas que la doctora Carmen Oliva Agüero narra respecto al consumo de alcohol y otras sustancias son verdaderamente aterradoras, relacionadas con el daño que pueden causar por ejemplo las llamadas “porteras”, como es el caso del alcohol cuando se ingiere de manera irresponsable.

 

Doctora Carmen Oliva Agüero, especialista del Departamento de Salud Mental del municipio de Playa. Foto: Abel Padrón Padilla

La especialista de Primer Grado en Psiquiatría, Máster en Prevención y uso indebido de drogas, y Profesora Asistente, comentó que durante los años que lleva dedicada al tema ha tratado situaciones de diversa índole, precisamente derivadas del consumo de alcohol, que en combinación con la ingesta de otras sustancias (incluso medicamentos) han llevado a las personas a cometer actos verdaderamente denigrantes, incluso asesinatos y violaciones.

La profesional del Departamento de Salud Mental del municipio de Playa (de referencia nacional), subrayó la importancia de evitar el primer contacto, pues si tuvieron una “buena experiencia”,  vuelven a probar durante los fines de semana, hasta que se van esclavizando y llegan al consumo habitual y problemático.

Señaló que cada día los jóvenes comienzan el consumo de drogas (también las llamadas ilegales) con menos edad, ya sea porque las probaron por curiosidad, embullo, presión de grupo. Por otra parte, hoy se ha convertido en una moda pasar el tiempo de ocio bajo este efecto, además de ingerir bebidas alcohólicas con fines embriagantes. “En el argot juvenil, al consumo de alcohol y de drogas les llaman `coger un vuele` y `vamos a arrebatarnos`, respectivamente”.

 

¿Cuándo una persona es adicta?

Según la doctora, droga —en el sentido genérico de la palabra— es toda sustancia ajena a un alimento que penetra en un organismo vivo. Pero, además, cuando ese consumo de sustancias se incorpora al estilo de vida, a la rutina y cotidianidad, eso empieza a generar problemas de funcionamiento, al menos en algún área de la vida. “No importa las cantidades, ni las frecuencias, el hecho es que ya esa persona es adicta”.

Agregó que se puede ser alcohólico y no ser consciente. “Pasa algo parecido como con la tuberculosis; las personas vienen a preocuparse cuando escupen sangre, pero es que por más de 14 días tenían tos seca.

“Bueno, pues igual sucede. Si ven a alguien tomando alcohol pues sienten el deseo de beber, tienen una dependencia psicológica. Entonces, ya están enganchados, sienten deseos de consumir, lo cual les trae problemas con las parejas, con las familias, aunque todavía no estén en la esquina tomando el llamado `chispa de tren` y no hayan perdido el trabajo. No obstante, las personas más cercanas empiezan a preocuparse por la forma en que beben; aparecen cambios solapados y silentes.

“Pero en esa etapa todavía se pueden controlar los deseos, puedo decir `en una fiesta voy a tomar tres tragos y punto`, pero si usted se embriaga más de tres veces en el año; si consume en 24 horas más de tres latas de cerveza para sentirse bien, y esto lo hace de manera frecuente ya tiene un problema de alcoholismo. Es importante que la población conozca esto, al margen de las cantidades y las frecuencias, la realidad es que para el organismo son tóxicas.

“El consumo comienza a acarrear problemas en tu funcionamiento, a preocupar a la familia, a los buenos amigos; aparecen los cambios de carácter, los baches de memoria, no se recuerdan detalles de actos que ocurrieron bajo el efecto del alcohol, y se llega al olvido de todo”.

La doctora Oliva comentó el criterio erróneo acerca de que el alcohol es una droga estimulante y no es así, es potentemente depresora de la actividad nerviosa superior. “Primero se deprime, se desinhibe la actividad cortical. Yo acostumbro a decir en las terapias de grupo que es como el policía que se lleva dentro, el que te indica sobre lo correcto e incorrecto y los patrones éticos a seguir.

“Eso conlleva a que broten las pasiones, los deseos, los gustos, los placeres, todo se desborda. Luego, se deprime la actividad cerebral más profundamente, y entonces vemos esa persona tirada en la calle, inconsciente, muchas veces hasta  orinada y defecada”.

 

¿Consejos?

En relación con el consumo de alcohol y las llamadas drogas ilegales, la especialista aconsejó no vincularse; es mejor no conocerlas pues se corre el riesgo de repetir el consumo y llegar a la adicción.

“Con el tema del alcohol es importante que la gente conozca los consejos que brinda el profesor Ricardo González, y que yo repito con frecuencia en las escuelas y centros de trabajo donde realizamos terapias de prevención.

“Primero, ningún organismo está listo para recibir alcohol antes de los 23 años. Muchos padres no lo saben y piensan que porque sus hijos arribaron a los 18 años y ya tienen carné de identidad pueden consumirlo.

“Sin embargo, todavía ese hígado no está maduro. Un órgano fisiológicamente perfecto —los adultos no lo tienen, y en menor medida los adolescentes y jóvenes tampoco, por la cantidad de comida chatarra que ingieren— demora una hora en procesar una línea de ron. Así que cada vez que se ingiere alcohol se le agrede.

“Siempre recomiendo dejar de tomar ante la presencia de mareos o calambres en la boca, esos son los primeros síntomas de embriaguez. Si eso sucede, hay que parar, beber agua, refresco, jugo, y dejar que todo pase.

“Lo otro, independientemente de la edad, es tomar despacio y comer antes. Resulta imprescindible ingerir alimentos para que la absorción sea lenta, y no condicionar su consumo a la realización de otras actividades.

“Tengo pacientes que son profesores, cantantes, que no pueden impartir conferencias o salir a escena sin antes ingerir alcohol. En las consultas algunos adolescentes me han confesado que si no están bajo sus efectos (o de otras drogas)  no responden al sexo.

“Eso sucede porque hubo una primera vez; han creado un reflejo condicionado y tienen una dependencia psicológica. No es conveniente hacer un link entre el alcohol y otras actividades. Yo suelo decir: `No usen el alcohol para…`, ya que no es necesario para recrearse.

“Un ejemplo es que un alcohólico cuando se rehabilita —cuando  tocó fondo, como decimos—  después disfruta más de la vida, y era el mismo que antes decía que la fiesta sin consumo no servía. Eso demuestra que SÍ es posible divertirse sin tomar una sola gota”.

 

Para la atención a las adicciones

El Ministerio de Salud Pública ha establecido para la atención a las adicciones que las personas pueden acudir a cualquier departamento de Salud Mental, con independencia del territorio donde residan. Por esta razón el ubicado en el municipio de Playa  (de referencia nacional) asiste a pacientes de toda la capital e, incluso, de otras provincias del país, tanto adultos como niños, adolescentes y jóvenes psicóticos (que rompen con la realidad), y adictos al alcohol y a otras sustancias, incluyendo las adicciones comportamentales.

La institución cuenta con dos hospitales para la atención a las adicciones, uno para adultos y otro para la población infanto-juvenil. No obstante, la actividad preventiva se realiza mediante las visitas a centros escolares y productivos, donde los trabajadores tienen un vínculo, de una u otra forma, con el alcohol.

3 comentarios en Adicción al alcohol: El peligro de quedar atrapados

  1. Salud publica y otras instituciones deben dar apoyo a los grupos de Alcoholicos Anonimos que existen en el pais ya que en ellos hay personas que llevan años de sobriedad (5,10,15 y mas de 20 años de sobriedad )que solo se han recuperado asistiendo a las juntas de y que sus unicas terapias son las literaturas recibidas en estos grupos y los testimonios y vivencias de los Alcoholicos en su vida activa de bebedores .

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