Trabajadores

Menos humo y mejor entorno laboral

Es fundamental lograr que los sindicatos apoyen que la exposición al humo del tabaco en los centros laborales constituye un riesgo de salud. Foto: Tomada del www.elpais.com

 

“El tabaquismo involuntario o pasivo es una de las principales causas de enfermedades en los no fumadores, cuyo riesgo de padecer cáncer de pulmón se incrementa en un 30 %, y de enfermedades cardiovasculares en 25 por ciento.

“Por ello, no exponerse al humo del tabaco ajeno es un derecho humano para mejorar nuestro entorno social”, aseguró a Trabajadores la doctora Elba Lorenzo Vázquez, coordinadora Nacional del Programa de Prevención y Control del Tabaquismo, durante la inauguración de la Jornada Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

La sede escogida para el inicio de este ciclo —el cual se realiza del 1º al 30 de noviembre— fue el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (Inhem) por ser el primer centro libre de humo en el país en alcanzar esta categoría.

Si bien la labor durante este último año fue exhaustiva y en ocasiones disciplinaria para alcanzar dicha condición, nuestro colectivo acordó potenciar la protección de los trabajadores a no exponerlos al humo de tabaco ajeno, en ninguna de las diferentes áreas del Inhem, explicó Disnardo Pérez González, director general del Instituto.

“Ahora transitamos hacia la etapa de sostenibilidad y lo que queda es elevar la exigencia en la lucha contra el hábito de fumar de nuestro personal”, precisó.

Una de las estrategias que brindó la dirección de esta sede investigativa para alcanzar óptimos resultados en la lucha contra el tabaco fue la de facilitar al que deseara dejar de fumar un tratamiento conducido por una especialista del departamento de Salud Mental del municipio capitalino de Centro Habana.

Los efectos son evidentes. Cuatro trabajadores lo recibieron al menos una vez a la semana durante seis meses y, dos de ellos ya dejaron de fumar.

Otra de las tácticas utilizadas por el sindicato del Inhem fue la realización de jornadas técnicas nacionales con la participación de pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón, con el objetivo de que declarasen su experiencia y así concientizar sobre cuán dañina es la práctica de fumar.

 Ambiente laboral, el más contaminado

De acuerdo con las estadísticas del Anuario de Salud de Cuba en su última edición, el número de casos de cáncer pulmonar crece anualmente en personas activas laboralmente y se conoce que el tabaquismo tiene una gran incidencia en la aparición de estos tumores.

La doctora Elba Lorenzo Vázquez comentó que el cáncer de pulmón es el que más muertes provoca en hombres y mujeres. En el caso de las féminas, este ha superado al de mama.

“Sin duda el factor de riesgo más importante en la aparición de este padecimiento es el tabaquismo y actualmente se ha demostrado que los que más fuman lo hacen en áreas laborales.

“Se sabe que las acciones de prevención contra este hábito necesitan, en primer lugar, la educación. Pero eso, tiene que acompañarse de un proceso de regulación, de restricción, de leyes que respalden esos objetivos. Tenemos los ejemplos de Canadá, Inglaterra, Uruguay, Panamá, esta última nación ha reducido la prevalencia de fumadores activos a un 9,4 % y eso lo han hecho con educación y legislación”, reflexionó la especialista.

“Los cubanos saben los daños de consumir tabaco, lo que nos falta es que ese conocimiento se acompañe de medidas regulatorias efectivas y de estricto cumplimiento”, señaló la doctora Lorenzo. Foto: Rayza Arango Medina

 

Es indispensable afirmar que no exponernos al humo del tabaco ajeno es una libertad; si decimos que un derecho humano fundamental es que el hombre disfrute del mejor nivel de salud posible, lo estamos violando cuando obligamos a una persona a ser fumador pasivo y esa es otra mirada que debemos darle a este problema de salud que lo amerita y no puede esperar.

Según los estudios médicos, el ser humano pasa la mayor parte del tiempo en espacios interiores, por lo que estará más expuesto a los contaminantes del aire que allí se producen, y el ambiente con nicotina es el más representativo. Está en nuestras manos controlar la situación y facilitar a los que nos rodean el disfrute de la mejor calidad de salud posible.

 También negativo para otros segmentos de la población

A partir de la década de los 70 y principios de los 80 se tiene más evidencia científica de lo que significa exponerse al humo del tabaco ajeno. Es importante conocer sus componentes y por qué constituye una amenaza para la salud.

Según la bibliografía, la fumada tiene una corriente principal y una secundaria. La principal consiste en lo que el fumador introduce en su organismo y la secundaria, en lo que expira el fumador y lo que emana de la combustión libre del cigarrillo.

Foto: Tomada de www.behance.net

 

Los compuestos de la corriente secundaria se diluyen en el aire y penetran con mayor facilidad en el sistema respiratorio, lo que la hace dañina y peligrosa. Estamos hablando de sustancias irritantes, compuestos que tienen poder carcinogénico, en fin, se han identificado más de 7 mil que provocan daños a la salud.

El efecto del humo del tabaco ajeno en el adulto es diferente que en el niño. Para un menor —dijo la doctora Lorenzo— provoca infecciones del sistema respiratorio alto y bajo, infecciones del oído medio, influye en el síndrome de muerte súbita del lactante y provoca bajo peso al nacer cuando las madres son fumadoras.

Entre tanto en los adultos, los daños se vinculan a la cardiopatía isquémica, al cáncer de pulmón y a la exacerbación de trastornos respiratorios.

“Es necesario enfatizar que no hay ausencia de riesgo, ni mayor o menor, cuando uno se expone al humo, y esto ha sido identificado por los organismos internacionales.

“La prevención es muy importante porque hablamos de un problema social que requiere una respuesta social. Esta responsabilidad debe ser asumida por la sociedad en pleno, y tiene que partir desde la propia casa, desde la propia familia, y hay que dar ejemplos positivos”, destacó la coordinadora.

Se ha observado en las investigaciones que, países como Canadá e Inglaterra han avanzado mucho; en los hogares donde se fuma la probabilidad de que los niños se conviertan en fumadores regulares es mucho mayor.

Por otro lado, es necesario continuar informando sobre los daños que provoca fumar, y sobre todo los beneficios de no hacerlo, hasta que logremos cambiar los comportamientos en la población y que las personas entiendan que la responsabilidad de la salud es individual y que es necesario fomentar una conducta de cuidado de uno mismo desde las edades tempranas de la vida.

Elba Lorenzo además alertó que hay sectores que son vitales en el propósito de cuidar la vida y uno de ellos es el de salud. “Nosotros tenemos que cambiar la situación pues somos uno de los que más fomentamos este mal hábito”.

En un cigarro hay más de 4 mil 500 sustancias químicas, de las cuales se sabe que al menos 250 son nocivas. Se conoce que una persona que respira el humo presente en un ambiente con fumadores, recibe el daño equivalente a fumar un cigarrillo por hora.

Que esta Jornada sea el momento oportuno para que el trabajador busque mayor información y tome conciencia de que al fin y al cabo lo tendrá que dejar porque no existe peor compañía.