Ucranianos no quieren más de lo mismo

Ucranianos no quieren más de lo mismo

Luego de varias crisis económicas en el país y un denigrante aumento de la corrupción, el electorado ucraniano votó en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, a fines de marzo, y dejó claro que no quiere más de lo mismo, es decir, no mantener por un nuevo período a Petró Poroshenko.

Vladimir Zelenski
Vladimir Zelenski. Foto: Genya Savilov/ AFP

El beneficiado de este voto de protesta fue el comediante Vladimir Zelenski, quien era considerado por las encuestas previas como favorito entre los más de 30 candidatos que se presentaron en busca del sillón presidencial.

Lo más curioso de esta primera confrontación es la “tranquilidad” de quienes se han distinguido en Ucrania por los escándalos y posiciones de fuerza para llevar a cabo sus propósitos políticos.

Los analistas coinciden en que tanto la ex primera ministra Yulia Timoshenko y el propio Poroshenko reconocieron los resultados en las urnas y, en el mejor de los casos, se limitaron a criticar “fraudes e irregularidades”. Y nada más.

Caracterizada por movilizar a sus seguidores para que protesten en las calles, la jefa del partido Babkivchina declaró que se abstendrá de presentar quejas ante los tribunales, “ya que con una reciente reforma judicial estos son controlados totalmente por Poroshenko”.

Y dijo más, precisa un despacho de Prensa Latina. La llamada “Dama de Hierro” ucraniana mostró disposición a brindar su ayuda al mandatario que elija el pueblo en la segunda vuelta, prevista para el 21 de abril, lo que es un cambio radical en su tradicional quehacer político.

De ser una de las principales iniciadoras de protestas en el pasado reciente contra el fraude electoral ahora opta por la serenidad, lo que hace pensar a algunos especialistas que conoce la existencia de lo acontecido detrás de bambalinas en estos comicios.

En fin, Zelensky disfruta de un triunfo en la primera ronda electoral con 30,24 puntos, muy por encima de los 15,93 del actual mandatario, datos proporcionados por las autoridades según el conteo del 97,48 de los votos.

La prensa local estima que Estados Unidos hizo la apuesta por el comediante, lo que explica la actitud tan pasiva de figuras como Timoshenko y Poroshenko.

Medios periodísticos señalan que el diputado de la Rada Suprema Vadim Robinovich estima que Zelensky carece de coalición alguna en ese órgano y de ser elegido como Presidente, “no podría efectuar cambios cruciales ni resolver nada”.

Es por eso que la mirada de los políticos locales está en los próximos comicios parlamentarios y en la posibilidad de cambiar el sistema presidencial a uno parlamentario.

El comediante o quien sea elegido, tendrá que convertirse en un mago para poder sacar de la crisis económica y política a esa ex república soviética, convertida en instrumento de los Estados Unidos y Europa, específicamente de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), para enfrentar a la Federación Rusa.

El mandatario fracasó en sus intentos de ser reelegido, como también en las maniobras realizadas para salir del pantano político en que se encuentra con la provocación organizada el 25 de noviembre pasado, cerca del estrecho de Kerch, con tres pequeñas embarcaciones que fueron detenidas por Moscú.

Tal acción le permitió justificar, aunque con muchas dudas, la imposición de un estado de emergencia en 10 regiones ucranianas por un mes. Esas zonas, coincidentemente, era donde más baja estaba la aceptación de Poroshenko.

La segunda gran maniobra fue acompañar y casi dirigir el proceso separatista de la Iglesia ortodoxa, al impulsar la autocefalía, que en realidad la convirtió en un ente subordinado al patriarcado de Constantinopla.

Una tercera y última acción consistió en lanzar programas de recuperación de territorios como Crimea y Donbass, completamente irracionales, pero acompañados de una bien financiada campaña, con el objetivo de ganar “prestigio” entre los votantes.

El mandatario ruso, Vladimir Putin, ha expresado su preocupación por la amenaza del aumento de la presencia de la Otan en las fronteras rusas. Tenemos sospechas de que mañana Ucrania también se una a la Alianza y coloquen allí más radares y sistemas de defensa antimisiles, señaló.

En Ucrania, el 22 de febrero de 2014, se produjo un golpe de estado y Kiev anunció su intención de integrarse a la Otan y a la Unión Europea. Sin embargo, ambas organizaciones dudan de la preparación de Ucrania para ser miembro de la misma.

 

Un comentario en Ucranianos no quieren más de lo mismo

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirector Editorial: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu