Trabajadores

¿Gana la competencia?

Aunque hay quienes no quieren verlo así, existen en el entramado económico cubano empresas de algunas ramas y actividades por cuenta propia que se han convertido en la competencia de otras y del sector presupuestado en cuanto al empleo. El éxodo laboral deviene hoy problema significativo que debe ser tenido muy en cuenta.

Por su implicación, ese asunto ha estado presente durante el proceso orgánico, desarrollado hasta la fecha, del XXI Congreso de la CTC, sobre todo en las asambleas de balance, renovación y ratificación de mandatos en las secciones y burós sindicales, las conferencias municipales y de varios sindicatos a nivel provincial, y actualmente en el análisis y discusión del documento Bases para el Fortalecimiento de la Misión del Movimiento Sindical Cubano.

Resulta muy atinado valorarlo con la objetividad debida, por su implicación en los procesos productivos y de servicios. Formar y adiestrar a un especialista en cualquier rama o a un obrero con alta calificación no se logra de un día para otro. Hay quienes con sus conocimientos y experiencias deciden el funcionamiento estable de una maquinaria, la elaboración de una pieza de repuesto imprescindible, la reparación de un equipo o una atención adecuada.

“En la viña del Señor” hay muchos aspectos de influencia. El primero y más reiterado, desde luego, es el salario. La dicotomía y el poco valor adquisitivo real de lo que se percibe financieramente provocan una distorsión notable de lo que debe constituir y significar el pago por lo que se hace y también por el conocimiento adquirido. No es prudente, pero sí acontece, que por una labor con características similares se gane un monto superior solo por estar empleado en una entidad autorizada a aplicar una resolución X.

Sobre ese tema hay mucha tela por donde cortar y no alcanzaría el espacio disponible para abordar todo lo relacionado con este. Lo que está claro es que la razón principal del éxodo laboral es que la gente busca una mejoría salarial, aunque desdeñe su formación profesional, la antigüedad en un sector y hasta el compromiso contraído.

En ocasiones sucede que las decisiones adoptadas “arriba” en relación con el plan o la no aprobación a tiempo de una propuesta afecte a los trabajadores, quienes ven disminuir de manera ostensible el salario y buscan entonces otros horizontes.

Por ejemplo, en la Conferencia de la CTC del municipio de Cienfuegos, se planteó que por una causa más o menos parecida, en la unidad empresarial de base (UEB) Cereales, más de 90 técnicos y obreros con alta calificación emigraron de la planta, lo que ha originado “cojeras” en la producción.

Otro factor de influencia es que no en todos los lugares, por razones diversas, logran un adecuado sentimiento de pertenencia en los integrantes del colectivo, por desmotivación, desocupación de los problemas de cada quien, desatención y falta de comprometimiento personal, en lo que influye mucho la actitud y la actuación cotidiana de quienes forman las direcciones administrativa, política y sindical.

Cuando se conocen de primera mano las causas de los buenos resultados de entidades que sobresalen, siempre aparece el apego y valoración de lo que se hace. Y existen algunas en las cuales los salarios no son elevados, pero prima la atención, el estímulo oportuno, la preocupación por los problemas de cada quien y el reconocimiento a la labor que se ejecuta.

Recientemente le escuché decir a Roberto Pupo Verdecia, director general de la Empresa de Servicios Ingenieros-Dirección Integrada de Proyectos-Trasvase, de Holguín, entidad que ha merecido por tres años consecutivos la condición de Vanguardia Nacional y que resalta a nivel de país en el sector hidráulico: “Los trabajadores deben apreciar la importancia de lo que hacen. Por ejemplo, yo no me canso de elogiar al jardinero de aquí y cuando lo hago me doy cuenta de que él se siente orgulloso, motivado. Cuando voy a una estación de bombeo le digo al operador que su trabajo es el más valioso de Cuba, porque le suministra agua a una escuela, un hospital, una comunidad…”.

Pudiera pensarse quizás que, como sucedió hace algunos años, un ingeniero industrial que forme parte del equipo técnico de una fábrica vital emigre para un hotel u otra instalación turística. Pues ahora no es así. En el turismo uno de los problemas más preocupantes hoy es el éxodo del personal con alta calificación debido, entre otros factores de influencia, a los bajos salarios. Ese asunto ha sido reiterado en las conferencias del sindicato del sector. Todo parece indicar que gradualmente, la competencia gana la partida, y mientras unos se fortalecen otros se debilitan.