Desarrollo significa bienestar

Desarrollo significa bienestar

Por muy difícil que sea el acceso, los médicos y enfermeras cubanos se las ingenian para atender a toda la población. | foto: Joaquín Hernández Mena
Por muy difícil que sea el acceso, los médicos y enfermeras cubanos se las ingenian para atender a toda la población. | foto: Joaquín Hernández Mena

A finales del 2015 se dio a conocer el informe sobre el Índice de Desarrollo Humano (IDH), el cual permite medir los indicadores afines al tema en cada país, que se centran, fundamentalmente, en tres parámetros: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno.

Amén de que ese documento se concentró en el acceso al trabajo, no deja de evidenciar los progresos de algunos países en el ámbito de la atención médica y la educación.

Helen Clark, administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), expresó en la presentación del IDH que no se debe pasar por alto que hoy día la población es más longeva, hay más niños y niñas que van a la escuela, y un mayor número de personas dispone de agua limpia y sistemas de saneamiento básico.

“Si se aprovechara el potencial de todas las personas mediante las estrategias adecuadas y las políticas correctas, se aceleraría el progreso y se reducirían los déficits en materia de desarrollo humano, seríamos un mundo mejor”, advirtió Clark.

Entre tantos… una pequeña nación

De las 188 naciones que presentaron los datos de desarrollo humano al PNUD, Cuba ocupó el lugar 67, lo cual mejora en dos escaños su posición respecto al informe del 2014 y la sitúa entre los países con IDH alto.

Juan Carlos Alfonso Fraga, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), comentó a Granma que lo anterior pudiera parecer incierto; “pero si de conjunto se miden la esperanza de vida y los indicadores de renta y educación, se enfatiza que, además del crecimiento económico, las personas y sus capacidades deben ser el criterio fundamental en la evaluación del desarrollo de un país”.

De acuerdo con datos de la Onei y del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) la esperanza de vida al nacer en Cuba alcanza los 79 años, lo cual la sitúa, en ese sentido, en el lugar 33 a escala global. De igual manera, el PNUD evalúa los años promedio de escolaridad, que en la población cubana mayor de 25 años es de 11,5 grados, ocupando así el lugar 30 en el ranking mundial.

Otro aspecto es el Ingreso nacional bruto (INB) per cápita, en el cual la Mayor de las Antillas ocupa el lugar 114. Alfonso Fraga sostiene que a pesar de rezagarnos en este factor, ello permite evaluar su magnitud en función de la población de cada país, y en términos de paridad de poder de compra, para lograr la comparabilidad internacional.

En el propio trabajo publicado en Granma, Juan Carlos sostiene que “Cuba continúa siendo el que más asciende, pues mejora en 47 lugares en lo que respecta al INB. Esto es posible debido a los altos valores alcanzados en las esferas de salud y educación, pues en tales materias nuestro país está a la altura de los de mayor desarrollo, reflejando a través de ello el alcance de las políticas públicas aplicadas en el período revolucionario”.

Y sí que es cierto. La alta relevancia del cuidado de los aspectos relativos al desarrollo va más allá de idear estrategias o aplicar modelos, sino que se ajusta a las condiciones económicas y sociales del país, caracterizadas por notables avances en el desarrollo social, alto nivel de calificación de la fuerza de trabajo y resultados en materia de salud.

¿Cómo percibe tantos logros la población, esa que es la base de todo? Trabajadores conversó con Yusmeli Fundora Pedroso, madre, hija, mujer trabajadora, quien ostenta, además, la categoría de Doctora en Ciencias Pedagógicas.

“Desde que triunfó la Revolución en Cuba se ha hecho todo lo posible, o por lo menos lo que ha estado al alcance de los organismos involucrados, para elevar el IDH, y me atrevería a decir que va más allá, porque también ha logrado elevar la cultura del pueblo cubano.

“En el caso específico de la educación y la salud, los cuales diría son los peldaños principales, hemos transitado por distintas transformaciones siempre buscando el bien y mejora para la población.

“Acciones como la Feria del Libro, las transformaciones en todas las enseñanzas educacionales, el Programa Materno Infantil y el de atención a personas con VIH son algunos de nuestros granitos de arena para ubicarnos con prestigio como una de las naciones más desarrolladas humanamente”.

Yusmeli Fundora igualmente comentó que “por supuesto, quedan muchas incongruencias, desafíos, acciones por mejorar y por amoldar a nuestras posibilidades como país. Muchas no dependen de nosotros, porque aún el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba, se erige en el principal obstáculo para las acciones que se podrían emprender en el tema del bienestar social”.

Vida larga y saludable, educación y nivel de vida dignos: índices del desarrollo humano. | foto: René Pérez Massola
Vida larga y saludable, educación y nivel de vida dignos: índices del desarrollo humano. | foto: René Pérez Massola

Ejemplos que hablan por sí solos

Hace apenas unos meses Cuba se validó ante el mundo como el primer país en eliminar la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis congénita.

Sin duda, el más añorado resultado de un trabajo de décadas en la vigilancia epidemiológica, la atención y el apoyo a las personas con VIH, y en la promoción y prevención de salud, que le permitió al país lograr una tasa de transmisión vertical del VIH del 1,85 %, por debajo del promedio regional, y de la meta del 2 % acordada por las naciones.

Ello es fruto del Programa Nacional de Prevención y Control de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y el VIH/sida, auspiciado por el MINSAP, que se inserta en el esquema del médico y la enfermera de la familia. Vale destacar las acciones que se llevan a cabo como parte de este, donde sobresale la garantía de la atención prenatal con un promedio de diez controles por embarazada, la realización de la prueba serológica para sífilis y la de detección del VIH durante el embarazo y a la pareja sexual con previo consentimiento informado.

Además, la vigilancia activa, seguimiento y control de cada una de las embarazadas con serología positiva para el VIH o la sífilis, y el acceso al tratamiento antirretroviral oportuno y gratuito para ella y su niño cuando nace infectado.

Sin un programa como el que Cuba ha desarrollado en esta área, con un fuerte componente educativo y el apoyo de cerca de 20 mil promotores de salud voluntarios, no fuera posible decir hoy que el 83 % de las personas diagnosticadas se mantienen con vida.

El PNUD ha acompañado tales esfuerzos por más de una década para luchar contra todo tipo de discriminación hacia las personas viviendo con VIH; erradicar cualquier estigma y discriminación hacia personas por su orientación sexual o identidad de género, fomentar la adherencia a tratamientos y la calidad de vida de las personas con VIH.

Un ejemplo de ello es el inicio este año del proyecto Respuesta al VIH para Poblaciones Claves 2015-2017 en Cuba, que se suma a la larga lista de iniciativas realizadas con apoyo del Fondo Mundial. El proyecto tiene como objetivo promover una conducta sexual responsable en los grupos de mayor riesgo fomentando la igualdad de género y el respeto a las diferentes orientaciones sexuales. Asimismo, se prevé fortalecer el acceso equitativo a servicios básicos de diagnóstico, atención, tratamiento, seguimiento y apoyo para cerrar brechas de género en estas poblaciones.

Continúa la Mayor de las Antillas posicionándose en un contexto global complejo, buscando espacio, haciéndose notar como nación.

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirector Editorial: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu