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Después de Matthew… No descuidar medidas higiénico-sanitarias

Fotos: Tomadas del archivo del periódico Trabajadores, página digital del periódico Granma, del periódico Escambray e Internet

Matthew aún puede dejarnos más daños. Por nuestra ubicación geográfica algunos desastres naturales, como huracanes e inundaciones, contribuyen a vulnerabilizar la situación epidemiológica. Según alerta la Organización Panamericana de la Salud (OPS), después de unas semanas del paso de un ciclón el contexto epidemiológico comienza a cambiar; los criaderos de vectores aumentan, y las enfermedades, también.

Es por ello que se deben intensificar las tareas de higienización tras el paso de Matthew, sobre todo en la zona oriental de Cuba y en los municipios de Maisí, Baracoa y San Antonio del Sur, los lugares que más sufrieron la embestida de este fenómeno.

De ahí que la población debe cooperar conjuntamente con las instituciones correspondientes y mantener la calidad de la salud de la población.

La educación sanitaria, las acciones comunitarias, la modificación de los hábitos personales, los repelentes o las barreras para disminuir el contacto entre el hombre y el vector sirven para apoyar las medidas anteriores.

¿Qué hacer para preservar la salud?

Lavar las manos: al llegar a la casa, antes de cocinar y después de ir al baño.

 

Frutas y vegetales: es necesario que sean frescos y estén en buen estado. Es imprescindible lavarlos antes de consumir.

 

Desechar todo elemento que esté al aire libre y pueda acumular lluvia, y ser utilizado por el mosquito Aedes aegypti. Destruir cascarones, botellas y latas.
Tratamiento del agua: existen dos opciones básicas para su purificación: hervirla por
lo menos un minuto, después pasarla a un recipiente limpio para su reposo, y agregarle gotas de hipoclorito a cada litro de agua; dejar reposar por 30 minutos.
Realizar el autoexamen focal.
Tapar siempre la basura y no acumularla.
Mantener boca abajo los recipientes que no estén en uso, como cubos y macetas.

 

Enfermedades que pueden aparecer después de un huracán

Zika, chikungunya y dengue: las tres comparten malestares y forma de transmisión; el mosquito Aedes aegypti es el principal protagonista de la propagación de estas epidemias. Una vez que el humano ha sido picado por el mosquito enfermo puede tener indicios como dolor de cabeza, en articulaciones y tendones. Las personas pueden presentar cuadros de febrículas, así como sarpullidos. En tiempo de ciclón, las afectaciones con el suministro de agua obligan a la población a acumular agua dulce en lugares que pueden ser idóneos para los criaderos del vector.
Enfermedades diarreicas agudas: padecimientos causados por virus, bacterias o parásitos intestinales presentes en alimentos y aguas contaminados, aunque también pueden contagiarse de persona a persona. Evacuaciones frecuentes, fuertes dolores de estómago, fiebre y pérdida del apetito, son algunos de los síntomas.
Cólera: infección intestinal aguda producida por la bacteria Vibrio cholerae que se encuentra en el agua y se transmite por ella o por alimentos contaminados. Los síntomas principales son diarrea, vómitos, calambres en las piernas y debilidad. Es una enfermedad que se propaga muy rápido en situaciones de emergencia.
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