No es coser y cantar

No es coser y cantar

Fihav es la bolsa comercial de carácter general más importante de Cuba. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

En espera de conocer cuáles son los resultados económicos de este 2017, resultó importante que en el primer semestre del año se registrara un incremento mínimo del 1.1 % del producto interno bruto (PIB), sobre todo si se tiene en cuenta lo ocurrido en el 2016, cuando decreció un 0.9 por ciento.

En estas cifras desempeñan un papel fundamental las exportaciones de bienes y servicios, que en los últimos años no se han comportado con la estabilidad que la situación financiera del país demanda.

El ministro de Economía y Planificación Ricardo Cabrisas Ruiz, al intervenir en julio último ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, explicó que persistían los incumplimientos de las producciones con destino a las exportaciones.

Las experiencias de empresarios cubanos destapan las fisuras de ese complejo mundo, en el cual la nación precisa insertarse con pasos más firmes, pues continúa la necesidad de divisas, útiles hasta para asegurar la producción de los rubros exportables.

El día a día

En una pesquisa realizada en la 35 Feria Internacional de La Habana (Fihav), que aconteció en noviembre, Trabajadores indagó sobre las limitaciones de los empresarios cubanos para exportar.

El especialista del Grupo Empresarial de la Industria Sidero Mecánica (Gesime), Ramón Ramos Torres, explicó: “Contamos con un plan, elaborado sobre la base de nuestras posibilidades reales y por supuesto, analizando el escenario internacional”.

El ingeniero afirmó además que, hasta ese momento, Gesime había sobrecumplido en valores el propósito trazado y, del mismo modo, detalló: “Las principales exportaciones son palanquillas de acero, chatarra de metales no ferrosos, alambrón de cobre y servicios”.

Todas estas dirigidas a 15 países, aunque el 95 % de la mercancía se concentra en 10 naciones, entre las que sobresalen Canadá, España, Honduras y Jamaica.

Ramos Torres reconoció que no son pocos los impedimentos que enfrenta Gesime para una gestión más favorable de los procesos de exportación: “Nos golpea la falta de financiamiento y el exiguo acceso a la materia prima que precisamos para las producciones.

“A veces la coyuntura internacional no está a favor, como ha ocurrido este año, y los precios del mercado son inestables”, precisó, sin dejar de destacar otro de los escollos más complejos. “Hoy tenemos fábricas con hasta cinco tecnologías diferentes, lo cual dificulta y encarece el mantenimiento y la reparación de equipos”.

Situaciones similares sufre la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, ubicada en el municipio matancero de Jagüey Grande.

Según el director de Comercio Exterior, Rafael Hernández González, los principales productos exportables son jugo concentrado congelado de toronja blanca, rosada y roja; puré concentrado de mango, aceites esenciales y carbón vegetal.

“Los concentrados y aceites esenciales están destinados a Holanda e Israel, y un nivel más pequeño para Canadá. Mientras que el carbón vegetal también es dirigido hacia esos mercados y además, a Turquía y Arabia Saudita”.

El funcionario apuntó elementos medulares para un mejor desempeño en este sentido: “La empresa, fundada hace 50 años, posee un alto potencial productivo, por tanto requiere diversificar sus líneas, abrirse a líneas de formato pequeño y, todo esto demanda financiamiento e inversión”.

Pero ese no es el único inconveniente.  “Nos limita la falta de envases, sobre todo para los jugos concentrados, pues la empresa nacional no satisface la demanda total que precisamos para lograr todas las exportaciones planificadas. Esto nos obliga a negociar con los clientes para que ellos pongan el envase y lógicamente, obtenemos menores precios de venta”.

Aun así, a partir de este año les fue aprobada la facultad de comercio exterior, por lo tanto, ya importan y exportan sin intermediarios. Algo que han realizado —al decir del directivo— con muy buenos resultados.

Un capítulo aparte

La Empresa Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos (SMC) es la organización empresarial que se encarga de la comercialización de los servicios de salud al exterior, ofertando más de cinco modalidades.

La vicepresidenta primera de esta entidad, Yamila de Armas Águila, no duda en reconocer al bloqueo como el principal inconveniente para un desempeño más favorable de su objeto social.

“El cerco que impone Estados Unidos dificulta cada una de las acciones que podamos hacer, perjudica muchísimos de nuestros procesos, nos impide el acceso a un grupo de tecnologías imprescindibles; contrarrestar sus efectos ha sido y es nuestro mayor reto”.

Al igual que ocurre con la SMC, todas las instituciones en Cuba vinculadas de una forma u otra a los procesos de exportación sufren los embates del bloqueo, que —por citar solo una de las restricciones más conocidas— impide que la nación realice transacciones en dólares.

A todo ello se suma el escenario que se presenta con el presidente Donald Trump, quien parece empeñado en que las relaciones entre los dos países regresen a sus momentos más oscuros.

Vivian Herrera Cid, directora general de Comercio Exterior del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX). Foto: René Pérez Massola

Una tarea de primer orden

“Exportar requiere de múltiples habilidades por parte del empresario y de que se conjuguen de manera propicia factores internos y externos”, destacó la directora general de Comercio Exterior del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), Vivian Herrera Cid.

La especialista precisó que el país trabaja desde hace años en aras de incrementar las exportaciones y señaló: “Se adquiere tecnología para enfrentar la obsolescencia de algunas de nuestras industrias”.

No obstante, reconoce que subsisten asignaturas pendientes: “La agricultura es un sector que puede aportar más, y lo mismo ocurre con los servicios. Cuba cuenta con personal altamente calificado en esferas como el deporte y la informática, entre otras”. Del mismo modo, apuntó la significación de potenciar la preparación de los exportadores, sin descuidar la relación de las entidades comercializadoras con los productores.

Queda mucho trabajo por delante

Quien dude de la importancia que tiene para el país ampliar las exportaciones, solo debe acercarse a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. En ellos se manifiesta claramente la voluntad de continuar trabajando en ese sentido.

Sin embargo, el camino no es fácil. A los factores de orden interno se une el contexto internacional, no siempre a favor.

De hecho, la volatilidad de los precios del mercado es uno de los tantos factores que más golpea a los rubros exportables tradicionales como el níquel y el azúcar.

Resulta incuestionable que a la economía cubana le apremia contar con más productos y servicios para ofertar; que es preciso seguir diseñando estrategias para incrementar las exportaciones y que cada vez es más importante la capacitación del personal, sobre todo en los momentos actuales, cuando se les están otorgando facultades para exportar a diferentes entidades.

Los especialistas coinciden en que cualquier mercancía o servicio puede exportarse, pero para ello hay que prepararse, hacer buenos estudios de mercado, fortalecer las alianzas exportador- productor. Es una tarea inmediata y lograrlo no es cuestión de coser y cantar.

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