Lo natural también cura

Lo natural también cura

Cuba no constituye excepción entre las naciones que defienden los usos de la igualmente denominada medicina verde. Foto: René Pérez Massola
Cuba no constituye excepción entre las naciones que defienden los usos de la igualmente denominada medicina verde. Foto: René Pérez Massola

 

Mi abuela siempre decía que la medicina verde si no te hace bien, tampoco mal. Y es que estos productos forman parte del acervo de toda población, es decir, conceptos y prácticas que se han heredado de generación en generación.

Incluso existe referencia al empleo de la homeopatía desde el siglo XIX con la inmigración china, como también de la hidrología médica desde la época de los mambises, quienes hicieron uso de esta para tratar a los heridos.

Según la bibliografía médica, dicha modalidad demuestra su impacto beneficioso en los estilos de vida de las personas, por lo que se aplica en el diagnóstico, prevención, rehabilitación y tratamiento de varias dolencias; además que se destaca como un medio para paliar el incesante aumento de las enfermedades crónicas no trasmisibles. No se utiliza solo para el abordaje del dolor, sino también para afecciones del sistema inmunológico en enfermedades las cuales tengan estrés oxidativo, entre otras.

El jefe del departamento de Medicina Natural y Tradicional (MNT) del Ministerio de Salud Pública, doctor Johann Perdomo Delgado, precisó que hace más de tres décadas la Organización Mundial de la Salud realizó un llamado a los Gobiernos y a la comunidad internacional, con el fin de que incorporaran en los Sistemas Nacionales de Salud este tipo de terapia. Hoy, gracias a una disposición del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), esta área es una especialidad médica en Cuba.

La medida responde al acuerdo No. 7551 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, de 9 de abril del 2014, el cual propuso la integración de la medicina natural y tradicional a “un sistema único que impacte en la eficiencia de los servicios de salud, con particular importancia para los aseguramientos médicos y en la preparación del país para la aplicación de la medicina ante situaciones de emergencias y de desastres”.

A través de la Resolución No. 381 del MINSAP, publicada en la Gaceta Oficial No. 17 Extraordinaria del 20 de mayo del 2015, quedan establecidas las modalidades y alcances terapéuticos de esta especialidad médica.

Luego de casi dos años de la existencia de dicha estrategia, el especialista subrayó que los resultados son muy alentadores. “Hay un aumento de la producción de fitofármacos y apifármacos, un incremento de 124 productos del cuadro básico de medicamentos naturales y un crecimiento considerable de pacientes con el uso de esta terapia (según los registros médicos, cerca de 6 millones de personas han sido favorecidas al menos con algún tratamiento natural).

Perdomo Delgado también insistió en que aún por el interés que despierta la MNT en el mundo moderno, numerosas investigaciones y ensayos clínicos se emplean actualmente en torno a las diferentes modalidades terapéuticas que agrupa.

En Cuba no es tan moderna

En el país se recogen antecedentes verbales de la medicina verde desde la época de los aborígenes. La cultura popular ilustra importantes acontecimientos, tal es el caso de la presencia en la ciudad de Cárdenas, a finales del siglo XIX, del doctor chino Cham Bom Bian, quien cosechó innumerables éxitos con la prescripción de plantas medicinales.

Otros conocidos de la región asiática hicieron uso de la tradición durante la guerra de liberación contra el colonialismo español. En un periódico de la época comentaba un coronel del Ejército Libertador, que algunos combatientes chinos mejoraban sus dolencias utilizando la acupuntura y otras prácticas; razones que dieron lugar a que se popularizara la frase “a este no lo cura ni el médico chino”.

La historia de la medicina cubana ha sido enriquecida con el aporte de investigadores que se fueron destacando en este campo, entre los que se encuentran los doctores Juan B. Kourí Esmeja y Domingo Ramos Delgado, profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, donde impartían conferencias sobre medicina tradicional.

“Hasta la actualidad se cuenta con una amplia cobertura tanto en la atención primaria de salud comoen la hospitalaria; a la par se han creado numerosos centros para el desarrollo de la medicina tradicional y servicios de rehabilitación integral”.

 ¿Por qué su aceptación?

En un mundo donde la equidad en salud es un reto en muchos países, la MNT es una opción más que se tiene para curar vidas. Solo que debe hacerse por personal capacitado con una formación académica y la investigación debe ser estimulada, continuada y sustentada, destacó Johann Perdomo.

Su evolución no se ha limitado a la acumulación de conocimientos derivados de la práctica, sino también al diseño de un cuerpo teórico completo, sobre el arte de curar, integrado a los sistemas de salud modernos; lo que ha determinado que los Gobiernos de varios países se responsabilicen con elaborar legislaciones al respecto.

Los factores naturales conforman el medio en el cual nace, evoluciona y se desarrolla el ser humano, por lo que resultan de vital importancia; al mismo tiempo que han puesto de manifiesto –mediante investigaciones– su valor en la prevención, curación y rehabilitación de diversas patologías.

No obstante, su generalización se ha realizado lentamente; su implementación ha producido, en ocasiones, rechazo en muchos médicos en el ámbito internacional, por causa de insuficiente información al respecto y por la oposición de las grandes industrias farmacéuticas que florecieron y se convirtieron en poderosas empresas con enormes influencias en gobiernos, asociaciones y facultades médicas, luego de las dos guerras mundiales.

¿Cuán receptiva es la población cubana para el uso de la MNT?

Sucede como cualquier otro tratamiento; hay personas que lo aceptan y otras que no. Pero no dejo de sorprenderme con la cantidad de pacientes que buscan dichos procedimientos. Lo que la población debe entender es que se puede utilizar de manera exclusiva e integrada, de este modo es que se obtienen mejores resultados, menor riesgo de reacciones adversas incluidas; no hay que renunciar a fármacos o cirugías, concluyó Perdomo Delgado.

 La caléndula: una pintoresca planta para la salud

Ampliamente utilizada desde las etapas más remotas, la caléndula puede emplearse como antinflamatoria, cicatrizante, antimicrobiana y en otras muchas situaciones en las que nuestra salud puede mejorar con ella.

La caléndula, con nombre científico Calendula officinalis L., ha viajado junto al hombre desde la antigüedad.

Según el léxico popular se identifica como copetuda, flor de muerto, mercadela, maravilla, flamenquilla y marigold.

Es una planta herbácea con flores de tonalidades que van desde el amarillo claro hasta el naranja, se cierran de noche y abren al amanecer. Su altura oscila entre los 30 y los 50 centímetros. Su tallo es ramificado y sus hojas son lanceoladas o alargadas y recubiertas de finas vellosidades. Se cultiva en jardines y se considera ornamental.

Su uso medicinal es milenario. Investigadores cubanos comenzaron su estudio con fines terapéuticos desde la década de los 70 del pasado siglo, teniendo en cuenta su amplia difusión por el mundo y las escasasreferencias de su cultivo y aplicaciones con propósitos curativos en Cuba.

Sus flores son la materia prima principal de los preparados medicinales de la caléndula, aunque también se ha descrito el empleo del tallo y las hojas. Dentro de la amplia gama de propiedades que se le han atribuido de manera empírica pueden enumerarse: antiesantiespasmódica, hipotensora, cardiotónica, hipolipemiante, inmunoestimuladora, y depuradora hepática.  Con información de Infomed

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