Calidad igual a resultados

Calidad igual a resultados

Por Doctora Carmen Rosa Martínez Fernández, Directora Nacional de Atención Médica del MINSAP

El sistema de salud cubano es mundialmente reconocido por su excelencia y eficiencia. A pesar del impacto de las sanciones que impone Estados Unidos desde hace más de medio siglo, Cuba ha logrado universalizar el acceso a estos servicios para todas las categorías de la población y conseguir resultados similares a los de las naciones más desarrolladas.

A pesar del impacto de las sanciones que impone Estados Unidos desde hace más de medio siglo, Cuba ha logrado universalizar el acceso a estos servicios para todas las categorías de la población y conseguir resultados similares a los de las naciones más desarrolladas.

 

Se cumplen los conceptos de calidad de la Organización Mundial de la Salud relacionados con la efectividad, eficiencia, accesibilidad, atención al paciente, equidad, seguridad y el grado en que los servicios mejoran los resultados de la salud, a lo cual se agrega el contenido profundamente humano y ético que lo distingue.

Los saldos más loables se corresponden con la calidad del servicio, que ha permitido reducir la tasa de mortalidad infantil a 4,3 por cada mil nacidos vivos, elevar a más de 78,45 años la esperanza de vida al nacer, contar con un programa de vacunación para prevenir más de 13 enfermedades, y la validación como el primer país en eliminar la transmisión materno-infantil de VIH-sida y sífilis congénita.

A estas conquistas se suman la formación de médicos, enfermeros y técnicos, el desarrollo de la biotecnología y el Programa del Médico y Enfermera de la Familia, piedra angular del sistema.

Inconformes aún, desde el 2013, trabajamos en un proceso de transformaciones para garantizar mayor calidad de la atención médica, abarcando la clasificación de la complejidad de los hospitales y la regionalización asistida (permite el tránsito que por su enfermedad requiere el paciente para acceder a instituciones de alta tecnología), lo que representa una etapa superior en nuestra organización.

Todo ello, junto a la mejora continua de los indicadores, mayor satisfacción y la eficiencia y sostenibilidad, son propósitos alcanzables del sistema de salud.

Sin embargo, es necesario eliminar las deficiencias que se recogen como insatisfacciones, relacionadas con el confort en nuestras instituciones, el deterioro constructivo de las instalaciones, la falta de agua e iluminación, la calidad de la alimentación, demoras para acceder a un medio diagnóstico u otro proceder, para lo cual el paciente debe ser conducido por las instituciones, lo que en ocasiones no sucede y trae consigo malestar o maltrato a pacientes y familiares.

En la prestación de los servicios inciden aspectos organizativos que fallan en el cumplimiento de los horarios, en la apertura de consultorios médicos de la familia, el inicio de consultas externas, laboratorios y unidades quirúrgicas.

Es poco frecuente escuchar insatisfacciones del actuar médico. Existe respeto a la calidad humana de nuestros profesionales, protagonistas de heroicas hazañas como la atención al ébola en África, y la presencia en lugares de difícil acceso donde hubiera un discapacitado en Nicaragua, Ecuador y Venezuela.

Es menester recordar que las unidades de salud requieren de cuidados en sus estructuras y mobiliario; silencio y disciplina; que existen actividades de pases de visitas o discusión de casos de pacientes complejos que se dificultan si los familiares acceden sin respetar los horarios establecidos.

El programa de reparación y mantenimiento que se ejecuta en todas las provincias mejora la estancia de los pacientes y las condiciones para los trabajadores. La sostenibilidad la respalda también el coeficiente de disposición técnica por encima del 98 % de los equipos médicos, para diagnósticos y tratamientos.

Hay que luchar por la excelencia y elevar la cultura del detalle, la atención, cambiar la imagen negativa que aún pueda tener alguna institución y admitir que nuestra labor puede hacerse mejor.

Escribir comentario

Once + 19 =

© 2013 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt 
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu