Más allá de la edad

Más allá de la edad

La edad de jubilación que tanta polémica provoca en cualquiera de los procesos masivos de discusión donde participan nuestros trabajadores es solo una de las medidas en respuesta a una realidad objetiva que, aunque alguien quisiera, no es posible cambiar.

Así ocurrió durante el debate del documento Bases para el Fortalecimiento de la Misión del Movimiento Sindical Cubano, previo al próximo XXI Congreso de la CTC, y hasta en la consulta popular del proyecto de Constitución, aunque existen argumentos científicos y estadísticos para respaldar lo esencial de la Ley no. 105 de Seguridad Social, a diez años de su implementación. Para ubicarlo solo en el plano del Presupuesto del Estado, por ejemplo, recordemos que en el año 2019 la seguridad social prevé beneficiar a un millón 661 mil pensionados.

Ello incluiría en estos doce meses a más de 87 mil personas de alta en ese sistema, quienes recibirán una pensión media superior a 530 pesos, por el efecto de la aplicación de la propia Ley no. 105, cuyos métodos de cálculo, sumados al impacto de sistemas de pago por resultados y otras medidas salariales recientes conllevan un merecido y necesario monto mayor de los retiros.

Para cubrir estos requerimientos mínimos de nuestra población ya inactiva, el Estado planificó entonces este año 200 millones de pesos adicionales para respaldar los crecimientos naturales de estas prestaciones producto de la tendencia demográfica hacia el envejecimiento, y 230 millones de pesos más para cubrir el incremento de la pensión mínima hasta 242 pesos, que comenzó a finales del 2018 y beneficia a unas 445 mil personas jubiladas.

Esa tendencia al incremento de los gastos en seguridad social, con un decrecimiento progresivo de las personas en edad laboral, es sostenida en el tiempo, año tras año, y el propio desarrollo social del país avizora su probable reforzamiento, con independencia de los programas estratégicos para aliviar en lo posible esa ya inexorable dinámica demográfica.

Con esos truenos resulta difícil soñar con una vuelta atrás en materia de edad para la jubilación o en el tiempo de servicio que dispone la legislación vigente.

No obstante, mucho es posible hacer todavía para que trabajemos más y mejor en las edades ya próximas al merecido descanso, e incluso antes. El énfasis del movimiento sindical quizás debiera estar en el mejoramiento al máximo de las condiciones laborales en todos nuestros colectivos, con la exigencia oportuna sobre las administraciones para que —como diría Pánfilo, el popular personaje humorístico— “pasemos menos trabajo para trabajar”.

Esa prioridad es un modo factible de incrementar la intensidad del trabajo, y por ende, la productividad de la población económicamente activa, la cual con su labor debe crear riquezas para satisfacer las necesidades crecientes de la sociedad, incluidas las de quienes ya no laboran por su edad avanzada.

Tampoco hay que descartar una mayor agilidad en el aprovechamiento de todas las posibilidades que brinda la Ley no. 105, algunas de las cuales quizás tuvieron poco desarrollo en esta primera década. ¿Cuántas propuestas, por ejemplo, hicieron en este período al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social conjuntamente con la CTC, los organismos para tratamientos diferenciados dentro del sistema de seguridad social, en caso de algunas labores o situaciones que así lo recomienden, como permite la ley? Pocas, que conozcamos.

La adecuación de la carga de trabajo y el empleo inteligente de la fuerza laboral con mayor experiencia en cada centro tampoco es una opción que requiera de modificaciones legislativas, sino que depende muchas veces de las prerrogativas de quienes dirigen, así como de la sensibilidad para valorar y cuidar ese capital humano que puede representar, más allá de cualquier desgaste físico, una riqueza significativa —e insustituible— para la empresa o entidad.

21 comentarios en Más allá de la edad

  1. Soy una más de las que aboga por que la edad de jubilación sea reanalizada pues todos no estamos en condiciones de cumplir con lo establecido en estos momentos, es verdad que la población ha envejecido pero hay muchos jóvenes que pueden incorporarse a aportar como lo hemos hecho nosotros hasta ahora, pertenezco a una generación que ha pasado por varias etapas difíciles y que ha participado en todo, desde escuelas al campo, tareas de choque, movilizaciones varias, etc, es importante destacar también que en los últimos años las estadísticas demuestran el incremento de enfermedades crónicas en la población cubana debido a los altos niveles de estrés, en mi caso ya cumplí 55 años, tengo varios problemas de salud provocado por lo antes expuesto, viejos enfermos que atender, deseos de descansar, disfrutar: pasear, visitar lugares que no conozco, levantarme sin preocupación de un horario que cumplir; cuando esté más vieja y adicionando más achaques creo no voy a poder realizar esos sueños, también aporto mi 5% y a veces más a la seguridad social, opino es hora de proporcionarnos la oportunidad de escoger, después de los 56 años, cuándo retirarse a descansar, a ver si da tiempo a no tener que salir directo al otro tipo de descanso permanente. Resumiendo, pueden reajustar la ley y dar la posibilidad de forma opcional a la jubilación después de los 55 para aquellos que lo necesiten y las que tenga fuerza, salud y condiciones de seguir, que lo hagan. Después de los 55 es más el tiempo que se la pasa uno en turnos médicos y certificados que trabajando, valoren eso y analicen que sí vale la pena.

  2. Es bien cierto que no fue para nada unánime la probación del cambio de ley, muchos vimos el futuro y no estuvimos de acuerdo y se que se dieron argumentos solidos en contra de dicho cambio, pienso que se puede cambiar lo que puede ser cambiado teniendo como premisa lo que es mejor y mas sano para la población, incluso para los organismos, que resuelve tener trabajando a personas con problemas de salud que no rinden adecuadamente o presentan certificados médicos y eso también afecta el presupuesto del estado, es también real que aportamos durante todos los años de labor un porciento para nuestra jubilación, existen labores para las cuales ya no están aptos después de determinada edad y por favor no me digan cambios de plazas que saben no es posible, pero cuando leemos artículos como este donde se utilizan palabras como “con esos truenos no hay quien sueñe” que nos queda para los que estamos afectados y no vamos a participar en el congreso y por tanto no estamos seguros que se tenga una solución, yo confió y quiero confiar que se sueñe con un análisis profundo y realista de la situación, y si se puede

  3. Nunca estuve de acuerdo con la extensión de la edad laboral por muchas razones que expuse, entre ellas que las mujeres que empiezan con la vida laboral también crean familia y al llegar a la edad del retiro se le presenta responsabilidades agobiante, de cuidar a parte de la familia más se encuentra una con la menopausia que a todas no le da de la misma forma. Hay hombres que la fuerza no lo acompaña. Sé que la ley dice que los directivos pueden acelerar la jubilación, pero eso no es frecuente que se vea en las empresas.
    Hubieran dejado la ley como estaba y quien quería seguir pues que se contratara.

    • El cambio de edad en la jubilacion me disgustó mucho porque ya pasados los 45 años el cuerpo da señales evidentes de deterioro y cuesta mucho realizar actividades y desempeñarse. Hoy con 53 años de edad y faltando 7 para llegar a la meta, me encuentro sujeta a un proceso de disponibilidad en mi centro de trabajo por razones economicas del pais. Me pregunto que hacer ante tal situacion en la que no se me da ninguna opcion y estoy obligada a seguir laborando porque tampoco me puedo jubilar?

  4. No se como pueden decir que un 99% estuvo de acuerdo, donde trabajaba habían 20 secciones sindicales y en ninguna se aprobó que fueran esas edades. Otra prueba de que no fue así es el hecho de la inconformidad generalizada desde que se publicó la ley, esa inconformidad ha sido pública y notoria.
    Por otra parte el análisis debían dirigirlo a por qué muchos jóvenes en plenitud de facultades para el trabajo no les interesa hacerlo, porque tarde o temprano los mas viejos se jubilarán y que va a pasar.

  5. La mayoría de las persona a partir de los 50 años ya comienzan a presnetar algun problema de salud y la mayoría nos matenemos trabajado por necesidad ya que no tenmos otra fuente de ingreso.
    Cuantas personas de esta edad que considero bastante abanzada, no se han caido corriendo detras de un trnasporte para llegar en tiempo al trabajo. Y casi siempre oyes la MISMA expresión QUE DESEOS TENGO DE JUBILARME, por lo menos si pudieran mejorar el transporte obrero o garantizarselo a los centros laborales quizás nos mejorarían esta condena.

  6. Tampoco entiendo ese 99 % que estuvo de acuerdo, hasta donde yo se nadie voto a favor de aumentar los años y el tiempo de trabajo, y hoy en dias seguimos en desacuerdo mas cuando las condiciones de vida son cada dias peores y se hace muy dificil llegar a tu centro de trabajo, cuando la edad no te permite correr detras de una guagua o engancharte en la puerta y ver en las esquinas a cientos de jovenes que no trabajan y viven del invento y en la constitucion no aprobaron que el trabajo fuera una obligacion Ademas ninguna administracion te va a permitir no cumplir con tus funciones ni llegar tarde porque sea un viejo que no pueda con tu alma
    Nada esto solo se trata de que el estado no erogue este presupuesto para los pensionados aunque muchos aportamos el 5 % de nuestro salario al pago de la seguridad social

  7. Comparto totalmente el comentario de Ana, no sé de donde sacan ahora ese 99 % q hablan en mi circulo todos estuvimos en desacuerdo y así conozco a muchos

    • Estoy de acuerdo con el criterio de Gloria, Ana y Heriberto pero digo más, es penoso que cuando finalmente alcancemos la jubilación, no hagamos otra cosa que hacer cola en la farmacia o salir al patio a coger sol porque la salud no nos permite otra cosa. Se supone que en este entonces es para disfrutar del esfuezo después de largos años de vida laboral; Y yo pregunto ?en estas decisiones que se tomaron acerca del aumento de la edad para la jubilación, participaron instituciones médicas especializadas que hayan estuduado concientemente la capacidad del organismo para soportar la carga de trabajo a mediano y largo plazo?. No es menos cierto que hay personas (hombres y mujeres, que son los menos) que llegan muy bien a los 60 y 65 años !felicidades!,,, pero yo hablo de los más,,, de los de a pie. Mis respeto

  8. Cunado se discutió la ley de jubilación la gran mayoría estuvo en desacuerdo con el aumento de la edad de jubilación y todavía sigue en desacuerdo, por lo que es un reclamo de muchos que se analice la edad de la jubilación sobretodo para las mujeres que son las eternas cuidadoras de toda la familia. Muchas con achaques también tienen sus padres m{as viejos y enfermos y no pueden pagar a alguien que los cuiden. Estoy en disposición del trabajo 12 horas de 6 am a 6pm y llego exhausta a mi casa para empezar la otra jornada laboral en casa y el fin de semana es el momento de ir a buscar comida y resolver todos los problemas que no se pueden en el transcurso de la semana, o sea no hay descanso . Sin embargo veo muchas veces a jóvenes en las esquinas sin aportar u otros que prefieren trabajar por cuenta propia. Me parece que ne el caso de la mujer cubana se le debe dar la opción de una edad menor de 60, y si se siente en condiciones de seguir trabajando que siga y felicidades para ellas.

  9. La cuantia de la jubilacion no debe ser una preocupacion pa ra el estado, pues ese dinero lo vamos acumulando durante toda nuestra vida laboral.

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