VALBO Guantánamo: para evitar interrupto

VALBO Guantánamo: para evitar interrupto

La inestabilidad de las materias primas en su carpintería metálica desde inicios de este año, en una entidad con el 90 %  de la producción dependiente de materiales importados, obligó a VALBO a la transformación exhaustiva.

Tal es así que desde el mes de marzo y descollando como la de mayor constancia productiva en el país, salen de sus predios los  molinos de piedra encargados por el Grupo Empresarial de la Industria Sideromecánica (GESIME) para las minindustrias de materiales de la construcción, iniciativa que está entre las habilidades que tuvieron que aprender los trabajadores de la  Unidad Empresarial de Base (UEB) Herramientas de Mano en aras de conservar sus puestos de trabajo.

“Lo importante es que tenemos trabajo”, destacó el operador, con más de 38 años de labor, Bisnardo Guará Rigondeaux. Foto: Adriana Rojas Preval

“!Y no hubo miedo a lo nuevo!” —respondió a Trabajadores  Bisnardo Guará Rigondeaux—: “Al principio había mucho desconocimiento, pero hemos avanzado poco a poco y ahora entregamos 12 o 13 molinos en un mes…, lo importante es que tenemos trabajo”.

Agradecido personalmente por la iniciativa, expresó que aunque conocen que esa producción debe concluir en octubre próximo, “el papel del sindicato ha sido crucial: conversando, buscando soluciones, reubicando, garantizando la remuneración salarial y ayuda a quienes tienen situaciones más difíciles, para que el trabajador no se sienta abandonado y lleve el dinero a su casa”.

Conocidos también como de mandíbula o quijá, los molinos trituradores de piedras (valorados cada uno en aproximadamente 41 mil pesos en moneda nacional, aun con motores y rodamientos importados) no tienen toda la gloria del aumento de los ingresos de VALBO: también satisfacen circunstancias sin garantías productivas, otras actividades de alto impacto para la población local y nacional.

De conjunto con el gobierno y el Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia, los municipios de Baracoa y Maisí acogen a una brigada de 10  de esos trabajadores, con el propósito de apoyar  al  programa de construcción de las conocidas  Petro-Casas, fruto de la colaboración con la hermana República Bolivariana de Venezuela. En tanto otros se posicionan en proyectos emergentes como el de atención al plan vacacional en el parque de diversiones  Elpidio Valdés  del territorio, iniciativas que se unen a determinadas acciones urgidas de creciente fuerza de trabajo como las campañas de higienización del Ministerio de Salud Pública, alternativas que a su vez, contribuyen a paliar el estrecho mercado laboral del territorio para estos trabajadores, cuyo promedio de edad oscila entre los 40 y 50 años.

El promedio edad entre los trabajadores oscila entre los 40 y 50 años. Foto: Adriana Rojas Preval
El promedio edad entre los trabajadores oscila entre los 40 y 50 años.

De igual manera,  asumen producciones antiguamente contratadas a otros destinos dentro del país, estrategia que les permite incrementar las capacidades locales. De ahí que ahora autosatisfagan servicios de soldadura, montaje, maquinado y ensamblaje de diferentes piezas incorporadas a los equipos trituradores de piedra, proveídos por el  Combinado Mecánico del Níquel en Moa,   Holguín.

“Si hubiésemos podido sin el bloqueo norteamericano trabajar en el área del Caribe, hoy quizás lo que gastamos en flete para traer recursos de otros países más distantes, nos hubiera dado para satisfacer el plan de materias primas de este año, comentó Josefa López Costilla, directora general de la empresa. Foto: Adriana Rojas Preval
“Si hubiésemos podido sin el bloqueo norteamericano trabajar en el área del Caribe, hoy quizás lo que gastamos en flete para traer recursos de otros países más distantes, nos hubiera dado para satisfacer el plan de materias primas de este año, comentó Josefa López Costilla, directora general de la empresa.

“Asimismo, los segmentos de corte para asegurar la zafra azucarera a partir de octubre entrarán gracias a opciones que hemos buscado con nuestro organismo, y es duro…, ha costado mucho esfuerzo asegurar que la materia prima que teníamos para un trimestre, nos alcance hasta el semestre del año”, comentó Josefa López  Costilla, directora  general de la empresa.

Amadel Reyes, director de la UEB Herramientas de Mano. Foto: Adriana Rojas Preval
Amadel Reyes, director de la UEB Herramientas de Mano. Foto: Adriana Rojas Preval

Por su parte Amadel Reyes, director de la UEB Herramientas de Mano, explicó: “De las producciones que tributamos a las industrias de la agricultura y de producción de materiales de la construcción: ahora nos dedicamos fundamentalmente a picos y asadones, surtidos estables, ya que contamos con la materia prima necesaria para el año completo”.

“Cumplimos las barretas, gracias a lo que encontramos por autogestión de barras de acero en almacenes ociosos. Lo mismo ha sucedido con las palas, de las que tenemos alrededor de unas 32 mil, que se han hecho buscando materias primas en otras empresas”.

Respecto a la fabricación de vagones, de componentes encarecidos y por ello imposibilitados de importar (debido a las tensiones financieras del país) el directivo significó que han podido acabar en el período un total de 4 mil 100 para la industria de materiales de la construcción y el programa agroalimentario.

No obstante —aludió— “a partir del mes de agosto debemos comenzar la producción de rastrillos, cuya materia prima se ha acopiado también a partir de esas mismas soluciones de autogestión, e igualmente el producto lima, que cuenta con unas 298 mil unidades y cuya materia prima disponible solo nos dará hasta terminar el mes en curso”.

Favorecida por la diversificación de sus surtidos en tiempos de interrupción laboral, VALBO Guantánamo ilustra el aumento de sus ingresos en más de 2 millones 254 mil pesos en moneda nacional, cifra que en condiciones normales de producción solo asciende a poco más de un millón.

Como proyecto inmediato obtienen otros moldes destinados a la construcción de viviendas, entre ellos los de tipo losa-canal y plaqueta, cuyas materias primas necesarias la entidad autogestiona  en función de emplear a  los trabajadores, sin tener que recurrir al pago sin respaldo productivo, una medida que aunque no pocas veces el país ha implementado, lacera el crecimiento económico nacional.

VALBO constituye uno de los ejemplos que efectúan la transformación productiva como eje estratégico del desarrollo, principio esbozado en los Lineamientos de la Política Económica y Social de la Revolución con el enfoque de planificar sobre bases seguras, ahorrar y sobre todo, no depender de mercados ni productos para crecer.

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