Leña verde en final de serie del Caribe

Leña verde en final de serie del Caribe

Alfredo Despaigne de los Leñadores de Las Tunas, de Cuba, durante el choque contra Cardenales de Lara, de Venezuela, en partido del grupo A de la edición 61 de Serie del Caribe de Béisbol, en el estadio Rob Carew, en Ciudad de Panamá, Panamá, el 9 de febrero de 2019. Foto Roberto Morejón Rodríguez / Periódico JIT
Alfredo Despaigne de los Leñadores de Las Tunas, de Cuba, durante el choque contra Cardenales de Lara, de Venezuela, el 9 de febrero de 2019. Foto Roberto Morejón Rodríguez / Periódico JIT

Ciudad de Panamá.— Bendecidos por el brazo de Lázaro Blanco, otra vez liderados a la ofensiva por Alfredo Despaigne y beneficiados por la fórmula del TQB, los Leñadores de Las Tunas despacharon 3-0 a los Cardenales de Lara y prenderán su fuego en la final de la 61 Serie del Caribe de Béisbol, cuando enfrenten a los Toros de Herrera este domingo en el estadio Rod Carew (4:00 p.m.)

El partido que le dio el pase a la discusión del título a la tropa de Pablo Civil comenzó con una amenaza seria en el mismo primer inning ante el gigante Blanco, quien aceptó lanzar con cuatro días de descanso – en lugar de los cinco habituales— y se notaba quizás más trabajador que de costumbre al punto de realizar en cinco episodios nada menos que 113 envíos, con cinco hits permitidos, cinco ponches y tres boletos.

Sobre el abridor Raúl Rivero y tras dos outs en el pizarrón, la tropa tunera enfiló sus cañones en el tercer capítulo y fabricó dos carreras, la primera de ellas remolcada por cañonazo de Despaigne al izquierdo y la segunda por boleto a Carlos Benítez con los ángulos congestionadas.

Para más tranquilidad, Yuneiski Larduet (5-3 con par de anotadas) tuvo su papel protagónico en la tercera carrera, al soltar su tercer imparable de la jornada en el sexto inning, avanzar a segunda por boleto a Cepeda y anotar la rayita que relajó tensiones, pues se lanzó al robo de la tercera y el receptor de los Cardenales cometió error en tiro, lo cual le abrió las puertas al home.

En lo adelante, Cuba usó a cinco serpentineros para silenciar de una vez y por todo el encuentro, al tiempo que los nuestros se vieron hoy más adaptados a la hora de chocar con el pitcheo venezolano. Raidel Martínez selló los últimos cuatro outs y aseguró el importante éxito.

“Soy debutante en eventos internacionales y a medida que fue pasando el campeonato me adapté mejor a los lanzadores. Lo que más me impresionó es el pitcheo, muy difícil, muy fuerte. Estoy jugando mi beisbol, pero siempre hay un poco de presión, solo que a medida que han pasado los juegos, la he ido soltando y han salido los resultados. Estar en mi primera final de la Serie del Caribe me tiene muy contento y esperamos todos darle el segundo titulo a nuestra provincia, después del triunfo de la serie nacional. (Yunieski Larduet, de 5-3 y par de anotadas en el juego)

Moralejas del partido

– Los cambios en la alineación fueron sin miedo y respondieron con objetividad a lo que necesitaba el equipo para ganar el partido más importante de los cuatro celebrados.

– Los bateadores cubanos atacan en más de un 90 % los primeros envíos de los lanzadores, incluso los de los relevistas que ni siquiera han visto. Esa disciplina en el cajón de bateo cuesta también carreras. El promedio o tendencia mundial es batear sobre el 3 o 4 lanzamiento.

– Alfredo Despaigne vuelve a demostrar que está muy por encima de este nivel cuando hizo lo correcto en los entrenamientos: bajó diez kilogramos de peso y se enfocó en empujar carreras. De las 8 carreras anotadas por Cuba, cinco han sido remolcadas por él.

– Excelente la velocidad puesta en la ofensiva. Ejemplo clásico con Yunieski Larduet, quien salió a robar par de veces en el juego, una de ellas hacia tercera, provocando el error en tiro del receptor y la tercera anotación del juego. Este tunero ha ido en ascenso durante el torneo y no lo ha tragado la presión.

– Aunque el marcador le era favorable, en el séptimo Oscar Valdés ameritaba un emergente a partir de la situación del partido: dos hombres en base y un out. Las carreras nunca sobran.

– El pitcheo cubano es el mejor del campeonato, pero lo más impresionante, sin duda, ha sido Lázaro Blanco, que en 12 entradas mantienen incólume el promedio de carreras limpias (0.00) y suma ya dos éxitos en esta lid, para llegar a cuatro sonrisas en tres participaciones en Series del Caribe.

– Demasiados corredores en base (13) no es una buena señal, a pesar de la victoria. En todas las entradas embasamos hombres y solo dos veces pudimos concretar carreras. Es un arma a tener en cuenta de cara a la final.

– El TQB daba por adelantado que si los Leñadores ganaban entraban en la final. La historia de tres citas regionales en Panamá (1952, 1956 y 1960) dictan que Cuba nunca ha perdido aquí. ¿Veremos la misma película en el 2019 y el noveno título para un equipo de la isla en 18 participaciones?

Lazaro Blanco de los Leñadores de Las Tunas, de Cuba, durante el choque contra Cardenales de Lara, de Venezuela, en partido del grupo A de la edición 61 de Serie del Caribe de Béisbol, en el estadio Rob Carew, en Ciudad de Panamá, Panamá, el 9 de febrero de 2019. Foto Roberto Morejón Rodríguez / Periódico JIT
Lázaro Blanco de los Leñadores de Las Tunas, de Cuba, saluda a Raidel Martínez tras el triunfo. Foto Roberto Morejón Rodríguez / Periódico JIT

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