De Trump y su discurso de la Unión

De Trump y su discurso de la Unión

Entrevista a Luis René Fernández Tabío, Profesor Titular e investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos, sobre la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, en su Discurso sobre el Estado de la Unión el 30 de enero del 2018.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su intervención en su discurso sobre el Estado de la Unión. Foto: AFP
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su intervención en su discurso sobre el Estado de la Unión. Foto: AFP

 

¿Qué novedades transmite el jefe de la Casa Blanca?

No nos dice muchas cosas nuevas este Presidente con todos sus problemas, se conserva la continuidad de la política en muchos aspectos, pero es importante entenderlo en su propia dinámica. Ha sido consistente en sus arbitrariedades, amenazas, lenguaje de fuerza, sus acusaciones, xenofobia y racismo; rasgos de su propia personalidad han estado presentes. Mantiene lo que se pensaba sería.

En lo que respecta a Cuba desde el 16 de junio del 2017, su política es de retroceso, de Guerra Fría, de amenazas y recrudecimiento del bloqueo. La posición en que nos coloca refleja los propios problemas que tiene esa Administración, fragmentación, dificultad para designar sus cargos. Las figuras principales que están cerca del magnate, con la excepción del secretario de Estado Tillerson, son los tres generales: John Kelly, jefe del staff de la Casa Blanca; James Mattis, secretario de Defensa y H. R. McMaster, asesor de Seguridad Nacional. El incremento del presupuesto de defensa y la política agresiva tiene que ver con eso.

 

¿Qué retos plantea para la política exterior?

Un individuo arbitrario con limitado conocimiento sobre política internacional y divisiones en política interna, es muy peligroso porque tiene enorme poder. En la historia de Estados Unidos, aunque no se puede prever, el hecho de tener problemas internos, puede llevar a un presidente a decidir acciones militares para distraer la atención, lo que no excluye a sus declarados adversarios.

Cuba había firmado alrededor de 20 memorandos de entendimiento sobre temas diversos de interés común, incluyendo la seguridad. Tenemos una posición geográfica reconocida, para suerte y desgracia porque estamos al lado del imperio, somos la llave del Golfo, posición geoestratégica de gran sensibilidad; tránsito de las drogas, flujos migratorios y otros problemas; y este hombre casi olvida todo eso y se mete en enredos peligrosos con nuestro país.

Los mal llamados ataques sónicos, la manipulación, la mentira, se utilizan como pretexto para tomar una serie de decisiones injustificadas y arbitrarias que prácticamente congelan el posible avance de las relaciones bilaterales y ponen en juego incluso los acuerdos migratorios de 1994 y 1995, y las correspondientes 20 mil visas anuales. Si se produjera una explosión migratoria descontrolada —aunque no sea una situación previsible—, se trata de un contexto muy peligroso pues podría utilizarse como pretexto para una intervención militar.

En el discurso se vieron elementos comunes al documento de la Estrategia de Seguridad Nacional 2017. Cuba y Venezuela están focalizados, en aquel se dice —modelos autoritarios de izquierda— ahora Trump dijo dictaduras comunistas y socialistas, esas palabras significan para ellos, gobiernos de izquierda a los que se deben aplicar fuertes políticas intervencionistas, que no excluyen el empleo de la fuerza.

 

Se habla otra vez de Rusia y China

Además, y por supuesto de Corea (República Popular Democrática de Corea), que ha sido un tema de escándalo por los lanzamientos de cohetes y amenazas, eso no es claramente algo que beneficie a la paz en ningún sentido. Con respecto a Rusia y China, dice que utilizan a Cuba y a Venezuela como factor desestabilizador y en el traspaso de armas sobre todo por Rusia. Para el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos son asuntos de gran peligrosidad porque es el imperialismo.

La política de Estados Unidos se construye a través de las percepciones que tienen sobre el objeto de la política, y no tienen que ser necesariamente ciertas. La influencia de sectores por girar a la derecha con un oportunismo e interés específico, alejado de la realidad cubana, del conocimiento de la verdadera situación por la que atravesamos; que no me cabe duda que estamos en una posición sólida aunque con dificultades y desafíos, que se discutieron en la Asamblea Nacional del Poder Popular recientemente; pero desde la perspectiva que ellos presentan estamos en una coyuntura vulnerable.

La situación que había en el momento en que se inician las conversaciones hacia la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos en la etapa de Obama, América Latina tenía un escenario distinto, igual en Estados Unidos, el Presidente tenía otras características y privilegiaba otras formas e instrumentos para cumplir sus objetivos. Ahora, ha variado en sentido negativo.

Venezuela ha pasado por situaciones muy difíciles, parte de nuestros problemas económicos están relacionados con eso. Nuestro país se enfrenta a un proceso de actualización del modelo, de elecciones inéditas, un relevo de las figuras históricas, cambio que ellos siempre han acariciado, y han creado falsas expectativas al respecto, como cuando Fidel se enfermó. Lo trataron de asesinar cientos de veces, porque apostaron a que si desaparecía era suficiente para retrotraer a la Revolución, después vieron que no. Lo que no cabe duda es que la percepción imperialista sobre la actual coyuntura en Cuba constituye un factor que está gravitando en la modelación de su política.

 

Trump envalentonado

No pensemos que muchas personas no lo quieren, que el impeachment es inevitable, o que lo van a matar. Nadie puede prever con precisión estos acontecimientos, pero debe considerarse que los fanáticos de derecha, los violentos, los más agresivos están dentro del núcleo duro que lo respalda, son sumamente fieles, son sectores que se sienten comprometidos.

Es el primer Presidente después de John F. Kennedy que selecciona a la brigada mercenaria 2506 en respaldo a su política, es la imagen que quería tener como representación simbólica de su política hacia Cuba.

El tema de la base de Guantánamo, y más allá, el problema de la cárcel, es un asunto espinoso para Estados Unidos que sin duda daña la imagen del país, e incluso no todos los militares la pueden ver con agrado. No pensemos que todos quieren tener una cárcel en Guantánamo, donde la tortura y la violación de los derechos humanos han sido denunciados, sin embargo plantea mantenerla.

 

Hay trabajo duro por hacer

Creo que a la vez es una oportunidad, los desafíos a nosotros nos estimulan. Recordar elementos históricos como la ejecución de los esposos Rosenberg, la atención a las visitas de los Cruceros de la Paz, son oportunidades a nuestro favor que nos da Trump con sus posiciones agresivas, de fuerza; y se deben tener en cuenta en las organizaciones, en el barrio, la escuela y en la familia. Era más difícil rebatir esos enfoques sutiles del discurso de Obama, como el presentado en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, cuando muchas personas se dijeron —ya no hay problemas— después, la realidad de la vida fue demostrando que hubo confusión en algunos, son dos formas de llevar a la práctica la política de Estados Unidos.

Este Presidente que dice cosas tan negativas, lo que haga será porque tiene el poder para hacerlo. Es importante no subestimarlo, al contrario, es un hombre que tiene un objetivo, cumple un papel dentro del sistema político norteamericano, no es ninguna arbitrariedad. Está utilizando los mismos elementos de la llamada Guerra Fría, armando el mismo esquema de enfrentamiento con China y Rusia; y asumiendo que Venezuela y Cuba están articuladas en ello en el Hemisferio Occidental en el que retoman la Doctrina Monroe.

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