Tiendas por puntos: Estimulación esquilmada

Tiendas por puntos: Estimulación esquilmada

Es una de las conclusiones que extraigo de las misivas del santiaguero Rafael Caballero y la artemiseña Yarelys Toca Valdés, sobre un tema viejo retocado con colorete: el trato inadecuado y carencia de surtido en las tiendas de compra “por puntos”, a las cuales acceden, cada año, miles de trabajadores en todo el país.

El texto del primero, quien labora en la Unidad de Investigaciones para la Construcción (Enia), lleva por añadidura la extorsión, por lo que cuenta, sucede en la tienda de 15 y 4.a, reparto Vista Alegre, de la ciudad indómita.

Dice que cada año les asignan 38 CUC y ese establecimiento siempre está desabastecido, por lo cual no pueden cumplir el objetivo de comprar ropa de presencia. Hasta aquí el planteamiento no dista de otros comentarios en misivas a esta sección o en cualquier lugar que se suscite el tema.

Lo indignante es que “los empleados de esta tienda proponen la compra de los CUC a los trabajadores y con ventajas para ellos”, (…) y ejemplifica que en ocasiones anteriores daban 34, “pero este año era entre 20 y 25”, y se pregunta el lector: “Si para los trabajadores la tienda no tiene oferta, ¿por qué los empleados compran el CUC?”.

A su entender, lo correcto es que haya surtido cuando den los turnos o de lo contrario detengan la venta.

Por mi parte, lo deshonesto y reprensible de medrar con el dinero ajeno, proveniente de una de las formas de estimulación a los trabajadores, requiere una revisión y actuación en consecuencia, porque no solo en el río de la tienda de 15 y 4.a suenan esas piedras.

tiendas por puntosHarina de otro costal

Entre tanto, Yarelys, quien se identifica como subdirectora de la Dirección de Trabajo y Seguridad Social en el municipio de Bahía Honda, expresa que su queja data del 2017, todavía sin respuesta, mientras ella sigue sin entender la obligación de adquirir ciertos productos, algunos de evidente larga duración en los anaqueles.

Asimismo pesa en ella la angustia de qué pasará este año, pues la respuesta a la reclamación parece ser “una medida disciplinaria, ya que estamos en el mes de agosto y en nuestro municipio no se ha efectuado la compra, ni siquiera se habla del asunto”.

En el extenso texto que nos envía señala que en agosto del 2017 hizo su cuestionamiento sobre la adquisición de algunos productos en la tienda El módulo, ubicada en la localidad de Punta Brava, perteneciente al capitalino municipio de La Lisa. Primero habló con la presidenta del Consejo de la Administración Municipal (CAM) “para no violar escalones”, y la contesta fue que a ese nivel no tenían que ver con el asunto. Escribió al periódico Granma, de donde le giraron un acuse informándole del traslado de su misiva para el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Como el mutis llegó a febrero de este año se comunicó con ese organismo, donde le confirmaron haber recibido la carta, que al no ser de su competencia la trasladarían al Consejo de la Administración Provincial (CAP). Este a su vez la dirigió para el CAM de La Lisa, paso este que supo de manera informal.

Yarelys se sobrepuso a la espera y señala que el 2 de marzo llamó al despacho del presidente del CAP. La atendió el compañero que se identificó como Aurelio, “quien es de la opinión de que hay que conformarse con la decisión tomada por la tienda y cumplir con lo establecido. Una semana después fui llamada a la oficina de Atención a la Población de mi municipio para conversar por teléfono con la compañera Matilde, de la oficina homóloga en el CAP, la cual me notificó que recibiría respuesta, que aún espero”.

29 comentarios en Tiendas por puntos: Estimulación esquilmada

  1. Soy de Stgo de Cuba, estoy de acuerdo con maria, pesima las condiciones de la tienda que radica en Vista alegre, otra cosa que no entiendo es que en un mismo dia, atienden a dos empresa, cuando esto pasa corres el riesgo que te roben la mercancia, la pesima atencion de los dependiente, te miran con cara de oido, le pesan abrir la boca para responderte alguna pregunta , nunca saben nada, la mercancia la ponen sin codigo en fin es una estafa lo que hacen en estas tiendas de modelo de presencia, en el caso de mi empresa tenemos 50.00 cuc a consumir se pueden imaginar no habia nada que comprar solo mucho detergente y pasta dental y jabon, por favor pedimos que revicen estas tienda para que el trabajador pueda hacer su compra como debe ser. Gracias

  2. en la tienda de cienfuegos es lo mismo y el personal que trabaja en esa tienda no le da al trabajador ni orientacion y lo tratan bastante apurado al final el estimulo se convierte en mal trato y mal surtidas las tiendas

  3. No existe mucha diferencia entre lo narrado en el excelente trabajo de Vivian Bustamante, así como en lo expuesto por los lectores en esta página, con lo que sucede en las tiendas en las tiendas de compra “por puntos” de La Habana, en las que en una ocasión solo pude comprar pasta de diente y agua de colonia de muy mala calidad, y en otro momento una sola pieza consumió todos mis puntos. La mayoría de las veces, luego de hacer una cola infernal, las propuestas de esas tiendas son vergonzosas, y en modo alguno significan un “estímulo” para algún trabajador. Coincido con el lector que plantea que, ante tales desajustes —los cuales, además, incluyen el trato poco afectivo de los trabajadores de esas unidades— debieran de darnos el dinero equivalente a los puntos y que cada cual resuelva por su cuenta lo que mejor le convenga comprar.
    Vergüenza no solo para los que nos enfrentamos a esta realidad, sino para quienes tienen el deber de convertir estos centros en reales ofertas de estímulo, ante el cada vez más creciente incremento de los precios en todos los productos que se expenden en CUC y que resultan indisciplinables para la vida, cuyos precios nada tienen que ver con los salarios reales de la mayoría de los cubanos.
    Ojalá este trabajo periodístico aporte alguna solución a tan viejo y molesto problema.

  4. Desde el 2006 compro en la tienda del módulo y relamente cada año que pasa es lamentable el desabastecimiento de las tienda, unido a que hace alrededor de 2 años que conocí que la tienda del módulo está clasificada como tienda de merma, por lo que no me asustó cuando este año compré que los surtidos textiles estuvieran rotos y sucios, realmente una falta de respeto al pueblo trabajador, que espera esa única vez en el año de hacerse de alguna prenda más o menos económica. Unido a ello también tenemos que el calzado que exhiben están a precios de la red de ventas minorista, es decir un par de tenis Adidas a 75 CUC. Realmente lo de esa tienda de estímulo no tiene nombre, como dice un comentario, a mi que me den el dinero en efectivo y me compro lo que estime, aunque sea una sola prenda.

  5. Mi esposa que trabaja y tiene su empresa contrato con CIMEX en Las Tunas cada año los surtidos resulta ser el lento movimiento, en otras palabras las cosas que no se venden se las empujan a los trabajadores y caras muy caras de hecho habrá que luchar que suban la parada ya que los 38.00 CUC apenas alcanza para comprarte un par de zapatos.

  6. en mi empresa tambien fuimos a una tienda en lawton desabastecida donde lasa empleadas obligaban a los trabajadores a comprar medias para diabeticos para completa los puntos sin decir que estaba desabastecida por completo No recuerdo el nombre de la tienda ahora pero es de contex que verguenza

  7. Vergüenza es que siendo esas tiendas estatales no haya manera de ponerle freno al bandidismo alli imperante y descrito en el trabajo.Nadie se atreve a tomar el toro por los cuernos, empezando por el sindicato que es a quien correspsonde hechar esa pelea. Y no el sindicato de esas tiendas, sino el de los centros de trabajo que son los que asignan el dinero. Hay muchos que piensan que aunque ea asi es una oportunidad de comprar articulos demasiado costosos en las TRD.
    Una vez fui a una de esas tiendas y un colega no encontro un producto que estaba anhelando comprar y armó un berrinche estilo niño de primaria. LA administradora se lo llevo al almacen y allí encontró lo que buscaba. La ropa en los estantes huele a humedo y viejo. Fuera de moda, tallas inmensas, artículos innecesarios como tiendas de campaña, empleados de mala gana y atencion de tercera.
    Hay cosas que no tienen que ver con el bloqueo norteamericano y su solucion no es tan dificil.

  8. El módulo de presencia es una queja de muchos trabajadores desde hace años. Al final, los trabajadores terminamos comprando shorts y camisetas, porque no hay tal “módulo de presencia”. y también, hay que destinar otra parte del dinero asignado a comprar jabones por lo que dice la lectora que escribió. Además, con frecuencia cuando uno ve las camisas y pantalones es evidente que son artículos que no tienen salida en las tiendas y se venden allí, porque no es posible que alguien considere que esos artículos son para que los trabajadores de los organismos tengan “presencia”. En nuestras secciones sindicales se han hecho planteamientos reiterados sobre el tema, pero no tiene solución, porque es una decisión al nivel del país.

    Ya que por la vía de las secciones sindicales no se ha podido resolver (y por lo que veo en el periódico, es un problema también de otros organismos)propongo que el órgano de la CTC, el periódico Trabajadores haga una investigación sobre el tema. Tiene periodistas de mucha calidad. Y conocer de primera mano la opinión de los decisores, los que año tras año aprueban esta medida, a pesar que el propio artículo de hoy reconoce que es un tema viejo y que sale en cualquier lugar que se trate.

    Si desde hace años esa medida no cumple sus objetivos, ¿por qué se mantiene tal como está? ¿Las quejas de los trabajadores sobre este tema no llegan a los que año tras año deciden mantenerla? ¿Por qué el Estado mantiene un gasto de compra de artículos, transportación, almacenes y salario de centenares de trabajadores en las tiendas? ¿Por qué ya no se ha tomado otra “decisión” que mejore la situación que existe con este tema? Son preguntas que sugiero al órgano de la CTC. Confío en “Trabajadores”. Gracias.

    • Miren este mal viene desde muy lejos,recuerdo cuando en el minaz se establecieron esa tiendas,nos reunieron a todos los integrantes de una subdirección, nos explicaron como funcionaria la tienda,al terminar le explicación y pedir opiniones fui casi de los últimos en opinar,di una respuesta muy escueta ” A MI QUE ME DEN EL DINERO QUE ME TOCA POR LOS PUNTOS EN LA MANO Y YO DESPUES COMPRARE LO QUE QUIERA Y DONDE QUIERA”ESO DE ESTAR ESPERANDO QUE LLEGUE LO QUE NECESITO CUANDO ALGUIEN SE LE OCURRA HACER EL SURTIDO O EXSISTA EN LOS ALMACENES DE MAS ARRIBA, A/MI NO ME CONVENCE Y EL TRAJIN DE LOS PUNTOS ME HUELE A LOS TIEMPO DEL CAPITALISMO CUANDO EL MAYORAL DABA UN VALE PARA QUE LOS HAITIANOS FUERAN A COMPRAR A LA TIENDA DEL DUEÑO DE LA COLONIA,LOSS INFELICES TENIAN QUE COMPRAR LO QUE HABIA ALLI Y LA CALIDAD ERA PESIMA y las libras de catorce onzas,espero que me lo publiquen

  9. Soy de la provincia Santiago de Cuba, mi esposo compra ahi cuando le toca,afirmo lo planteado por el el compañero,todo lo que dice es cierto,le disminuyen los puntos cada año,nunca hay productos que en relidad sea de precencia para ellos,hay que tener cuidado porque cuando sales te das cuenta que te falta algo de lo comprado,ademas en el lugar que se encuentra la tienda los trabajadores que van ahi a comprar no tienen donde esperar,bajo sol o lluvia y en un dia obligatoriamente tiene que comprar la empresa que le toque,aunque sea de muchos trabajadores.

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