Para quien no la teme

Para quien no la teme

Más manos y con mayor destreza hacen falta para construir viviendas, cuyo déficit con el paso de los años sigue siendo una cifra astronómica, que no solo pasa por la carencia o insuficiencia de recursos materiales, tecnologías, organización, exigencia y amor por lo que se hace. También incide de manera decisiva la cada vez más carente fuerza de trabajo calificada, la cual ha ido emigrando en masa —sobre todo—, del Ministerio de la Construcción.

Primero fue hacia otros organismos por mejor remuneración, luego el trabajo por cuenta propia —legal o ilegal— y desde hace casi un lustro cobraron vida con el Decreto Ley 305/2012 las cooperativas no agropecuarias (CNA), que tienen, entre otras misiones, que contribuir al desarrollo económico y social sostenible de la nación y desarrollar sus actividades sin ánimo especulativo.

Y en bien de esa responsabilidad social, ¿por qué no utilizar las vinculadas con la construcción en la edificación de viviendas con destino a la comunidad? No sería gratis. El Estado tiene aprobado en esos casos un monto a gastar en mano de obra para edificar la célula básica habitacional. Solo que si el incentivo no pasa de lo material ocurre lo que ahora, sus precios distan mucho de lo que dispone un subsidiado o un trabajador promedio.

Porque cambien actitudes como esas y se defina, rediseñe o cumpla simplemente lo estipulado en ley, comparto la opinión generalizada sobre el tema, recién expuesta por los diputados, cuando se dio a conocer una estrategia nacional para revertir en una década el deterioro del fondo habitacional y disminuir su déficit, a partir de nuevas obras y potenciar el mantenimiento.

Con ella se reafirmaron ideas debatidas en una comisión permanente, tras conocer un pormenorizado informe emanado de la visita a 57 CNA del reciclaje, construcción, gastronomía y servicios.

La máxima dirección del país ha apostado por dar espacio a las nuevas formas de gestión no estatal y mantiene esa posición. Les reconoce su capacidad para generar nuevas fuentes de empleo, aumentar y diversificar la oferta de bienes y servicios, aunque hay fenómenos negativos marcando puntos rojos que evidencian el tránsito de no pocos por un camino pavimentado con desviaciones de los principios definidos en la política y violaciones de lo legislado.

¿Pueden las CNA desestimar las obras sociales en su cartera de negocios? ¿Qué impide el adecuado acuerdo entre aquellas y los Órganos Locales del Poder Popular para llevar a feliz término inversiones en función del bien común?

Luego de las palabras del General de Ejército Raúl Castro Ruz en la clausura del IX Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura del Parlamento existe expectativa de qué pasará con esta nueva forma de propiedad que convive con la empresa estatal socialista.

Yo que soy dada a los refranes pienso que quien no la debe… y que las regulaciones y decisiones por informar, además de constituir un respaldo a la legalidad, también tendrán la respuesta para una necesidad vital en nuestra sociedad como la construcción y reparación de viviendas.

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