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Libertad para Lula: declaración de la Casa de las Américas

La prestigiosa institución cultural cubana Casa de las Américas emitió un comunicado en el que exige la liberación del popular líder brasileño  Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha cumplido más de 100 días de prisión injusta.

“El golpe de Estado parlamentario aplicado en Brasil contra la entonces presidenta Dilma Rousseff se inscribió en la nueva estela golpista que ha recorrido el Continente a raíz de la asunción al poder de varios gobiernos de izquierda”, precisa el documento dado a conocer por esa entidad dedicada a la promoción y la investigación artística y cultural, en tanto auspicia, premia y publica la labor de escritores, artistas de la plástica, músicos, teatristas y estudiosos de la literatura, las artes y las ciencias sociales del continente.

Fundada en 1959 por Haydee Santamaría, y actualmente presidida por Roberto Fernández Retamar, la Casa de las Américas puntualiza en su carta de repudio que  “Siguiendo un guion milimétricamente calculado –y en ocasiones aprovechando errores de la izquierda–, la derecha regional ha usado su fuerza mediática y su abyecta supeditación al proyecto invasor de los Estados Unidos que se remonta a la Doctrina Monroe, de 1823, abiertamente reivindicada por el actual gobierno de ese país, para desmantelar gobiernos latinoamericanos de izquierda, por limitados que fueran sus propósitos.

“Esa desvergonzada conducta  —agrega— ha llegado a límites de delirio con el encarcelamiento de Luiz Inácio Lula da Silva, que ha desembocado en la insólita paradoja de que el político más respetado y aclamado del país se encuentre entre rejas, mientras gobiernan personas absolutamente desacreditadas y corruptas”.

Creada por el Gobierno Revolucionario, mediante la Ley 299 del 28 de abril de 1959, Casa de las Américas posee personalidad jurídica propia y realiza actividades de carácter no gubernamental, encaminadas a desarrollar y ampliar las relaciones socioculturales con los pueblos de la América Latina, el Caribe y el resto del mundo.

Su condena al penoso encarcelamiento del ex presidente de la República Federativa de Brasil entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2010, precisa que “La politización del ámbito judicial ha convertido a Lula en un preso político de quien no han podido probar nada de lo que se le imputa, y al que pretenden frenar, a toda costa, en su legítima aspiración a la presidencia de su país, que ha de ganar ampliamente.

“La Casa de las Américas —concluye el documento— se suma a todos aquellos que, con plena justicia, reclaman la inmediata liberación de Lula. Por él mismo, por Brasil y por el futuro de la América nuestra”.

Concebida como un espacio de encuentro y diálogo de distintas perspectivas en un clima de ideas renovadoras, la Casa de las Américas fomenta el intercambio con instituciones y personas de todo el mundo. Cuando todos los gobiernos de la América Latina, con la excepción del de México, rompieron relaciones con Cuba, la institución contribuyó a impedir la destrucción total de los lazos culturales entre la Isla y el resto del continente. La Casa difundió la obra de la Revolución y propició la visita a Cuba de intelectuales que se pusieron en contacto con la nueva realidad del país.

Haydee Santamaría (1923-1980), heroína de la lucha revolucionaria, presidió la Casa de las Américas desde su fundación hasta su fallecimiento en 1980. A su clara visión integradora y latinoamericanista, a su sensibilidad y talento, a su generosidad y comprensión debe la Casa su presente.

A partir de 1980, la institución fue presidida por el pintor Mariano Rodríguez (1912-1990), y desde 1986, por el poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar (1930).