Trabajadores

Disgusto sobre rieles

Pudiéramos darle el premio a la insistencia. Lo malo es que esta proviene de la desesperación, la impotencia por el desamparo y vulnerabilidad que siente el colectivo del taller ferroviario Santiago, ante la reiteración y extensión en el tiempo de sus demandas salariales, hasta ahora sin respuesta.

Andrés Rodríguez Pérez es el trabajador de esa unidad empresarial de base (UEB) que escribió a esta sección a principios de junio, y casi diariamente ha llamado para conocer el estado de la reclamación. No se conforma con que la hayamos tramitado.

Según el texto, la Empresa Ferrocarriles de Oriente les ha ocasionado serias afectaciones por irregularidades en la aplicación de la Resolución 17/2014 y ahora su sustituta, la No. 6/2016.

El problema data del 2014. Afectaciones de los indicadores que él plantea no son imputables a los directos a la producción y son los perjudicados, contrario a quienes trabajan en el área administrativa.

El pago por rendimiento, asevera, se ha convertido en una agonía, a pesar de que realizan ingentes esfuerzos para reparar las locomotoras, casillas, carros tanques y coches, sobreponiéndose a la aguda carencia de piezas, insumos y herramientas.

Este año se agudiza la problemática. Hasta el 25 de marzo desconocían por cuáles indicadores les evaluaban el pago y el 3 de junio sin previa consulta les variaron el plan anual, por lo cual a pesar de haber sobrepasado la producción en los dos meses anteriores, todos los gastos, incluido el salario, quedaron sin respaldo financiero. La reclamación, que exige respuesta, viene acompañada de 23 firmas.