Las puertas de la Revolución Mexicana continúan abiertas (II parte)

Las puertas de la Revolución Mexicana continúan abiertas (II parte)

Hassan Pérez Casabona⃰

La segunda jornada del Coloquio Internacional convocado por la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC), “La Constitución de Querétaro en su centenario: significación histórica y lecciones de la Revolución Mexicana para América Latina” tuvo la peculiaridad de contar con una mesa integrada por estudiantes de la Universidad de La Habana, aspecto que elogiaron los participantes como expresión de la importancia de que los más bisoños incursionen a profundidad en asuntos de esta dimensión.

Las puertas de la Revolución Mexicana continúan abiertas (II parte)
Diego Rivera, Triunfo de la revolución, 1926

 

Glenda Hernández se refirió a: “La Constitución de Querétaro y su impacto en la sociedad mexicana”; Arlety Góngora, Carlos Javier Peguero y Laising Chi presentaron: “La Constitución de Querétaro y su influencia en la Revolución Mexicana”; Leticia Blanco abordó: “La problemática de la tierra en México. Una aproximación a sus soluciones e importancia desde las letras de la Constitución de Querétaro de 1917”, mientras Laura Hernández y Yaima Oña expusieron sus consideraciones acerca de: “El problema religioso en la Constitución de Querétaro durante la Revolución Mexicana”.  René Villaboy coordinó las presentaciones de los futuros historiadores.

“Hay que investigar más allá de las etiquetas acuñadas en Europa”. Reinaldo de La Fuente

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El Dr. Oscar Zanetti, Premio Nacional de Ciencias Sociales, fungió como moderador de una de las mesas de trabajo

 

La Mesa número 5 versó sobre: “El proceso constitucional: dimensiones regionales”. Oscar Zanetti, de la directiva de la ADHILAC, miembro de número de la Academia de Historia de Cuba y Premio Nacional de Ciencias Sociales, actuó como moderador. Marisleidys Concepción Pérez, de la Universidad de La Habana, trajo a debate: “El Magonismo en la Revolución Mexicana”; Eduardo A. López Sánchez y Damiar Chávez Jiménez, de la Universidad Nacional Autónoma de México, dialogaron sobre “Participación del Estado de Michoacán en la redacción de la Constitución de 1917 a través de Francisco J. Múgica. Jorge Ortiz Mejía (Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Mérida, Yucatán) se concentró en: “La Revolución Mexicana en Yucatán. Salvador Alvarado. Felipe Carrillo Puerto” y Bernardo García Díaz (Universidad Veracruzana) valoró: “El movimiento obrero en los textiles del valle de Orizaba y la Constitución de Querétaro”.

Concepción Pérez, a la hora de abordar una temática que suscita polémica, afirmó que: “Los magonistas fueron un precedente de la Revolución Mexicana, pero también una continuidad de ella, pues su presencia trascendió esa período. La idea que reivindica el Zapatismo de tierra y libertad, tiene sus orígenes precisamente en el magonismo”.

Sobre el amplio abanico de temas asociado a dicha cuestión, el profesor Reinaldo de la Fuente consideró que: “Los magonistas como corriente de pensamiento, si bien hay que investigar más allá de las etiquetas acuñadas en Europa, son una expresión del liberalismo radical que transita hacia el anarco sindicalismo. Para ellos los sindicatos constituían la base de la sociedad. Es un concepto interesante no solo en México, sino en otros contextos donde figuras marcadamente liberales devienen hacia esas posiciones. Es cierto que los magonistas influyeron en la revolución, pero también lo es que en alguna medida estuvieron al margen por su presencia en Estados Unidos, porque eran perseguidos. Un ejemplo es el denominado Plan San Luis-Missouri, que fue en verdad un levantamiento armado de la Baja California”.

López Sánchez, a su vez, destacó la heterogeneidad del grupo constituyentista, en el cual intervinieron obreros, militares, campesinos, artesanos y representantes de otros sectores.

García Díaz, por su parte, ponderó el papel del movimiento obrero dentro del proceso revolucionario. “Aunque el núcleo fuera el tema agrario y siempre se resalte el quehacer de los campesinos y las clases medias como sujetos principales de la revolución, ese no fue el único campo de la misma. Los trabajadores, sin llegar a la presencia de los campesinos dentro de ella, quienes pagaron además la mayor cantidad de víctimas, sí jugaron un papel que no puede desconocerse”.

Profundizando en su explicación dijo: “El movimiento obrero en México no surgió con la Revolución de 1910, aunque se consolidó con ella. Desde el porfiriato venía fomentándose una participación de ese sector. Si estudiamos el número de huelgas entre 1905 y 1911, veremos que se realizaron unas 23 por año, lo que da la idea del incremento de la participación social de quienes trabajaban en las fábricas”.

El investigador fundamentó su tesis central desde diversos ángulos. “Hubo también protagonismo de los trabajadores en esa experiencia histórica, con independencia de ser México un país con predominio de lo agrario. Ello no niega que se desarrollara un sector textil desde finales del siglo XIX, que incluyó contar con fábricas modernas. A lo que debemos incorporar el desempeño de mineros  y petroleros. Estos últimos en un país que en esa etapa era el segundo productor mundial de hidrocarburos”.

“El muy conocido artículo 123 no fue el hecho de una mente iluminada. Es la clase obrera quien impuso en un documento de esa magnitud la ascendencia ganada dentro de la lucha. Los que intervinieron en la redacción de la Constitución representaron, en última instancia, una profunda voluntad social”, concluyó.

Las puertas de la Revolución Mexicana continúan abiertas (II parte)
Diego Rivera/ Zapata, líder agrario, 1931/ Fresco en la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York, Estados Unidos.

 

Otro tópico estudiado resultó: “Entre la Guerra Secreta en México y las coaliciones insurgentes en las regiones. Originalidad de la revolución Mexicana y de la Constitución de 1917”, en el cual el profesor de la UH Carlos Oliva Campos actuó como facilitador. Los trabajos a debate fueron “Acción y estructura: campesinos, indígenas y obreros en el gobierno constitucional de 1917-1920”, de Jaime Torres Guillén; “La revolución imaginada: representaciones y discursos de la revolución maderista de 1910 al constitucionalismo de 1917”, de Carlos Antonio Villa y “Geopolítica: 1917 entre las conspiraciones de las potencias extranjeras y las coaliciones políticas regionales”, de Jaime Preciado Coronado, todos ellos de la Universidad de Guadalajara.

La número 7 estuvo vinculada a las “Repercusiones de la Revolución Mexicana y la Constitución  de 1917” y contó como moderadora con Onoria Céspedes, de la Universidad del Estado de México. Jorge Elías Caro presentó: “La Revolución Mexicana. Repercusiones y herencia en Colombia”; Luis E. Domínguez (Universidad de Artemisa) el trabajo: “Aproximación a la influencia de la Revolución Mexicana en la Revolución Cubana” y Marco Velázquez y Jaime Inti Domínguez, de la Benemérita Universidad de Puebla: “Cuba en la geopolítica durante la Revolución Mexicana: Jenaro Amezcua y la representación zapatista”.

El autor es Profesor Auxiliar del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) de la Universidad de La Habana.

 

 

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