Ojos que ven, corazón que siente

Ojos que ven, corazón que siente

Algo tan preciado para el cubano como son los servicios de salud pública, gratuitos y de todo tipo, no es justo que sea empañado por falta de conocimiento, interpretaciones erradas, o dejar de aplicar mecanismos establecidos en función de un bien público como es la información, vista en su más amplia magnitud.

Ojos que ven, corazón que siente
A partir de la queja de una lectora y la investigación de su caso, recibimos del Ministerio de Salud Pública información detallada de cómo acceder a los servicios oftalmológicos en el país y en su centro de referencia nacional, el instituto Ramón Pando Ferrer.Foto: René Pérez Massola

 

Por aleccionadora para ambas partes y la valiosa explicación que contiene, damos a conocer la extensa y pormenorizada respuesta a la queja publicada en la edición del 14 de marzo Una para todos, en la que la tunera Belkis Acosta Domínguez expuso las dificultades para obtener un turno de consulta externa en el Instituto Cubano de Oftalmología (ICO) Ramón Pando Ferrer.

Desde entonces, de ese propio centro y del Departamento de Atención a la Población en el Ministerio de Salud Pública, nos mantuvieron al tanto de las investigaciones, que derivaron en lo que referimos a continuación, como parte del informe de la comisión ministerial creada al efecto, presidida por la doctora Noemí Causa Palma, jefa del Departamento de Hospitales, y firmante de la carta.

Puntualiza que entre las acciones estuvieron entrevistas a la promovente, a directivos y funcionarios del Pando Ferrer, y a la especialista de Oftalmología en Las Tunas, además de la revisión de documentos como la historia clínica de la paciente para analizar los procedimientos médicos recibidos y la verificación de la contrarreferencia para el seguimiento en la provincia. Igualmente examinaron la organización y funcionamiento del sistema de turnos del ICO y evaluaron la implementación del sistema informatizado para la entrega de estos.

Si por razones justificadas, el paciente no puede asistir a la consulta en el Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer, debe acudir a su policlínico y contactar con los funcionarios designados para coordinar con ese centro, a fin de reprogramar el turno.Foto: César A. Rodríguez Rodríguez

 

Con razón en parte

Las conclusiones califican la queja “con razón en parte, toda vez que se constataron irregularidades en el sistema de turnos a partir de la implementación del sistema automatizado, el cual quedó totalmente establecido el 16 de enero del 2017”; si bien la institución adoptó medidas con vistas a lograr la organización del proceso, “que fueron insuficientes para garantizar toda la demanda de la población”, subraya la misiva.

Destaca que la promovente —que en el momento de ser publicado su caso ya poseía el turno—, mostró conformidad, pensamos que porque tuvo la información adecuada, pues ella nunca se quejó de la atención médica recibida, también pormenorizada en la contesta. “Luego de las entrevistas realizadas y la revisión documental se comprobó que la compañera fue asistida en varias ocasiones en el ICO, en los servicios de glaucoma y retina, incluidos el tratamiento quirúrgico y seguimiento por consulta”, señala. Posteriormente fue referida a su provincia, para que la trataran dos facultativas entrenadas en el Pando Ferrer, y diplomadas en retina.

Por ello cesa en la instalación habanera la secuencia de consultas, y si existieron dificultades para la atención en el territorio como explica la paciente, lo correcto es que desde el servicio de oftalmología de Las Tunas se gestionara el turno con el instituto y no a título personal y por teléfono, abunda el texto. Recordemos que en la reclamación, Belkis insistió en que había sido infructuosa su diligencia por vía telefónica, y por lo que contó, fue un clásico “peloteo” de una oficina a otra. Según ella, en la dirección de la institución asistencial, y en el Departamento de Atención a la Población la conminaron a insistir “por el único número habilitado para dar turnos a pacientes de todo el país”. Pero resulta que a tenor de lo recogido en la carta respuesta, el teléfono no es la vía para ofrecer turnos, sino para evacuar dudas.

No es a la hora que llames

En el Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer está dispuesto que los pacientes que se incorporan por primera vez al sistema de consulta llegan con su remisión, previa coordinación del jefe de servicio de oftalmología de cada provincia con la subdirección de asistencia médica o los jefes de servicios del centro, ya sea un caso de urgencia o electivo, precisa la doctora Noemí Doris Causa Palma.

Si son operados o atendidos y requieren una continuidad de tratamiento en esa institución se les mantiene hasta que su evolución permite dar el alta o, en ocasiones, según la patología y el criterio del galeno, consignarlos para extender el seguimiento en su lugar de residencia, pues en todas las provincias existen especialistas entrenados en los diferentes perfiles de la atención oftalmológica y con la certificación apropiada. A quienes permanecen examinándose en el ICO —amplía—, se les garantizan los turnos siguientes al finalizar cada consulta, y el trámite es personal en el Departamento de Admisión.

Si ya en su domicilio y, por razones justificadas, el paciente no puede asistir, debe acudir al policlínico correspondiente y contactar con el jefe de servicio de oftalmología o el responsable de admisión y registros médicos, quienes son los designados para efectuar la coordinación con el instituto a fin de reprogramar el turno, recalca.

Qué ocurría mientras Belkis llamaba

Mientras Belkis utilizaba el teléfono para convenir un turno en el hospital, en este se laboraba en la instalación del sistema informatizado, por lo cual desde principios de enero del 2017 y hasta el día 16 hubo dificultades con la entrega de turnos para consultas y reconsultas; con las consiguientes demoras en el proceder y las llamadas telefónicas de pacientes solicitando información al respecto.

Habían sido insuficientes las medidas adoptadas dos meses antes por la dirección del centro, como ubicar a más trabajadores en ventanillas para entregar los turnos de forma manual, y distribuir por los servicios, los turnos para medios diagnósticos y de reconsultas.

Salvada esa etapa y la queja de la lectora, también queda despejada nuestra incógnita acerca de si hubo falta de información. La vida demuestra que nunca serán suficientes las indicaciones para notificar sobre cualquier servicio y mucho más en los de salud pública, pues siempre habrá que contar con elementos como la edad y el nerviosismo inherente al enfermo o convaleciente; lo cual no lo exime de responsabilidad para indagar detalles, en apariencia sencillos, sobre cómo obtener un turno de reconsulta.

Para la atención oftalmológica

La atención primaria de salud, de acuerdo con la afección oftalmológica, remite a los pacientes que requieran tratamiento médico clínico o quirúrgico a los centros y servicios de esa especialidad en las instituciones existentes en todo el país.

El servicio básico se presta en 238 policlínicos, mientras en el nivel secundario funciona una red integrada por 10 centros y 43 servicios ubicados en hospitales de provincias, de ellos 16 pediátricos. Como centro de referencia nacional está el Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer, al cual son remitidos, previa coordinación, los pacientes que requieren de una atención médica de alta complejidad y urgencia (traumas y tumores oculares, desprendimiento de retina, lesiones maculares, afecciones complejas de la córnea).

Mejor asistencia médica

Los servicios de oftalmología no están ajenos a la política de descentralización de la salud pública, que ha conllevado la adopción de medidas con el fin de acercar la atención especializada al paciente y garantizar su calidad.

Entre ellas se encuentra la realización de entrenamientos y capacitación a un grupo de oftalmólogos y médicos de otras especialidades, para continuar el seguimiento a los pacientes en cada provincia, previa referencia de los expertos del ICO.

Asimismo, en todos los territorios se han creado condiciones estructurales y de recursos humanos, e instalado equipos de tecnología avanzada, como es el de excimer láser, con vistas a posibilitar calidad en la asistencia médica.

Un comentario en Ojos que ven, corazón que siente

  1. En el año 1997 fui operado quirurguicamente en este mi hospital,donde con mucho amor me trataron los especialista en cornea lasDoctaras Elizabet Escalona ,la doctora Casas y el doctor Raul,me realizaron un trasplante terapeutico de cornea deesde hora 9 hasta hora 2,fui remitido desde stgo de cuba,nunca podre olvidar a ese equipo de medico,y tambien paramedicos,incluso hasta personal de servicio,que me dieron muestra de sencivilidad y profecionalidad,hoy a mi 48 años de edad le agradesco a ellos y a los doctores santiagueros Manuel fernandez Choren y Marrero,a la revolucion y a mi FIDEL CASTRO RUZ,a todos mi mas humilde respecto.

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