Dinero perdido con las prohibidas tumbonas de Varadero

Dinero perdido con las prohibidas tumbonas de Varadero

“Levántese, es solo para huéspedes”, dice el agente de seguridad y la mujer lentamente se pone de pie. Con una mano agarra el bolso, con la otra a su pequeña niña. “¿Y dónde me siento ahora?”,  pregunta desconcertada, pero el hombre vestido de azul no la escucha, se ha ido a decir lo mismo a otras personas.

Muchas veces la escena se repite en el tramo de playa detrás del Centro de Convenciones Plaza América, el recinto de Varadero abarrotado en los meses de julio y agosto, dada la posibilidad ofrecida por el polivalente sitio de disfrutar de su tramo de mar, y de sus ofertas de tiendas, y también gastronómicas.

Pese a la clara disponibilidad de tumbonas, su uso se limita a los clientes del hotel Meliá Varadero, que utiliza el tramo de playa detrás Plaza América. Foto: Noryis
Pese a la clara disponibilidad de tumbonas, su uso se limita a los clientes del hotel Meliá Varadero, que utiliza el tramo de playa detrás Plaza América. Foto: Noryis

Sucede que al llegar a la orilla de la playa, la primera reacción del visitante novato es arrimarse a una tumbona, dejarse caer en ella como si tuviera ya en el mismo paraíso, hasta que el placer queda roto, trunco, interrumpido por la prohibición.

Quien no lleve la manilla del hotel Meliá Varadero, impedido está de usar los cómodos asientos. La instalación aprovecha su condición de vecina de Plaza América para servirse también de la porción de agua justo detrás del Centro Comercial, una práctica muy antaña.

Y es algo entendible. Como las tumbonas son propiedad del hotel, solo las puedan utilizar sus clientes. Y en eso, podría pensarse, no hay nada que objetar, a no ser las estibas de tumbonas allí apiladas sin uso alguno, un recurso que quizás el propio Meliá Varadero  pudiera usar un poco mejor, sobre todo en esta etapa estival de julio y agosto, época en la que se presume se produce una baja en el turismo internacional y crece el nacional.

Sin embargo, a Plaza América, perteneciente a la extrahotelera Palmares, bien le convendría darse cuenta de un asunto que, parece, no ha logrado ver.

Plaza América pudiera desplegar sus tumbonas en esta suerte de almacén, donde estos asientos estuvieron todo el día improductivos. Foto: Noryis
Plaza América pudiera desplegar sus tumbonas en esta suerte de almacén, donde estos asientos estuvieron todo el día improductivos. Foto: Noryis

Sus vacacionistas nacionales y extranjeros, que eligen pasarse un día allí, constituyen un mercado potencial para la renta de estos asientos, ingresos seguros para una entidad a la que bien convendría crear riquezas, valor agregado bruto, buscarse, en buen cubano, un poco de dinero con el alquiler de tumbonas.

Incluir la opción en su cartera de servicios no solo redundaría en una integralidad de sus prestaciones, sino en un beneficio adicional al bolsillo de los trabajadores de un sector donde contradictoriamente los salarios son muy bajos, pese a figurar como la segunda fuente que mayor cantidad de divisas aporta a las arcas del Estado.

Que Plaza América se decida por este servicio, ayudaría, además, en dos direcciones. Primero, a corregir una suerte de engaño, si es cierto lo contado por alguien que compró una excursión en La Habana con la promesa de estar incluido el servicio de tumbona, cosa que no fue así; y, en segundo lugar, eliminaría definitivamente el alquiler ilegal de tumbonas por un precio de 2 CUC, una práctica frecuente tiempos atrás (no pude comprobar que ahora suceda), según confirmaron algunos entrevistados.

Las personas se cobijan en cualquier espacio sin reparar en el daño provocado al entorno. Foto: Noryis
Las personas se cobijan en cualquier espacio sin reparar en el daño provocado al entorno. Foto: Noryis

A la falta de tumbonas, dicen, se tiran en la arena, arman una casa de campaña, o se instalan en asientos traídos por ellos mismos, en una suerte de anarquía que no pocas veces afea el entorno y peor aún, lo daña, muy perjudicial para un destino como Varadero, que tiene en la playa su tesoro mayor.

Por donde se mire, favorecer parece mejor que prohibir. Plaza América debiera decidirse por la primera opción y pensar en más, en la manera de optimizar el aprovechamiento de un tramo de mar en su patio trasero, del que hoy poco o casi nada se beneficia.

47 comentarios en Dinero perdido con las prohibidas tumbonas de Varadero

  1. Vivo en la ciudad de matanzas hace ya 35 años,lo que se expone en este artículo es la pura y amarga realidad que vivimos muchos CUBANOS que visitamos nuestra amada Playa de Varadero.En el mes de Agosto estuve con mi familia bañándonos en la playa detrás del Hotel Barlovento,nos situamos debajo de una sombrilla de Guano para guarecernos del sol.El custodio del Hotel,a pesar de que habian varias desocupadas, nos dijo que teníamos que retirarnos de allí porque esa sombrillas eran SÓLO para huéspedes del hotel y que si el ASESOR EXTRANJERO nos veía allí,le llamaría la atención….sólo me limité a señalarle que la BANDERA que ondeaba en el Asta de esa Instalación Hotelera era..la CUBANA.

  2. Ante todo, saludos. Llevo residiendo en la Ciudad de México alrededor de 30 años. En este verano decidí reservar tres habitaciones dobles para mi familia que vive en Matanzas. La reservación la realice en la Agencia PARAÍSO EN LA TIERRA, de México. Al llegar a Cuba, la alegre noticia a la familia, donde también tenemos a un minusvalido. Llegó el día y nos trasladamos para el hotel MELIA PENÍNSULA DE VARADERO. Llegamos alrededor de la una de la tarde y simplemente porque la mayoría eramos cubanos, nos mantuvieron en el lobby hasta cerca de la seis de la tarde, pues las mejores habitaciones, por supuesto, fueron asignadas a turistas de diferentes nacionales que llegaron inclusive pasadas las cuatro de la tarde. No es justo ese trato que tuvimos más, viendo las recepcionistas del hotel la presencia del minusválido. La fecha en cuestión del 27 al 31 de julio 2018. ¿¿¿¿????

  3. y en este proyecto de constituci’on , eliminaron , lo que dice el actual, que las playas son de todos.
    Si eso sucede, en un par de a;os, las playas ser’an privadas

  4. Creo que este mal está generalizado lo mismo sucede en la cayería norte de Ciego de Avila .El cubano es tratado como perro, te votan de la orilla de cualquier playa y nada de tumbonas.

  5. Muy bien por este periodista, aún persiste la descriminación entre los cubanos y los turistas, el intercambio de culturas, folklore, idiosincracia, se obtiene de las relaciones interpersonales entre personas de diferentes orígenes y países, el hecho de alquiler es potenciar la explotación de los recursos con que contamos, son ingresos que bien le biene al estado y a las propias entidades, véase al turista como una visita de un vacacionista más al país y no como un Tío que nos trae dinero.

  6. Esto pasa a lo largo de todo el litoral de playa, ahora en la construcción del nuevo Hotel las Olas en la zona del oasis, fueron al extremo, cerraron la via de acceso a la pequeña playa ahi ubicada, lugar de encuentro de bañistas y pescadores locales de por siempre hasta ahora.

  7. He leido lo publicado por el periodista y algunos de los comentarios de lectores y coincido en lo expuesto y al respecto agrego:
    Tuve la oportunidad de viajar a otro pais y constaté que “todos” (pobladores del lugar y turistas) tenían los mismos derechos y me pregunto ¿Por qué tanta discriminación con los cubanos? si todo lo que se ha logrado en el desarrollo del turismo lo hemos aportado de una forma u otra todo el pueblo cubano.
    Aquí se habla de “las tumbonas”, pero ese mal está donde quiera. LLegas a un lugar que tiene un letrero de que dice que no se puede entrar en short y camiseta, y eso solo es para los cubanos porque te encuentras un extranjero vestido de esa forma dentro del establecimiento. No te dejan entrar en los hoteles o alojarte en ellos así pagues con CUC, Dolares, Libras Esterlinas o con cualquier tipo de moneda.
    Ahora estamos en un proceso de debate y análisis de la nueva Constitución así que espero que estos problemas se acaben por completo ya que creo que todos los cubanos tenemos los mismos derechos.

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