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Ensaladas protegidas

Con la tecnología de cultivos protegidos se garantiza una parte importante de las ensaladas que se consumen en el sector del turismo; en los meses de octubre a junio el suministro de tomate, pepino, pimiento y melón cubre el ciento por ciento de la demanda, pero en el verano, los rendimientos bajan y hay que importar algunos productos.

Productos de alta calidad para la venta en frontera. Foto: Agustín Borrego Torres.

Aunque se realizaron pruebas con diferentes tipos de casas, fue a partir del año 2001, que lidereado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz comenzó el despegue de esta agricultura llamada de precisión: se concibió un programa de 42 hectáreas en distintas regiones del país, para esquivar los daños que ocasionan los fenómenos meteorológicos.

En las empresas agroindustriales Victoria de Girón, de Matanzas; y Ceballos, de Ciego de Ávila, están las mayores plantaciones. Los mejores rendimientos se obtienen desde esta última provincia hasta Pinar del Río, donde el clima es más benévolo para estos cultivos.

Los cultivos protegidos exigen un trabajo y una tecnología de precisión. Foto: Agustín Borrego Torres.

Enamorados en abundancia

Indudablemente, la producción de hortalizas y condimentos en casas de cultivo despierta las motivaciones para los jóvenes que se insertan en los planes de estudio de carreras agropecuarias. La Empresa Agroindustrial Victoria de Girón parece un panal de miel donde los egresados del politécnico César Escalante y la Universidad de Matanzas, beben de la experiencia, se especializan y aportan a los procesos productivos.

“Me hice ingeniero agrónomo por vocación y me enamoré a primera vista de los cultivos protegidos, que requieren un trabajo técnico muy fino y el margen de error es mínimo; tienen ciclos cortos y altos rendimientos”, aseguró Yeniskel Cepero Vera, director de la unidad empresarial de base (UEB) de Cultivos Protegidos, de la Victoria de Girón.

“El pimiento es de los cultivos más lindos, pero el pepino crece de 10 a 15 centímetros diarios y la cosecha son 12 días; aquí se pone de manifiesto el trabajo de ingeniería; este ha sido mi único centro de labor, desde que me gradué hace once años, y ya llevo cuatro en este cargo.

“El tomate es el principal cultivo, con producciones que rondan las 800 y mil 200 toneladas en el año; seguido por la cosecha de unas 400 toneladas de pimiento, igual cantidad de pepino y otras 50 de melón castilla, a los cuales se suman además, berenjena, acelga, col, lechuga y otros vegetales de hojas”, informó el ingeniero.

El tomate aporta los más altos rendimientos en Jagüey Grande. Foto: Agustín Borrego Torres.

En esta entidad, ubicada en Jagüey Grande, se cultivan 15,31 hectáreas en 145 casas de producción y dos de posturas, distribuidas en cuatro módulos, a unos 20 kilómetros de distancia entre sí, previniendo el daño que provocan las frecuentes tormentas locales, que se desatan en un instante y no hay como prever los daños, comentó Yeniskel, quien trabaja rodeado de muchos enamorados de este tipo de agricultura.

“El destino de las producciones es la unidad comercializadora para la venta en frontera que tiene la empresa, cuyos fundamentales polos son Varadero, La Habana y Ciénaga de Zapata, y llegamos a una parte de Villa Clara y a los cayos de Ciego de Ávila”.

Cultivos sin suelo

Otra de las ideas de Fidel fue emplear la zeolita como sustrato en las casas de cultivos protegidos, lo que se conoce como cultivo sin suelo. Fue Dagoberto Prieto Gómez, director agropecuario de la empresa Victoria de Girón, perteneciente al Grupo Empresarial Agrícola, quien aportó la mayor información sobre el tema.

“Fuimos los primeros en eliminar el uso del bromuro de metilo, que tanto daño hace al medio ambiente en el control de plagas y enfermedades, usando la zeolita en sustitución de tierra o materia orgánica; hay casas que lo tienen desde hace 15 años, y alcanzan rendimientos sostenidos de más de 80 o 90 t/ha en el tomate; por eso lo hemos extendido a otras 7 hectáreas y queremos llegar al ciento por ciento.

“Hay 18 razones por las cuales defendemos la zeolita, entre estas la economía de tiempo (acorta la preparación de suelos y adelanta más de 20 días el ciclo productivo de las plantas); y de recursos, pues las desinfecciones del suelo son locales, donde aparece la plaga o enfermedad, y no a todo el cantero”.

Uno de los jóvenes ingenieros que trabajan en el módulo de San José de Marcos explicó un componente importante de la agricultura de precisión: “Los sistemas de regadío están automatizados, con riego por goteo y fertirriego, la tecnología que usa el mundo, con formulaciones simples de fertilizantes, que se llevan a un balance para darle a la planta los nutrientes según su fisiología y la producción”, dijo Yadir Valdés, especialista de nutrición de la UEB.

Gracias a la combinación de estas tecnologías, en la empresa se obtienen rendimientos de 90 a 100 t/ha; en invierno se alcanza un poco más: tomate hasta 150 t/ha (baja en verano unas 40 t/ha), pimiento 80 t/ha el año entero y el pepino entre 110 y 120.

Dentro de los retos impuestos en la entidad está la rotación de cultivos, que les permite aprovechar mejor el área y cosechar durante todo el año, y la racionalidad de los gastos para que la rentabilidad sostenga salarios que rondan entre mil 200 y mil 500 pesos mensuales a los trabajadores que reciben la remuneración según los resultados de su labor.

Alexei Elizalde, secretario general de la sección sindical en San José de Marcos, puntualizó que no enfrentan grandes problemas para realizar sus jornadas, sin embargo, considera como limitante para obtener mejores rendimientos las malas condiciones que tienen los techos de las casas de cultivo, aunque en las que están a cielo abierto plantan cultivos más resistentes a las altas temperaturas, que siempre aportan sus producciones.

En la UEB Cultivos Protegidos de la Victoria de Girón hay desde técnicos de nivel medio en adiestramiento que hacen la ingeniería en la Universidad de Matanzas, como Katia Casanova, hasta fundadores de esta agricultura como Yordani Delgado; ellos se complementan en ese panal que no produce dulces sino ensaladas de exquisita calidad, de gran demanda y buenos precios en el mercado.


Modernizar con precisión

La semilla que usamos se importa y es certificada de alto potencial productivo, dijo Anzardo. Foto: Agustín Borrego Torres.

Juan Carlos Anzardo, director de Cultivos Protegidos del Grupo Agrícola, adelantó que este programa se moderniza. “Están en montaje los primeros 17 módulos de riego automatizado producidos en Cuba, y en una segunda fase la Empresa de Automatización Integral (Cedai) aportará una tecnología superior, y se ocupará del montaje y asistencia técnica. Se duplicará el área cultivable, porque la demanda crece.

“Hay que instalar casas más altas y de mejor ventilación para que los rendimientos suban; hoy en el mundo rondan las 300 t/ha, y en Cuba se han logrado hasta 148.

“Hoy el problema más grave de esta tecnología es la carencia de piezas de repuesto, por eso tenemos las dos variantes en los módulos: riego automatizado y manual, y se trabaja en el montaje de minindustrias para encurtir los excedentes de la producción.

“El sistema de la agricultura tiene 122 hectáreas de casas de cultivos. Al cierre de mayo el plan de producción se sobrecumplió un 3 %, pero bajó al culminar julio al 87 %, dadas las afectaciones de las intensas lluvias en la región central. Se cosechan 9 mil toneladas en el país, de estas 7 mil 400 en entidades del Grupo Agrícola” .


 

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