Huellas y lecciones que no podemos olvidar

Huellas y lecciones que no podemos olvidar

Hassan Pérez Casabona⃰

La historia no es un amasijo inerte de sucesos. Los acontecimientos que tuvieron lugar, por el contrario, poseen extraordinaria importancia no solo para entender la cotidianidad sino porque, en buena medida, brindan claves sobre cómo proceder en lo adelante. La relación dialéctica que emana de la tríada pasado-presente-futuro es también una de las fuentes proteicas en manos de los pueblos, para no extraviarse en derroteros signados cada vez más por enormes desafíos.

El conocimiento de nuestros orígenes, y de los senderos que transitamos en escenarios de variada naturaleza, es un tesoro que debemos preservar, a partir de la connotación estratégica que el mismo  adquiere en la edificación de nuevos horizontes. Ello implica pertrecharnos con integralidad de cada fuente nutricia, superando las posiciones maniqueas que se inclinan a describirlo todo desde la antinomia bueno-malo, despojando a los procesos y figuras de la policromía que los enriquece. Pelear en ese campo –el terreno fértil de las ideas- no es entretenimiento para avezados, sino una necesidad vital para la consolidación de los propósitos emancipadores.

En esa empresa, de una u otra manera, tenemos que participar todos, máxime en un mundo que privilegia la desconexión con nuestras raíces.  Los apologistas del mercado se parapetan desde un sistema de relaciones que coloca como eje el consumo desmedido y la exaltación de lo banal. Ellos están en las antípodas del pensamiento crítico que nos empeñamos en fomentar, desde este lado de la trinchera, como coraza ante la desmemoria y la avalancha de frivolidad que surge desde los centros que controlan los “imperios” mediáticos, en manos de los mismos que detentan el poderío económico y financiero.

Son dos visiones en pugna: la que enajena a las personas, en tanto les interesa únicamente la adoración a ultranza de cada mercancía, y la que aspira a construir un hombre y mujer nuevos, cuya diadema estriba en pensar, sentir y actuar desde la condición humana, cultivando valores como la solidaridad, el altruismo y el desprendimiento en aras de ese otro planeta posible.  La primera de las opciones no se detiene en el cuidado del medio ambiente (dado el carácter depredatorio consustancial a la expansión económica desmedida) ni en buscar armonía con la naturaleza. La segunda, en su constante experimentación y aprendizaje, tiene como desvelo que se encuentre satisfacción a las necesidades materiales y espirituales “siempre crecientes”, sin que se desvanezca la esencia inherente a nuestra condición humana. Se trata, dicho en pocas líneas, de una confrontación entre los que invierten en la creación de autómatas, como reproductores pasivos de lo que reciben a través de los medios, y de los que anhelamos una sociedad de seres pensantes y comprometidos con su destino.

La juventud como arcilla fundamental  

Las últimas jornadas han sido particularmente emotivas para los revolucionarios del mundo. La impronta del Che Guevara, asidero y estimulo perenne para los que no cejamos en la lucha, se acrecienta justo en el 50 aniversario de su asesinato en Bolivia. El Guerrillero Heroico, aún antes de su ascenso a la inmortalidad, se convirtió en “destacamento de refuerzo” de incalculable valor para los que, en cualquier latitud, se entregan al duro bregar de hallar la justicia social. Su actitud límpida en todos los ámbitos es la fuente de un ejemplo que adquiere renovados bríos con el paso del tiempo. Las dimensiones de su pensamiento son múltiples, de ahí la urgencia de aproximarnos cada vez más a través de miradas integradoras, que examinen dicho legado desde su organicidad.

En medio del ajetreo actual adquiere crucial importancia la recordación de figuras y acontecimientos de honda significación. Además de los homenajes desde enfoques innovadores al Che y el centenario de la Revolución de Octubre (cañonazo que partió en dos la humanidad, según la lírica de Vicente Huidobro, y probablemente el hecho de mayor envergadura, dadas sus reverberaciones globales, de la pasada centuria) concitó por estos días el interés de investigadores de varias latitudes la recordación de un evento que puso al mundo al borde del holocausto.

Con el nombre de “Crisis de Octubre: 55 años después”, se desarrolló en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” (ISRI) este taller científico que movilizó a expertos de Cuba, Estados Unidos, Suecia y otros lares en torno al que muchos consideran como el momento más álgido de la confrontación, dentro de la denominada -no sin cierta dosis de eufemismo-  “Guerra Fría”. El evento se inspiró en las Conferencias sobre el tema, celebradas a propósito de los aniversarios 30 y 40, en la cual participaron personalidades de diversos países y que contaron con el aliento inigualable de las valoraciones del Coamandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

En la edición que acabó de concluir intervinieron, por la parte cubana, entre otras personalidades, José Ramón Fernández, José Miyar Barruecos y Ricardo Alarcón, así como estudiosos de larga data en estos asuntos. Es el caso, por ejemplo, de Fabián Escalante, Tomás Diez Acosta, Rubén Jiménez, Esteban Morales, Milagros Martínez, Néstor García, Evelio Díaz, Andrés Zaldívar y Jorge Hernández, a los que se sumaron representantes de una nueva hornada de historiadores y politólogos antillanos. En el caso estadounidense asistieron Peter Kornbluh, Philip Brenner y Thomas Blampton.

Kornbluh es desde 1986 jefe de análisis del Archivo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, (NSA, por sus siglas en inglés) una Organización No gubernamental (ONG) localizada en Washington. En la actualidad dirige el proyecto de documentación sobre Cuba y Chile. Es uno de los principales impulsores de la Ley de Libertad de Información que permitió desclasificar archivos secretos del gobierno de los Estados Unidos. Fue codirector del estudio de documentación en el caso Irán-Contras y estuvo al frente del archivo sobre la política estadounidense hacia Nicaragua. Ha ejercido la docencia en la Universidad de Columbia y es autor de varios textos relevantes sobre estas cuestiones.  Entre esos libros descuellan Pinochet: el archivo secreto (2004, 2013); Los Estados Unidos y el derrocamiento de allende (2003); The Iran-Contra Scandal: The desclassified history (1994).

Con relación a sus investigaciones acerca de las relaciones entre su país y Cuba sobresalen Bay of Pigs desclassified: The secret CIA report n the invasion of Cuba y Back Channel to Cuba. The hiden history of negotiations between Washington and Havana (de conjunto con William M. LeoGrande) publicado en el 2014 por The University of North Carolina y con ediciones posteriores en México y Cuba. En la Mayor de las Antillas este volumen, de consulta obligatoria para entender las dinámicas de lo sucedido entre ambos gobiernos desde 1959, vio la luz bajo el sello de la Editorial de Ciencias Sociales con el nombre Diplomacia encubierta con Cuba. Historia de las negociaciones secretas entre Washington y La Habana y fue presentado en enero del 2017 en el propio ISRI.

Brenner, por su parte, es profesor en la American University de Washington y autor igualmente de una copiosa bibliografía, entre las que sobresale From Confrontation to negotiation U.S. Relations with Cuba, (1988) mientras Blampton es el director de la NSA, entidad diferente a la homónima responsabilizada con el espionaje y otras fechorías por todo el orbe. Con un fino toque de humor, Kornbluh ha declarado más de una vez que: “Desde un óptica un tanto revolucionaria nuestro lema es ´Documentos o muerte´. Eso deja claro nuestra diferencia sustancial, y empeño por identificar la verdad de lo ocurrido”.

Como parte de la sesión final del taller los investigadores se reunieron con los estudiantes del ISRI, en un encuentro presidido por la rectora de la prestigiosa institución encargada de formar a los diplomáticos cubanos, Isabel Allende y por Gerardo Hernández Nordelo, uno de nuestros Cinco Héroes y vicerrector de dicho centro.

En el intercambio los jóvenes se interesaron por conocer cuales fueran las principales lecciones y huellas de la crisis, cómo la misma impactó en el sistema de relaciones internacionales; de que manera mediaron otros actores en el conflicto y en qué contexto se produjo el derribo del avión espía U-2 en las proximidades de Banes, en Holguín. Sobre esta última cuestión los expertos compartieron sus apreciaciones, entre ellos Tomás Diez y Rubén Jiménez, autores de varios libros sobre la temática, entre los que aparecen, respectivamente, La Crisis de los Misiles, 1962: Algunas reflexiones cubanas (1999) y Octubre de 1962. La Mayor Crisis de la Era Nuclear (2003).

Explicaron así las tres versiones principales sobre lo que ocurrió ese día 27 de octubre, además de la situación imperante desde las fechas precedentes. Jiménez, en esa línea, considera que el derribo se debió a la decisión adoptada por el mayor soviético a cargo de la batería antiaérea destacada en el municipio oriental. Dicho oficial alegó que perdió las comunicaciones con el mando superior, luego de consultar cómo proceder (narró que entre los participantes se escuchaba sin tapujo alguno que ello no era cierto) y que obró en base al manual de procedimiento vigente entonces para las topas antiaéreas soviéticas, en el cual quedaba claro que en esas circunstancias se procedía en base al criterio de la agrupación involucrada directamente. De igual manera se preguntaron en las exposiciones cómo era posible que Jrushchov no supiera que la caída del avión se debió a una orden dada por sus tropas.  Resaltaron, en todos los casos, que cada investigación realizada no estaba concebida para eruditos sino que tenían como destinatarios fundamentales a los más bisoños, llamados a no repetir los errores del pasado.

“Nunca brilló tan alto un estadista como en los días luminosos y tristes de la Crisis de Octubre”.

La presentación del libro: "La batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre", de Elier Ramírez.
La presentación del libro: “La batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre”, de Elier Ramírez.

El epílogo del Taller estuvo dedicado a la presentación del libro La batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre, de Elier Ramírez Cañedo, publicado por Ocean Sur. David Deutschmann, presidente de la afamada editorial -la cual junto a Ocean Press ha desplegado durante décadas una incesante labor por divulgar el pensamiento de los clásicos revolucionarios- compartió con los asistentes su recuerdos de lo vivido en una escuela de un barrio obrero de Melbourne, Australia, como niño de siete años, durante el conflicto que colocó a la humanidad al borde del precipicio nuclear. Elogió además el tratamiento dado por el autor a este asunto, desde la perspectiva de un joven dedicado a las pesquisas históricas.

Deutschmann, entusiasta amigo de la Revolución Cubana desde su infancia, es el responsable en la etapa reciente de que salieran a la palestra pública estudios de profesionales de Cuba y otros países, abordando desde diversas aristas la epopeya liberadora y colocando estos textos en los más variados circuitos y ciudades de todo el mundo. Rodolfo Romero, periodista que labora para esta casa editorial, expresó con emoción que Gerardo y el resto de los Cinco luchadores antiterroristas contaron la manera en que accedieron a diferentes volúmenes de Ocean Sur, mientras cumplían sus injustas condenas en cárceles estadounidenses.

El Dr. Jorge Hernández Martínez, sociólogo y politólogo dedicado al estudio de los procesos hemisféricos, particularmente en Estados Unidos, desde los enfoques relacionados con aspectos ideológicos, culturales y de Seguridad Nacional, tuvo a su cargo los comentarios introductorios en la actividad.

“Es importante destacar lo oportuno de esta iniciativa, toda vez que como puntualizaba ayer Philip Brenner, el tema y las experiencias de la Crisis de Octubre, no pueden tener mayor vigencia, si tenemos presente la espiral del conflicto de los Estados Unidos con Corea del Norte, que gira en torno a un problema análogo, salvando las diferencias de contextos históricos y sobre todo del liderazgo del país que sufre hoy la hostilidad y las presiones norteamericanas, cuando se contrasta con la Cuba de 1962, y se recuerda la genialidad del pensamiento y acción estratégica de Fidel. Pero una vez más en la historia, los Estados Unidos se proyectan con un esquema que va más allá de la adscripción partidista de sus gobernantes. Ayer se trataba de un presidente demócrata, hoy de uno republicano. En ambos casos los gobiernos de Estados Unidos se proyectan hacia países cuyas situaciones son percibidas como amenazas para su seguridad nacional y para el mundo”.

En otro momento de sus palabras señaló: “El libro presta atención, como apreciarán los lectores, a las contradicciones que se generaron entre Cuba y la Unión Soviética, al intercambio epistolar entre los estadistas de ambos países, las dificultades en el manejo diplomáticos de las mismas. La claridad de posiciones del Comandante en Jefe  nos recuerda pasajes, circunstancias y frases que fueron muy conocidas en la época”. En ese sentido recordó lo expresado por el Che de que “nunca brilló tan alto una estadista como en los días luminosos y tristes de la Crisis de Octubre”.

El Dr. Abel Enrique González Santamaría (también joven investigador especializado en las relaciones interamericanas, quien forma parte del catálogo de Ocean Sur), escribe en el prólogo: “El ensayo que se nos presenta constituye un excelente texto que relata una de las aristas menos conocidas y estudiadas de ese período. (…) Apoyado en documentos reveladores y testimonios de los principales actores, realiza una evaluación objetiva del desarrollo de aquellos acontecimientos. Adentrarse en este apasionante tema, que ha sido tratado en disímiles momentos por la literatura, el cine y la televisión, constituye un importante reto para cualquier investigador. Pero el autor, con la acuciosidad y profundidad analítica que lo caracteriza, convoca al lector en cada una de sus páginas a repetidas reflexiones”.[1]

Ramírez Cañedo (La Habana, 1982) es Licenciado en Historia (2006), Máster en Historia Contemporánea (Especialidad Relaciones Internacionales, 2008) y Doctor en Ciencias Históricas (2011). Entre sus obras sobresalen: El Autonomismo en las horas cruciales de la Nación Cubana (Editorial de Ciencias Sociales, 2008), premio de la crítica histórica Fernando Rodríguez Portela, que otorga la Unión Nacional de Historiadores (UNHIC); De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba (Editorial de Ciencias Sociales, 2011 y 2014), premio de la Crítica Científico-Técnica; El imperialismo norteamericano. Pasado, presente y futuro (Ciencias Sociales- Ruth Casa Editorial, 2014); Base Naval en Guantánamo. Estados Unidos versus Cuba (Ocean Sur, 2016) y 5 temas polémicos sobre Cuba (Ocean Sur, 2016). Es miembro de la UNHIC, de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC) y de la Latin American Studies Association (LASA). Pertenece al Tribunal Nacional de Doctorados en Ciencias Políticas. Integra la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y el Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

El autor es Licenciado en Historia; Especialista en Seguridad y Defensa Nacional y Profesor Auxiliar del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) de la Universidad de La Habana.

[1] Acerca de la estatura del Comandante en Jefe durante la confrontación que involucraba a las dos potencias principales del planeta, pero en la que no se podía desconocer las posiciones de Cuba, escribe Elier: “Por eso en la tarde de aquel domingo (28 de octubre) el líder cubano, Fidel Castro, planteó sus conocidos ´Cinco Puntos´ y manifestó que no existirían las garantías de que hablaba Kennedy, si además de la eliminación del bloqueo naval que prometía, no se adoptaban las medidas siguientes: 1ero. Cese del bloqueo económico y de todas las medidas de presiones comerciales y económicas que ejercen los Estados Unidos en todas las partes del mundo contra Cuba. 2do. Cese de todas las actividades subversivas, lanzamientos y desembarcos de armas y explosivos por aire y mar, organización de invasiones mercenarias, infiltración de espías y sabotajes, acciones todas que se llevan a cabo desde el territorio de los Estados Unidos y de algunos países cómplices. 3ero. Cese de los ataques piratas que se llevan a cabo desde bases existentes en los Estados Unidos y en Puerto Rico. 4rto. Cese de todas las violaciones del espacio aéreos y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos. 5to.  Retirada de la base naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por los Estados Unidos”. Ob. Cit., p. 35.

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