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Giménez, el gran aguafiestas uruguayo

Mohamed Salah no pudo celebrar hoy su cumpleaños en el campo de juego. La lesión de la final de la Copa de Campeones todavía lo relega al banco de suplentes. Sin embargo, Egipto parecía enfilado a tributarle un gran regalo a su líder y de paso sorprender en su primer partido. Pero no contaban con el uruguayo José María Giménez. El central del atlético de Madrid amargó la celebración del faraón y sus compañeros, justo en el final del encuentro.

José María Giménez celebra el gol frente a Egipto. Foto: fifa.com

La selección sudamericana derrotó por la mínima a Egipto en el segundo encuentro del grupo A  de la Copa Mundial. Un testarazo de Chema Giménez a la salida de un tiro libre en el minuto 89 le bastó a los charrúas para llevarse los tres puntos en un encuentro trabado y aburrido por momentos.

Los africanos impresionaron debido a su solidez defensiva y el buen parado táctico. Incomodaron a los celestes durante todo el choque y mostraron armas para pelear por el segundo lugar de la llave.

Oscar Washigton Tabárez y Héctor Cuper, los veteranos técnicos de Uruguay y Egipto, respectivamente, apostaron por el clásico 4-4-2 de inicio. El maestro Tabárez se decantó por Guillermo Varela por la lateral derecha y Martin Cáceres en el carril izquierdo, las dos posiciones que más dudas dejaban antes y después del juego. Mientras Cuper prefirió no alinear al talentoso Ramadan Sobhi para buscar mejor defensa. Y lo consiguió.

El estadio de Ekaterimburgo vio una primera mitad tranquila y sin muchas jugadas de peligro. Con poco fútbol. Giorgan de Arrascaeta y Nahitan Nandez, los extremos charrúas, caían una y otra vez en las arenas movedizas de la zaga egipcia, comandada por Hegazy, el hombre del West Wombrich inglés.

Asimismo, la dupla formada por Mohamed Elneny y Tarek Hamed en la medular se batía con su homóloga de Vecino y Bentancour, y a los uruguayos les costaban pasar de tres cuartos de cancha. No podían combinarse ni conectar con sus atacantes Suarez y Cavani.

Precisamente Cavani, delantero del PSG, tuvo la primera de peligro a los diez minutos con un potente remate desviado por Fathi, el capitán egipcio. Ya en el 24 Suarez falló la más clara del primera parte: luego de peinar el balón a la salida de un corner la pelota le cayó en el segundo palo, muy cerca del área chica, pero el remate fue a parar al exterior de la maya.

Los del Rio de la Plata tuvieron otras escaramuzas antes del pitazo final de los primeros 45 minutos. Disparo de Vecino y centros de Nandez y Varela a las manos del guardameta Mohamed Al Shennawy, quien sería figura en el complementario. Por su parte, los intentos de los norafricanos eran detenidos por Diego Godin, el mejor del once charrúa en todo el encuentro.

Con una gran oportunidad del ariete del Barca comenzaron los 45 de la verdad. Cavani habilitó a Luisito pero el arquero egipcio triunfó en el mano a mano gracias a su pierna salvadora. El matador tendría la oportunidad de revancha 20 minutos más tarde, pero todo concluyó con el mismo guión: a pase de Cavani, Suárez no pudo de batir al golero. La baja forma mostrada por el pistolero fue una tónica en todo el cotejo y complicó sobremanera el resultado del equipo.

Mientras, Egipto seguía ordenado con Elneny báculo en mano en el mediocampo. Incluso tuvo una de peligro por medio de Mahmoud Ibrahim (Trezeguet), uno de los más activos para los faraones, pero se encontró de nuevo con la muralla llamada Godín.

Los celestes vieron una mejoría con las incorporaciones de Christian «Cebolla» Rodríguez y Carlos Sánchez por los extremos en el 60. Los jugadores de Peñarol y Tigres le dieron mayor profundidad por las alas e inquietaron más a la zaga rival. Posteriormente, dos riflazos de Cavani pondrían en jaque a los discípulos de Cuper hasta el final del choque, uno al palo de tiro libre y otro en la frontal del área con intervención fenomenal del guardameta.

Ya cuando la sombra del empate parecía posarse sobre el césped de Ekaterimburgo apareció Giménez con un gran cabezazo tras el centro de Carlos Sánchez en una jugada a balón parado. Afloraba de nuevo la garra. Salah impotente. Los faraones luego de tanto sacrificio no pudieron llevarse nada del tesoro charrúa.

En suma, la doble campeona mundial sufrió más de la cuenta para conseguir el triunfo, primero que consigue en partidos iniciales desde 1970. Aunque mostró problemas en el ataque e inexactitudes en el centro de la cancha, no debe tener problemas para avanzar de primera del grupo. Hombres como Lucas Torreira, Maxi Pereira y Carlos Sánchez pudieran ser variantes para el próximo once de Tabares.

Por otra parte, Egipto dejo una grata impresión en el debut y mostró credenciales para discutir con los anfitriones el segundo cupo del pool. En ese decisivo match contra los rusos deben alinear  Salah y Ramadahn Sobhi para incrementar su poderío ofensivo.

Mohamed Salah no pudo alinear en el partido inaugural por Egipto. Foto: fifa.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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