La Polémica: Béisbol vs. Fútbol

La Polémica: Béisbol vs. Fútbol

A partir de esta edición abrimos una nueva sección que pretende dar luces sobre un tema de actualidad en el que usted podrá coincidir o no con los autores. Comenzamos con la contraposición en que muchos quieren poner a dos deportes tan ligados a nuestra vida diaria. Tras la lectura, le invitamos a escribir sus comentarios sobre el tema a nuestro correo electrónico


El jonrón es cultural

Joel García

El negocio deportivo más rentable y próspero del mundo hoy es el fútbol. Y mucho tuvieron que ver el año 1974, la figura del brasileño Joao Havelange y la entrada de Adidas como auspiciante. Fue esa la génesis de un desenfreno monetario que superó pronto al arte futbolístico. El más universal, como se llama con razón, ligó su extendida práctica al efecto mediático y nada menos que a 750 mil millones de dólares, valor aproximado de lo generado en el 2016.

El béisbol es también otro negocio bien rentable. Los dividendos en unas 30 naciones con ligas profesionales no alcanzan los goles, pero son jugosos puntualmente, en tanto su ascendencia social va ligada, como casi todas las disciplinas, al componente cultural.

En el caso específico de Cuba, hasta entrado el siglo XXI nadie dudaba del incuestionable arraigo, masividad e impacto de los jonrones y las carreras en la misma raíz de nuestra nacionalidad.

La cara hoy es distinta. Hay quien habla de una vacuna contra los íconos: Cristiano, Messi, Real Madrid y Barcelona (ojalá la hubiera para compartirla con el mundo entero); otros extreman la opinión y piden ahogar de las pantallas televisivas la Bundesliga, la Eurocopa y demás programasporterías; en tanto no faltan los iluminados que solucionan el diferendo con más partidos de la Major League Baseball en nuestra televisión.

Todo eso pudiera hacerse y nada garantiza que cambie. El fenómeno sigue estando en la cultura, en reconstruir lo perdido del espectáculo, en contar con líderes o ídolos dentro de los terrenos y que se puedan llevar a casa en documentales, afiches, camisetas; en hacer de los estadios un lugar de la familia y los jóvenes, no un lugar solo para fanáticos o viejos; en rescatar la historia desde el Salón de la Fama nacional, y los provinciales; en devolver a los barrios —no por campañas, sino como herencia viva— el cuatro esquina, el taco, jugar a la mano, las pelotas de esparadrapos o gomas; en invertir para pizarras y pantallas electrónicas en el Latinoamericano, el Guillermón Moncada o el Sandino.

La influencia de Futbolandia (asumiendo el fenómeno global) no se espanta por decreto y tampoco sería sensato hacerlo, aunque la realidad es que lejos de patear un balón, en Cuba parecen más acendradas ciertas ligas, unos pocos equipos internacionales y jugadores famosos que el fútbol en sí mismo, pues los campeonatos nacionales siguen con estadios semivacíos.

El jonrón esperado de la pelota cubana —no de resultados, sino de memoria colectiva— no llegará si dejamos al INDER con el peso total. Más de una vez ha quedado demostrado que una provincia puede unirse y vivir los días más felices de su existencia si su equipo de pelota anda luchando el título. No es posible rehusar el papel preponderante de los medios de comunicación, atravesados en estos momentos por vías alternativas. Los nuevos Linares, Kindelán, Medina, Vinent y Lazo solo podrán nacer desde la intencionalidad de defender un patrimonio. No hay otra vía para una relación que debe ser amistosa, pero con más jonrones incluida.


La pelota en fuera de juego

Jorge Luis Coll Untoria, estudiante de Periodismo

 

El impacto en la población de las transmisiones de eventos futbolísticos de primer nivel ha propiciado la inevitable comparación con nuestro deporte nacional. Muchos ven al fútbol como una amenaza que le quita espacio al béisbol, pero el más universal de los deportes tiene poca relación con las horas bajas de la pelota.

No importa si un fanático de la Serie Nacional toma dos horas del día para deleitarse con las jugadas de Messi o Cristiano; en otros países con tradición beisbolera esto sucede y por ello no dejan de llenarse los estadios. El desaliento de la afición cubana con respecto al torneo doméstico se relaciona con situaciones internas que, pese a limitaciones conocidas y repetidas, pueden resolverse.

Resulta necesario crear ciertos incentivos como ofrecer a precios asequibles los uniformes e implementos y habilitar un lugar en el cual se vendan pósteres de los mejores peloteros o tarjetas con sus estadísticas, además de regresar los partidos al horario nocturno.

Otro tema sensible es el de la contratación, que si bien eleva la calidad individual, atenta contra el intento de tener un espectáculo agradable. ¿Cómo mantener la expectativa de un torneo si los mejores exponentes están en ligas foráneas? Hay que decidirse por el fogueo internacional de los atletas o salvar el pasatiempo cubano. Además, dedicar tantas horas de transmisión y recursos a la serie Sub-23, a la cual los peloteros llegan con muchas deficiencias y la asistencia del público es nula, no va a hacer que la gente recobre su pasión por la pelota.

Por el contrario, provoca más crítica, pues son juegos de bajo nivel y no hay entretenimiento. El auge del fútbol en nuestro país no ha sido por la calidad de los futbolistas del patio, sino por la proyección y seguimiento de eventos y deportistas de primer nivel mundial. Para que eso ocurra con el béisbol debemos esperar los Clásicos Mundiales. Casi todos los aficionados conocen los equipos de los peloteros cubanos en la Major League Baseball, sin embargo, no pueden seguirlos, pues se ponen muy pocos partidos con atraso enorme en ocasiones. También es difícil ver a Alfredo Despaigne en la liga profesional japonesa. Con relación al clásico Real Madrid-Barcelona, el narrador René Navarro escribió en su cuenta de Facebook: “El fútbol se apoderó con mayor fuerza que nunca de las calles de La Habana… Lo cierto es que ni en los mejores tiempos del béisbol cubano pude observar ese festivo y sano ambiente”. Esa furia futbolística es posible por el espectáculo de este deporte, panorama que hoy, lamentablemente, no brinda nuestro béisbol, estancado en buena medida por miedo al atrevimiento y al cambio. De seguir así, el fútbol seguirá ganando adeptos y eso no lo parará nadie. El problema está en levantar la pelota que hace varios años se encuentra en claro fuera de juego.


Minutos contra innings

Israel Leiva Villegas, estudiante de Periodismo

El fenómeno del fútbol se extiende por Cuba y poco a poco amenaza con destronar al béisbol como el deporte con más seguidores. En cada calle o terreno baldío, miles de niños y no tanto, juegan a ser Cristiano o Messi. Sueñan con marcar goles en los estadios más importantes y ante aficionados ávidos de triunfo. Enrique es uno de esos soñadores.

Cada fin de semana despierta emocionado y observa por la televisión a sus ídolos disputar partido tras partido. Cuando concluyen los encuentros, va al patio de su casa y, con la seriedad de un profesional, entrena para convertirse en futbolista, acompañado siempre por su eterno rival y compañero de juegos: el perro Diño. El can persigue fatigado la pelota mientras Enrique corre a gran velocidad.

Los trastos de su papá, mecánico automotriz, se convierten en oponentes que el futuro delantero sortea con maestría. Los juguetes suplentes, sentados en un improvisado banquillo y relegados por el balón, aplauden resignados el talento de la joven promesa. Desde la ventana de la cocina su padre Javier lo mira contrariado. Para él resulta imposible que su hijo no sepa apreciar lo espectacular de un fildeo o la magia de un batazo. Considera que la infancia de cualquier niño es incompleta sin que escuchen el ¡tac! del bate cuando hace contacto con la pelota de poli.

Hizo de todo para meterle el bichito del béisbol. Lo llevó al estadio, le contó sobre importantes hazañas de peloteros cubanos y cuánto significaba este deporte en la isla. Pero a su retoño no le interesa saber del jonrón de Marquetti o la historia de Industriales. Finalizado el primer tiempo del improvisado choque, Enrique se refresca con un vaso de fría limonada. Le sonríe a su padre y comienza con tono obstinado a tratar de convencerlo: “Papá, es sencillo, en la televisión transmiten más fútbol que pelota, por lo tanto es mejor porque lo ven mayor cantidad de personas y ya no me caigas atrás, prefiero jugar en el Santiago Bernabéu que en el Latinoamericano”.

Luego de tan “irrefutable” argumento termina de beber la limonada y regresa a disfrutar de los 45 minutos que le restan a su encuentro contra Diño. Javier se deja caer en la silla de la cocina y mira hacia arriba. Intenta reflexionar, pero las pruebas son incontestables. Su hijo no es el único; todos los muchachos del barrio padecen la misma enfermedad. Ni siquiera se interesan por la postemporada de la Serie Nacional, solo muestran interés por los resultados del Real Madrid o el Barcelona.

Visten con orgullo los uniformes de estos equipos y condenan al eterno olvido los trajes de peloteros. “Qué remedio, se acabaron los robos de base y toques de bola”, concluye Javier. Camina hacia la sala, enciende el televisor e intenta abrir su mente y disfrutar de un nuevo maratón televisivo cargado con goles y atajadas.

36 comentarios en La Polémica: Béisbol vs. Fútbol

  1. El viernes vine de Mtzas, hasta Sta Clara, solo vi dos grupos jugando en el trayecto y … al football. Los jóvenes conocen más a Messi que ha Despaigne, hagase una encuesta seria y verá. Coincido en la mayoría de sus escritos de Béisbol versus Football. No los repetire, pero faltan algunos puntos sobre las ies. Cuantos fanáticos se han alejados por los diferendos ocurridos, con la mala justicia aplicada por la CNB, hablo de los casos Lunares-Vladimir, Freddy-Denmys-Victor, Víctor-Pestano, Victor-Aficionados, Victor- Roger, Víctor -Carmona, Víctor y su selección de importados, resumen: Víctor, Higinio, Víctor y sigue siempre en el centro, como Dios todopoderoso, intocable y seguirá así, fue buen jugador, pero es una muestra viva de indisciplina y prepotencia, pero sí, todopoderoso. Los peloteros actuales…son buenos igual que antes, pero no interesan. La pelota en Cuba no ha decaído, solo los recursos para su desempeño, antes no había afiches, ni pulóver, ni hoteles lujosos, ni meriendas con laticas, nada de eso, solo que nada más se divulgaba… pelota y boxeo, entonces, no son los peloteros de ahora, es un saco de problemas actuales y sin solución a la vista. Ojalá uds puedan empujar y ayudar un poquito. Quisiera ser optimista, creanme!!!

  2. Buenas tardes, acabo de leer los artículos referidos al fútbol y el béisbol en la edición del Trabajadores de fecha 22 de mayo de 2017. Tal y como fue su invitación, quisiera hacerles llegar mi comentario. Desde hace un tiempo he visto en diversos espacios televisivos (y no solo deportivos, como en “Vivir del cuento”) que se la emprende contra las transmisiones del fútbol, porque existe la creencia errónea de que gracias a esto nuestro pasatiempo nacional ha perdido protagonismo en los corazones de los más jóvenes. Es cierto que el deporte de los goles ha ganado adeptos, pero la causa mayor no puede ser atribuida a la transmisión del canal Tele Rebelde. Pensemos, en los años 90 nuestra población era prácticamente analfabeta si de fútbol se trataba, pues no se le dedicaba tanto tiempo en la televisión. Gracias a muchos esfuerzos de los que no tengo la menor idea, nuestro pueblo se fue actualizando al punto de que hoy disfrutamos no solo del fútbol, sino del Golf, de los campeonatos de Fórmula 1, del Iron Man, del Rugby, del Tenis. Casi a diario se transmiten carreras de ciclismo en los circuitos más importantes del planeta, y digo casi a diario, pero algunos prefieren pues, emprenderla con el único deporte capaz de mover las multitudes en contra de nuestro béisbol. El fenómeno del fútbol es global, y aun así la MLB continúa siendo una de las Federaciones más poderosas y lucrativas, se llenan sus estadios y no faltan entusiastas de la pelota. Ni qué hablar de la Liga japonesa. En Cuba el fútbol se transmite ocasionalmente entre semana, y los sábados y domingos, porque es el periodo de actividad más importante de todas las ligas. El béisbol, sin embargo, se transmite casi a diario. Pensemos en los 90 juegos de cada equipo de nuestra Serie Nacional, más los correspondientes al Sub 23, más el programa “Béisbol de Siempre” y “Béisbol Internacional”, sin hablar de los torneos como la Liga Canam, el Clásico Mundial, y todos los eventos multideportivos donde se incluye el béisbol. De cualquier modo, es la pelota el deporte con más horas de transmisión en todo el mundo, pero aquí, en nuestro país, se cree que es el fútbol. Al parecer, los goles son la raíz de todos los males. Es por él que no se llenan los estadios con el Sub 23 y que sus transmisiones pasan con más penas que glorias, y no porque sean peloteros con muchas deficiencias, desconocidos, inexpertos. Es culpa del fútbol que en nuestras Series Nacionales existan peloteros con astronómicos 400 de average, y a la hora de los torneos internacionales, debamos conformarnos año tras año con justificaciones que no terminan de encontrar solución. Ni que decir del espectáculo, del incentivo a una afición beisbolista que no se conforma ya con ir solo a los estadios. Una camiseta del Real Madrid o el Barcelona puede conseguirse a precios de 10 cuc. ¿Cuánto por una de Despaigne, o Malleta, o Saavedra? La transmisión de las MLB pudieran ser la solución a la reconquista de los perdidos, pero aún está el tabú de querer sobreproteger a nuestra afición de reencontrarse con rostros como los de Kendry Morales, Alexei Ramírez, José Dariel Abreu. ¿Y la culpa es del fútbol? En béisbol internacional, por ejemplo, no se transmiten partidos de los White Sox. Nadie puede crearse así sus propios íconos beisboleros. Otra cosa es el tiempo en este mundo convulso y veloz que vivimos. Quienes hablan de maratones de fútbol los fines de semana, olvidan que dos partidos de 90 minutos suman 3 horas. En ese tiempo pocos son los partidos de béisbol que se solucionan en nuestra Serie Nacional. En fin, habría que replantearse si el fútbol o sus transmisiones televisivas son la causa real de que las nuevas generaciones prefieran acercarse más a este deporte. No creo que la solución esté al doblar de la esquina, pero tampoco creo que desterrando al más universal de nuestras pantallas, los jonrones vuelvan a los sueños de los jóvenes.

  3. Soy jubilada 66 años le escribe desde Las Tunas, le felicito por esta iniciativa de poder escuchar las opiniones de los aficionados a la pelota.
    Yo soy hija de pelotero y siempre hemos tenido ese deporte en nuestros hogares todos los descendientes, creo que la pelota goza de muy buena aceptación “todavía” en todo el país, desde que se realizó el retiro masivo de figuras de este deporte que son íconos en cada provincia ha decaído el interés en algunas edades de los aficionados, creo que desde que Telerebelde se ha dedicado a los deportes hemos ganado más en espacios para trasmitir no solo en vivo la pelota si no que se puede entrevistar a glorias deportivas y poner otros deportes que antes para nosotros eran una referencia.
    Si creo que es bueno que los estadios se realicen iniciativas que sean atractivas sobre todo a los jóvenes. Por la televisión y la prensa entrevistar a los jóvenes peloteros con temas interesantes como sus orígenes, cómo llegaron a integrar los equipos, cuáles son sus aficiones, etc.
    En Las Tunas como casi nunca trasmiten los juegos en la serie nacional acuden más personas, en las provincias que ven el juego por televisión es posible que los aficionados prefieran verlo en casa. El hacer, afiches banderines, camisetas, gorras, a precios asequibles, también sería bueno y los profesores de Educación Física puede también divulgar los encuentros y comentar los resultados después como si fuera una peña deportiva unos minutos.
    Algo por lo que he abogado es que se utilicen todas las palabras en Español que sean posibles, eso influye en sentir la pelota como nuestra, yo no concibo que el banco del CLUB VISITADORES sea en Español y el local no pueda ser CLUB LOCAL o ANFITRIÓN, es algo que entra por la vista, pasa por el cerebro y llega a los corazones y eso sirve para sentir la pelota nuestra desde pequeños. En tiempos de mi padre se decía Ampaya o Umpire y ahora todos decimos Árbitros.
    Saludos y seguiremos luchando por revivir la pelota, muchas gracias.

  4. Amigos..yo leo mucho este gran periódico..me extraño el articulo y su titulo…pues nunca; ni ahora hablan del campeonato nacional de futbol…o del Futsal nacional y ahora sorprende con este interesante escrito …uds. mismo ..escritores de la pelota dan respuesta..el béisbol y el futbol cubano no son espectáculo; no hay marketing todavía ; ni bellos estadios por miedo a cambiar y mala gestión; falta de recursos y otros males…no hay tal polémica…si hay que trabajar fuerte para convertirlos en atractivos eventos….de 1923 a 1930..el futbol superó en Cuba al béisbol…se llenaba mas el Armendares Park…y era mas Rentable NEG0CIO. para los dueños…del 48 al 52 con la liga profesional cubana de futbol..también era notable la competitividad entre ambos deportes y sin embargo se complementaron y salieron adelante…no solo el béisbol…Ambos están en la Memoria histórica y tradiciones con la cubanizacion del futbol en nuestra nación…el futbol va a empujar..y ustedes..¿ Alfonso Moncada.

  5. Estoy contento de que el periódico inicie esta serie de artículos que seguro buscan incentivar un dilema que lleva hace un tiempo en nuestras calles.
    Primero que todo pienso que hay que partir de la primicia que el béisbol nunca alcanzara al fútbol en ninguna de las aristas que miden la popularidad de un deporte, como son: cantidad de campeonatos de calidad, cantidad de espectadores, derechos de trasmisión, ingresos de trasmisión televisiva y países donde se practica. El deporte de las bolas y las strikes en mi opinión cuenta con una cantidad menor de campeonatos de alta calidad: la Mayor League Beisboll (MLB), la Liga Japonesa de Beisboll Profesional (NPB), la Corea del Sur Beisboll Professional y la Liga Venezolana de Beisboll Profesional (LVBP).
    Mientras el fútbol cuenta en casi todos los continentes con un algún torneo, sea doméstico o regional de carácter importante, en Latinoamérica encontramos como ligas más importantes la Primera División de Argentina, la Serie A de Brasil y la Liga MX en México como campeonatos domésticos de importancia, a nivel regional tenemos la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. Viajamos a Europa para ver la Bundesliga alemana, la Ligue 1, la Premier League, la Primera División de España y la Serie A de Italia, junto a ellos la competencia que más expectativa genera en el Viejo continente, la UEFA Champions League y la UEFA Europa League. En el lejano Oriente con menos años de existencia pero con un éxito cada vez mayor están la K League de Corea del Sur, la J league de Japón y la Superliga china, y copiando el estilo europeo la UEFA Champions Legue de la AFC. Todos estos campeonatos se convierten en potenciales opciones televisivas para los televidentes ávidos de deporte competitivo y múltiples opciones.
    El béisbol cuenta con un importante escollo, y es el hecho de que su principal evento internacional a nivel de selecciones: el Clásico Mundial, no cuenta en muchas ocasiones con sus principales estrellas, además que es un solo evento de alto nivel. Del otro lado el futbol cuenta con la Copa de Oro y Copa América en el continente latinoamericano, la Eurocopa, la Copa de África, la Copa de Asia y el único evento capaz de igualar o superar a los Juegos Olímpicos, la Copa de Mundial de Futbol. Como vemos son mucho más sucesos deportivos de calidad que con los que cuenta el béisbol.
    Viendo esto creo que nuestras autoridades deportivas no deben ver al fútbol como un rival o causante principal del deterioro del pasatiempo nacional, el balompié es simplemente el deporte más popular del mundo.
    Países con una fuerte tradición beisbolera como son Estados Unidos, Japón o México cuentan con muchos adeptos al fútbol y aun así sus estadios de béisbol siguen llenos.
    Hay otros apartados que laceran a nuestro pasatiempo nacional, aspectos tan importantes como la mercadotecnia, la publicidad, el deterioro de nuestros estadios, los horarios de trasmisión de choques, entre otras cosas. Es inconcebible que sea más fácil adquirir una camiseta deportiva de cualquier equipo de fútbol, de la NBA o de la MLB que las propias indumentarias de las escuadras que son parte de nuestro campeonato local de béisbol. Hoy en el mundo deportivo cualquier evento deportivo que busque atención debe ir de la mano del comercio de productos y una publicidad que busque mostrar los valores del torneo. Aumentar las transmisiones de partidos de la MLB es una buena opción pero, ¡cuidado!, se corre el riesgo de que entonces se interesen más por los jugadores de allá que por los de aquí. Espero que todos los interesados nos involucremos para ayudar al pasatiempo nacional a recuperar su sitial dorado.
    Atentamente Manuel Alejandro Santana García, seguidor del AC Milán, Cleveland Indians y San Antonio Spurs.

    • cierto pero ademas:
      Mirándolo a lo loco pero con cordura
      Para jugar futbol a un nivel básico solo se necesita 4 piedras o 4 palos (2 y 2) para las porterías y 1 balón y jugarían hasta 22 personas.
      Para jugar beisbol a nivel básico necesitas 1 bate, una pelota, 3 piedras para las bases y jugarían 18 personas.
      En el tipo de terreno se igualan, solo tiene que ser de tamaño semejante, despejado y plano.
      Si lo vamos a jugar a un nivel superior el futbol gana más holgadamente, solo necesita calzado medios protectores de piernas y guantillas el portero. El beisbol ya lleva 18 guantes de cuero, de ellos una mascota para el cátcher y un mascotín el 1ra base. A receptor súmale los arreos (rodilleras, careta, pechera huevera).Todos con gorra, calzado y un casco para batear.
      Saquen sus conclusiones

  6. Tengan buenas tardes. Felicitarlos por la sección mueva que abrieron para el debate y el intercambio de opiniones “La Polémica”. Acabo de leer los tres artículos redactados con los cuales estoy en desacuerdo con algunos aspectos. Me declaro fiel seguidor del béisbol pues nací y me crié en ese deporte tan apasionado y arraigado en nuestra cultura. Pero también me fascina el fútbol el cual sigo desde el año 1998. Creo y defiendo q ambos deportes pueden coexistir perfectamente sin necesidad de rivalizar o estar en contraposición en nuestro país. Y no solo esos deportes, pues a nivel mundial el Baloncesto, el Voleibol e incluso el Fútbol Americano (NFL) tienen millones de adeptos y llenan estadios y coliseos. El tema que proponen tiene millones de aristas por donde discutir incluso se puede dividir hasta por efades, no es cuestión de transmitir menos fútbol y más béisbol. Son muchos los aspectos a tener en cuenta para que nuestro béisbol retorne a sus planos estelares como desean muchos. Como bien dice Jorge Luis Coll Untoria nuestro béisbol esta estancado y seguirá estandolo un buen tiempo pues no existe una solución a corto plazo. El fútbol seguirá ganando adeptos aunque nuestro béisbol se reponga eso es innegable pero no creo que destrone a nuestro deporte nacional eso nunca pasara. Podría seguir escribiendo sobre este tema pero es demasiado amplio y complicado. Pero los felicito nuevamente por abordar el tema y permitir a los seguidores participar en el mismo. Saludos

  7. Me llamo dayniel ortega acosta soy de guira de melena he leído el artículo sobre la polémica entre el béisbol y el fútbol y la opinión más acertada es la de jorge Luis todos sabemos que el béisbol a decaído y la culpa no es ni de cristiano ni de Messi, es de la confianza que se tubo que siempre íbamos hacer los mejores en nuestro beisbol,pero el mundo se desarrolla y abre puertas para el bien del espertaculo,que es precisamente lo que no tenemos,nos faltan ideas ,entusiasmo para que el pelotero cubano se sienta motivado.no comparemos más, y si vamos a comparar hagamolo con otro béisbol mucho mejor para de ahí cojer lo bueno y no tengamos miedo de decir que el béisbol de grandes ligas es el mejor porque cada jugador defiende su salario que lo estimula a dar un buen espertaculo.el fútbol es pasión en jupiter,en marte ,en pluton y en nuestro país porque hubieron cubanos que defendieron el escudo más grande del mundo ,el real madrid.

  8. Buenos días Mi nombre es Yusnier Rodríguez Ramírez Soy profesor de Educación Física en la escuela primaria Rolando Morales Sanabria del municipio Cifuentes provincia Villa Clara Quisiera dar mi criterio sobre la nueva sección Béisbol vs Fútbol En 1lugar son muchas las causas de la popularidad alcanzada en nuestro país por el fútbol pero en ningún momento pienso la solución sea poner 2 deportes tan populares como el fútbol y el béisbol a fajarse entre si El que piense así puede estar seguro que la pelea la ganará el fútbol por amplia goleada Es muy simple, el fútbol es el deporte más universal del planeta En mi escuela mis estudiantes sólo hablan de fútbol Desde los niños más pequeños hasta los de 6 grado sólo hablan y discuten de si Messi es mejor que Cristiano o el Madrid mejor que el Barca Todos quieren ser como ellos y sueñan con jugar en el Barca o Madrid, por poner un ejemplo En días recientes se organizó una reunión con las máximas autoridades del Béisbol provincial donde fueron invitadas glorias del deporte y algunos profesores de Educación Física y dentro de los criterios allí vertidos se manejó el por qué el béisbol no se incluye dentro de los deportes motivos de clase Hace + de 13 años venimos planteando esa inquietud y la respuesta siempre ha sido la misma La capital lo está estudiando Pienso dentro de poco se graduen de bachiller Por otro lado el pueblo pide se siga transmitiendo el fútbol pero también queremos ver el mejor béisbol del mundo, la MLB Es tan difícil o acaso será no queremos el pueblo vea jugar a sus hijos, aquellos que por una u otra razón abandonaron el país pero siguen poniendo el nombre de su amada Cuba bien en alto y la mayoría sueñan con volver a jugar y representar a la bandera más bella que existe la mía Por otro lado los estadios siguen vacíos y mientras nuestros mejores atletas escojan otro rumbo y la serie nacional se siga jugando a las 2 pm quién va a los estadios o acaso a esa hora en Cuba no se trabaja. Nuestros entrenadores no cuentan prácticamente con medios para impartir clases y no todos pueden dar 40 dólares por un guante , eso sin contar el resto de las indumentarias y uniforme necesarios para practicar béisbol Por último alguien se ha puesto a pensar como es la atención a nuestras glorias deportivas Fui profesor de uno de los prospectos más grandes que existen en nuestra provincia en el béisbol, el prometedor Michel Triana Moré y al regresar del Campeonato Panamericano efectuado en Canadá el año anterior, nadie, excepto la directora municipal del INDER, fue a recibirlo Más reciente aún, al regresar del Clásico Mundial de béisbol nadie, excepto las autoridades municipales del INDER fueron a recibir al único atleta que representó a nuestra provincia el lanzador Alain Sánchez el cual lleva años solicitando una casa y la respuesta es no hay Así se podrá competir con el fútbol Como dice Taladrid saque ud sus propias conclusiones

  9. Felicito a los periodistas que escribieron sobre este tema, a veces temido, porque cuestionar algo tan sagrado como el pasatiempo nacional, no es muy común. Particularmente prefiero el futbol, pero no dejo de querer al beisbol, son deportes apasionantes los dos, y creo que pueden convivir perfectamente en la preferencia de los públicos. Es cierto que la pelota cubana ha decaído, y las nuevas generaciones no se sienten identificadas con los equipos de sus provincias que bien mal lucen durante la Serie Nacional, y no prefieren el futbol porque tengas mejores equipos en Cuba, sino por las mediaciones culturales que han convertido al futbol como el onceno mandamiento. Sigan La Polémica, los lectores agradecerán temas como estos, a veces desaparecidos de las agendas mediáticas.

  10. Para mi la situación actual del beisbol cubano por varias causas (emigraciones, falta de técnicos, horarios incorrectos) pero sobre todo por no tener una Liga Superior que concentre la verdadera calidad y no la masividad, es el motivo esencial por el retroceso de la preferencia de cierto público (no de todos). Pero al contrario de lo que piensan algunos periodistas como Pavel Otero del NTV actualmente si creo que la desmedida transmisión de futbol de calidad (europeo fundamentalmente) conspira con el gusto del cubano por los deportes. Debe recordarse que se transmite ese futbol desde hace más de 10 años y que solo apenas unos 2 años se transmite solo un juego semanal de las Grandes Ligas de Beisbol o algún que otro de Japón. Antes las transmisiones de juegos de las GL estuvieron prohibidas o al menos nadie quería decidirse a ponerlas. Pero independientemente de esto lo que no me gusta es que esa transmisión sin fin del futbol no redunda para nada en la calidad del futbol nacional, por tanto es una idolatría de atletas extranjeros constante y no de los nuestros. En los 90 también se transmitían los juegos de voleyvol de la Liga y los Grand Prix, pero políticas incorrectas de prohibición de contrataciones conllevó a la deserción de nuestros mejores voleibolistas y por ende la caida de Cuba de la Liga y otros torneos importantes y se dejó de transmitir ese deporte que también era admirado por el público. Lo mismo sucede con el Basquet. Si se transmitieran todos los juegos de la NBA, la liga española y otras, también llamaría la atención de muchas personas e incluso creo que bajaría el nivel de fanáticos del futbol. Por tanto considero que si todos los deportes (al menos los que más gustan al cubano) se transmitieran por igual no existiría esta “supuesta” controversia. El beisbol cubano necesita de cambios radicales y no parches que se han ido poniendo sin sentido como los refuerzos que no son tales. Ampliase la Serie Nacional y en parelelo la sub-23 con equipos sucursales (tal y como las GL) y creese una Liga Superior y veremos como de nuevo renace el beisbol.

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