No tenía que ser de esta manera, y no se quedará de esta manera, asegura Ben Rhodes

No tenía que ser de esta manera, y no se quedará de esta manera, asegura Ben Rhodes

Foto: Tomada de www.tvyumuri.icrt.cu
Foto: Tomada de www.tvyumuri.icrt.cu

En la mañana de este viernes, cuando aún Donald Trump no había abordado el Air Force One que lo llevaría al plató de Miami donde tenía previsto el show del día, Ben Rhodes, ex asesor adjunto de seguridad nacional del gobierno de Barack Obama, pronosticó que los cambios que el presidente de EE.UU. propondría en su relación con Cuba están sentenciados.

“La política de Trump en Cuba fallará”, así tituló el artículo que publicó en el sitio digital The Atlantic, donde presentan a Rhodes como el “arquitecto de la apertura de Obama con Cuba”.

“El retroceso del presidente es un error sin sentido”, dijo y “Una de las cosas más deprimentes de la decisión (…) de revertir elementos de la apertura con Cuba es lo predecible que fue”.

“Un candidato republicano a la presidencia hace promesas de última hora a un público cubano-americano de línea dura del sur de la Florida”, entre el que figuran el senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz-Balart y el resultado es que “el gobierno (…) anuncia cambios que dañarán a los cubanos, dañarán la imagen de Estados Unidos y harán que sea más difícil para los estadounidenses hacer negocios y viajar”.

Rhodes recordó que Obama levantó “las esperanzas de americanos y cubanos” al anunciar la voluntad de restablecer las relaciones diplomáticas, comerciales y de persona a persona”, y ahora “el presidente Trump está regresando a la mentalidad trágicamente fallida de la guerra fría, reimponiendo restricciones”.

“Las acciones de Trump han regresado las relaciones de Estados Unidos y Cuba a la prisión del pasado (…) ignorando las voces del pueblo cubano y de la mayoría de los estadounidenses sólo para recompensar a un pequeño y menguado grupo de electores”.

“No tenía que ser de esta manera, y no se quedará de esta manera”, alertó.

El experto narró que en el otoño de 2014, después de 16 meses de negociaciones secretas, viajó al Vaticano para explicarles a representantes del papa Francisco que Estados Unidos y Cuba estaban preparados para comenzar el proceso de normalizar las relaciones diplomáticas.

“Los diplomáticos del Vaticano se reunieron por separado con (ambas) delegaciones para verificar que estábamos diciendo la verdad”, refirió. “Luego nos reunimos todos y leímos en voz alta los pasos que estábamos dispuestos a dar. Un cardenal aseguró que el mundo quedaría conmovido por el ejemplo de antiguos adversarios que estaban dejando a un lado el pasado.

Rhodes recordó que Cuba se ha instalado en el imaginario del mundo: “Para los estadounidenses, ha sido el escenario del drama de algunos mafiosos, de la Guerra Fría, de los Castros, de los intentos de asesinato y del conflicto ideológico, todo mezclado con el atractivo de una cultura que encuentra plena expresión en Miami”.

“Para América Latina, Cuba ha sido un símbolo de cómo Estados Unidos intenta dictar la política (de los países) del hemisferio”, mientras que para los Estados en vías de desarrollo ha significado “un símbolo de soberanía y resistencia, una nación partidaria de la revolución”.

Desde “la crisis de los misiles al movimiento anti-apartheid; desde la era Kennedy hasta la era Obama, esa pequeña isla se ha situado en el centro de los acontecimientos mundiales”,  resaltó y recordó que en ella también viven más de 11 millones de personas que durante décadas han sufrido el bloqueo de Estados Unidos.

Al enumerar algunos de los efectos de tan nefasta política, Rhodes mencionó que “los productos básicos no están disponibles. Las empresas no pueden atraer la inversión extranjera. A los agricultores se les niega el equipo necesario para cultivar más alimentos” y explicó que esos “coches clásicos” que tan exóticos resultan a los turistas extranjeros se mantienen funcionando porque “los cubanos han tenido que mantenerlos en funcionamiento pues quedaron atrapados en una economía a la que no se le permite crecer como al resto del mundo”.

“Se supone que (los estadounidenses) valoran la libertad por encima de todo” lo demás, afirma, pero ahora se les ha reiterado la prohibición de “que el único país en el mundo al que no podemos viajar está a 90 millas de Florida”.

“Hay docenas de gobiernos autoritarios —reflexionó—  pero no imponemos embargos a China, Vietnam, Kazajstán o Egipto. El mes pasado, el presidente Trump viajó a Arabia Saudí, un país gobernado por una sola familia, donde la gente es decapitada y las mujeres no pueden conducir. Allí anunció decenas de miles de millones de dólares en ventas de armas y dijo: “No estamos aquí para dar una conferencia. No estamos aquí para decirle a otras personas cómo vivir”.

Rhodes niega que la política de Trump hacia Cuba esté motivada entonces por un compromiso auténtico de promover los derechos humanos en el mundo y reconoce que como vía para promover la democracia “el embargo ha sido un fracaso (…). En todo caso, ha proporcionado una justificación para que el gobierno cubano combata a la disidencia política en nombre de la protección de la soberanía cubana”.

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirector Editorial: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu