Trabajadores

El “Rey” león

Ilustración: Yoan Figueredo

Jorge Luis Coll Untoria, estudiante de Periodismo

Por la historia de las Series Nacionales han pasado conjuntos emblemáticos que han dejado una marca imposible de borrar. Uno de esos equipos fue la selección de Industriales que, bajo el mando de Rey Vicente Anglada, alcanzó el campeonato en el 2003, 2004 y 2006.

Después de esto, el combinado azul se ha visto envuelto en numerosas dificultades para conquistar el título de Cuba, obtenido por última vez y contra todo pronóstico en el 2010, con Germán Mesa como director.

Herederos de aquellos Leones que consiguieron cuatro cetros seguidos en la década de los sesenta del siglo pasado, bajo la batuta de Ramón Carneado y con Pedro Chávez, Urbano González y Alfredo Street de líderes sobre el terreno, los Industriales de la “era Anglada” fueron, tal vez junto a Santiago de Cuba, el último equipo que logró dominar la Serie Nacional cuando todavía era bastante reñida y con estándares de calidad superiores a los de años venideros.

Los triunfos de esos azules florecieron ante dos de los grandes de los clásicos cubanos: Villa Clara y Santiago de Cuba. Además, en la temporada 2002-03 los peloteros de la capital impusieron un nuevo récord de victorias para un torneo de 90 juegos, pues llegaron a hacerse con la victoria en 66 ocasiones.

Todos recuerdan las finales del 2003 y 2004, cuando las naranjas explosivas de Víctor Mesa sufrieron dos barridas de 4-0 en los play off ante la tropa capitalina, o los duelos entre Leones y Avispas, quienes saldaron sus enfrentamientos con un título para cada uno en el 2006 y 2007, respectivamente.

La nómina de los industrialistas contaba con varios de los mejores peloteros del país. Javier Méndez, Enrique Díaz, Antonio Scull, Yadel Martí, Arleys Sánchez, Yoandri Urgellés, Kendry Morales, Carlos Tabares y Alexander Malleta, por solo mencionar algunos, llevaron por buen camino a una sólida selección, que supo reinventarse ante los constantes contratiempos impuestos por el éxodo de peloteros.

Después de ocho años sin campeonato y una afición hambrienta de éxito, Anglada llega otra vez a la dirección del equipo. Ahora parece que el reto es mayor, pero los más fieles seguidores del conjunto no pierden las esperanzas de volver a ver, en lo más alto, al “Rey” león.