Inclusiones en el cálculo de la pensión

Inclusiones en el cálculo de la pensión

Desde el Instituto Nacional de Asistencia y Seguridad Social, escribe su directora Ana M. Martín Pérez para responder a las dudas de Francisca Mayea Font, publicadas el mes pasado bajo el título En busca de aclaraciones.

La lectora deseaba conocer si el tiempo laborado en otra entidad se incluye en el cálculo de la cuantía de la pensión, y la contesta es afirmativa.

El Código de Trabajo estipula que “los trabajadores después de cumplir los deberes del cargo que desempeñan, pueden realizar otras labores para lo cual suscriben un contrato de trabajo y perciben la remuneración que les corresponda por esta”, expone al respecto Martín Pérez.

En función de ello —amplía—, si se requiere acreditar el tiempo de servicio y la remuneración a los fines de la seguridad social, es emitida la prueba documental constituida, conforme a las normas que establece el Decreto No. 283 Reglamento de la Ley de Seguridad Social.

Dicha prueba, en el caso de Francisca, es la certificación de años de servicios y salarios devengados, más conocida como modelo SNC-1-25.

Un comentario en Inclusiones en el cálculo de la pensión

  1. Reflexión y consideraciones sobre las pensiones de jubilación.
    Como es del conocimiento de muchos, los ingresos por conceptos de las jubilaciones, al igual que los proveniente de los salarios en cup, desde hace tiempo no se han correspondido su valor para dar respuesta al mínimos de las necesidades del trabajador y su familia en la esfera de la circulación, no obstante se nota una tendencia de intención por un destino más próximo a que ambas figuras de ingreso puedan responder cada vez más a las necesidades. De la anterior tendencia quedan exceptuados los que nos jubilamos hace algunos años atrás bajo el ferviente periodo especial que, nos mantenemos contra viento y marea sin vislumbrarse la fechas de un incremento, manteniendo ingresos que menos tienen que ver con la etapa actual por su deprimente respaldo para cubrir necesidades. También es justo reconocer que cuando se debería haber equiparado o mejorado no se realizó por causas objetivas de limitaciones financieras del país..
    Se han apreciado tendencias en los ingresos personales de ambas figuras en lo positivo que resultan el incremento de los ingresos en proporciones del doble, triple y más en las nuevas chequeras de las jubilaciones comparadas con las bases de cálculos y procedimientos de las jubilaciones de las generaciones anterior (que están inamovibles hoy) y en la actualidad no pocos casos los jubilados se vuelven a contratar en la misma plaza o una cercana y están devengando ingresos de $1500.00 y mucho más entre ambas figuras, algo que se aprecia como tendencia positivo y que ello contribuya a que los ingresos puedan ir aproximándose a cubrir más las necesidades de las familias.
    No obstante a la consideración positiva, valdría que se tengan en cuenta que en medio de este incremento y tendencia a la mejora del bienestar se ha mantenido en el terreno del olvido práctico y no se ha logrado el haber buscado un “equilibrio entre los ya jubilados y los nuevos casos” como sería de suponer. Se han creado dos categorías de jubilados, por su abismal diferencia en los ingresos que perciben las anteriores generaciones que pasaron a este status social y económico cuando el nivel del costo de la viva ha aumentado constantemente para todos en igual sentido y dimensión.
    Considero que hay parámetros (bases de cálculos) que no creo sean desconocidos, pero tampoco es aplicado y que se conceptúa en el mundo indistintamente como: salario medio interprofesional, ingreso mínimo/ medio establecido, salario mínimo etc, el nombre da lo mismo, la esencia radica en que, mientras el país se desarrolla, debe y es coherente sea equiparado (equilibrio) el ingreso con independencia de la época para lo que debe recibir un jubilado, mientras el costo de la vida manifiesta una tendencia creciente. El respaldo de la jubilación no puede ser para unos cuantos, es equitativo con sus excepciones lógicas.
    Considero que el factor determinante para una decisión debe partir de las fluctuaciones accedentes que han venido expresando el costo de la vida y el salario o ingreso medio. No puede ser la época en que te jubilaste, pues la época no tiene relación con las variantes del costo de la vida, la escala para jubilarse la pone el mismo de antes que el de ahora y ello lo condiciona también las posibilidades que tuvo y tiene del país antes, ahora y el valor del costo de la vida para cubrir las necesidades mínimas. Es aquí donde se pone de manifiesto en la práctica la diferencia de nuestro sistema con otros, para la distribución de la riqueza.
    La decisión de aplicar una nueva escala en el procedimiento es algo alentador, pero ignora a las anteriores generaciones de jubilados y los desampara en diferencias de ingresos, sin tener en cuenta que el costo de la vida y que, ello merece una reflexión y si fue realizada no se conocen los argumentos. El hombre siempre seguirá pensando en relación al lugar que ocupe con los medios y sería saludable que en decisiones tan sensibles, donde esta no es ajena, se tengan en cuenta el sentir y valoraciones de los que tienen y viven el problema, para evitar se adopten divergidas solo entre los que tienen la solución como parece aproximarse este hecho sin que fuera la intención.
    Valdría considerar que lo más coherente es equilibrar los extremos que hoy se manifiestan al tener desde hace tiempo a muchos jubilados recibiendo ingresos ínfimos y que cada día vivirán menos y con un mayor deterioro de los que se jubilan hoy por ley natural de la vida. Mientras los nuevos reciben ingresos de $900.00 y más cup, se entendería “haciendo un simil” que este nuevo que se jubile con un estimado de más/ menos de $450 y el antiguo también se le aumente y que ambos reciban ingresos más equilibrado, pues se crea uno nuevo de $900 cup y se olvidan que hay una generación que con mucho más esfuerzo por razones obvias de explicar mantienen muy bajos ingresos.
    Esta reflexión hubiese sido imposible hacerla y que prosperara hace 20 años atrás, no requiere explicar porque, hay un principio que lo resume todo que se conceptúa como aproximación, concordancia y unidad indisoluble existente en nuestro sistema entre política y economía, la cual además de valorar los números, no descuida su intrínseco carácter profundamente político social y humanitario.

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