Un Allende mirando hacia adelante

Un Allende mirando hacia adelante

El 11 de septiembre de 1973 fue un día terrible para Chile. El golpe de Estado, que cobró la vida del presidente constitucional Salvador Allende, también arrastraba los sueños de millones de personas, encarnados en el programa de la coalición Unidad Popular (UP).

El apoyo del sector obrero a las políticas de la Unidad Popular se basó en la proyección allendista de “un gobierno de y para los trabajadores”, en quienes depositó su mayor testamento. | foto: Tomada de www.laizquierdadiario.cl | foto: www.dreamstime.com

Luego de una etapa de importantes transformaciones marcadas por la nacionalización del cobre, la profundización de la reforma agraria y la estatización de las áreas medulares de la economía, aquella jornada del noveno mes del año marcaría el inicio de una dictadura militar encabezada por el general Augusto Pinochet, quien hasta 1990 mancharía de sangre la historia chilena y se empeñaría en eliminar la huella del Gobierno pluralista y democrático que le antecedió.

Pero no se consigue borrar el legado de un proyecto que involucró a todo un pueblo, de una revolución que se edificó sobre la base del humanismo y la diversidad. Si bien los Gobiernos posteriores a la dictadura no han continuado la línea trazada por el líder socialista, su pensamiento ha perdurado en los principales herederos de su testamento político: los trabajadores.

“Un obrero sin trabajo, no importa que sea o no sea marxista, no importa que sea o no sea cristiano, no importa que no tenga ideología política, es un hombre que tiene derecho al trabajo y debemos dárselo nosotros”. Así se expresó en diciembre de 1972 el médico cirujano que llegó al Palacio de la Moneda por la vía electoral dos años antes. Quizás en ese ideario inclusivo, caracterizado por la fe en el cambio, radica la clave de su permanencia en los movimientos sociales y sindicales de la actualidad. Según el historiador Sergio Grez, su presencia es visible tanto en el discurso como iconográficamente. “Existe una continuidad con la reivindicación histórica del movimiento popular y de la izquierda para recuperar las riquezas naturales para Chile, ponerlas al servicio de las necesidades de desarrollo nacional.

Esto ha cobrado aún más fuerza en los últimos años debido al tipo de modelo que se ha implantado y a la entrega de los recursos naturales, como el cobre y el litio, por parte de los Gobiernos”, explicó Grez en un diario chileno. La relación de las propuestas de la UP con las demandas más recientes también se evidencia en las luchas de otros sectores, entre ellos el de la educación, donde los mayores reclamos se sitúan en la exigencia de un servicio de calidad, público y gratuito. Por otra parte, las últimas protestas causadas por el sistema privado de pensiones, así como las manifestaciones en contra del racismo y las reformas migratorias excluyentes, dan muestra de una herencia presente, incluso, en las generaciones más nuevas.

En ese sentido, su hija María Isabel ha mostrado satisfacción: “Hoy, cuando nuestra sociedad se está manifestando ampliamente en las calles, no puedo dejar de pensar lo orgulloso que se sentiría mi padre por ver cómo nuestros jóvenes y ciudadanos abogan por una sociedad más justa”. Cada año, al acercarse la fecha que hoy recordamos, los chilenos rinden un homenaje merecido al “compañero presidente”, quien se sabía “tan solo un hombre, con todas las flaquezas y debilidades”; pero confiaba en el pueblo y, por ello, le depositó desde su primer discurso como mandatario “la responsabilidad histórica de realizar lo que Chile anhela para convertir a nuestra patria en un país señero en el progreso”.

Con tal encomienda y en el complejo escenario actual, el exministro de Estado de la UP, Jorge Arrate, considera que la izquierda chilena y latinoamericana tiene que “interpretar un Allende mirando hacia adelante, no un Allende como una nostalgia, una suerte de monumento que estamos salvaguardando, sino un Allende vivo, que sea capaz de vitalizar con su experiencia, con sus aciertos y errores (…), un nuevo proyecto popular”.

Escribir comentario

cuatro × cuatro =

© 2013 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt 
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu